<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264</id><updated>2012-01-17T06:19:01.838-08:00</updated><title type='text'>deseo[s] reciclado[s]</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>61</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3928270478056952768</id><published>2011-04-27T14:43:00.000-07:00</published><updated>2011-04-27T14:43:51.304-07:00</updated><title type='text'>elegir la ira (no. 56)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://gmobuelna.files.wordpress.com/2010/01/el-cerebro-de-kennedy.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://gmobuelna.files.wordpress.com/2010/01/el-cerebro-de-kennedy.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De los muchos puntos de donde puede surgir una novela, el que más me ha impresionado es la ira. Desde luego, no la ira ciega, arrebatada, del impulso visceral, sino la que se mete en el cuerpo en un momento indescriptible y va echando raíces durante muchos años, tal vez, para no morir nunca. Esa ira producto de la impotencia, de la injusticia, de la violencia extrema, de lo inexplicable que puede llegar a ser el hombre cuando atenta contra sí mismo y sus semejantes; una ira genuina, asumida a cabalidad: la ira fría de quien tiene razón pero en su inmediatez no le sirve de nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Enfrentarse a una historia como &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;El cerebro de Kennedy&lt;/i&gt; de Henning Mankell, es atestiguar algunas de las muchas máscaras que suele adoptar la vileza humana. Conocerla a través de los personajes y la intriga urdida por el autor, es experimentar, en un punto incierto de la conciencia, un arrebato de ira inmóvil en el que sólo quedan flotando miles de preguntas y un desasosiego del que cuesta trabajo despertar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El mundo, como hasta entonces lo había conocido la arqueóloga Louise Cantor, desaparece de súbito cuando llega a visitar a su único hijo, Henrik, y lo encuentra sin vida en su departamento. La obstinación por llegar a comprender esa muerte y lo que ella sospecha fue un asesinato, la llevan a seguir las pistas dispersas de un hijo al que, presiente, llegó a conocer muy poco. Entre Suiza, Barcelona, Madrid, Grecia, Australia y el África, Louise irá reuniendo las piezas de un rompecabezas que sólo a momentos aparenta adquirir sentido ante sus ojos, mientras algunos de los ámbitos más crueles y miserables de los hombres se le revelan inesperadamente. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La epidemia del SIDA, los experimentos con humanos, la manipulación de las posibles curas de la enfermedad, la vida como portador del virus, las infinitas posibilidades de contagio, la prostitución, la pobreza extrema, el racismo y la discriminación, toman sitio en la novela de forma paulatina pero no por eso menos contundente. Las rutas por las que Louise Cantor descubre los resquicios por donde se cuela la brutalidad de la epidemia, se ven marcadas por sus propias dudas e inseguridades, por su visión de madre, arqueóloga y mujer, lo mismo que por su carácter siempre alerta y el gran dolor inherente a la pérdida del hijo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En todo momento, la novela mantiene el suspenso tanto de lo que ha pasado como de lo que está por suceder, aderezado con la presencia de sombras vigilantes, desapariciones y asesinatos que no requieren del escenario explícitamente sanguinario para conmocionar al lector y remover los espacios más recónditos de su conciencia. Todo lo contrario, la omisión de las especificaciones físicas de una muerte le devuelven a la vida el valor que en estos tiempos parecer haber perdido.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como acostumbra Mankell, una vez concluida la novela inserta un breve colofón donde apela al estatuto de ficción que rige cualquier novela. Hay en estas aclaraciones una confesión: la imagen de cómo moría de sida un joven africano lo acompañó en todo el proceso de creación de la novela. Al final, asume la ira como punto de partida de esta novela y sobre todo como una decisión: &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;“Ni que decir tiene que lo que aquí queda escrito es exclusivamente el fruto de mis propias elecciones y decisiones. Como también lo es la ira, esa ira que me movió a escribir la novela”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mankell, Henning. &lt;i&gt;El cerebro de Kennedy&lt;/i&gt;. México: Tusquets, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;(p.d. lo que quería preguntar es qué hace falta para transformar esa ira en una vía de reflexión y toma de conciencia frente a un panorama como el de México hoy…)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3928270478056952768?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3928270478056952768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3928270478056952768' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3928270478056952768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3928270478056952768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2011/04/elegir-la-ira-no-56.html' title='elegir la ira (no. 56)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1034975697839342470</id><published>2011-03-28T13:02:00.000-07:00</published><updated>2011-03-28T13:02:48.619-07:00</updated><title type='text'>La urgencia de un asombro (no. 55)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0QjJyRY1rE0/TZDpSZ2a5eI/AAAAAAAAAUA/J1VBo-_dV6A/s1600/Escritos_a_mano_PORTADA.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-0QjJyRY1rE0/TZDpSZ2a5eI/AAAAAAAAAUA/J1VBo-_dV6A/s320/Escritos_a_mano_PORTADA.jpg" width="179" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;“Cultivé lo transitorio, el asombro, la escritura a mano, leer y releer vigilia insomne, macetas en cada rincón posible, añoranzas de un edén inexistente…”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;Soliloquios&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;E.S.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como si de un epitafio anticipado se tratara, en estas palabras de Esther Seligson parece sintetizarse uno de los múltiples puntos de partida para acceder a su escritura: esa vitalidad del asombro ante la vida y todos sus reveses, misterios, revelaciones y nostalgias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El escrito a mano lleva necesariamente impresa la huella de nuestro pulso, el temblor de nuestros dedos húmedos apresando la pluma, mientras la palabra, a veces justa, a veces espontánea, se desliza sobre cualquier trozo de papel improvisado. Este garabateo impostergable se presenta como una irrupción del lenguaje que obliga a concretar en palabras escritas la urgencia de lo que de pronto conmueve y modifica nuestra forma de mirar y estar en el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de su aparente dispersión, los textos que conforman Escritos a mano (título también del primero de los cuatro apartados incluidos en el libro) reúnen en su diversidad la evidencia de algunas de las grandes obsesiones que permean la obra de la autora. En primer término la de la escritura como esa “única tierra prometida que le espera al escritor” y la del libro como “la única ciudad santa que le da cobijo”; y más allá de la relación sagrada entre las palabras y las cosas, la de la palabra escrita como medio para dar constancia de impresiones, experiencias y reflexiones. Por esta razón, los textos aquí reunidos participan de una multiplicidad de formas según el tono que exija la experiencia; así, epígrafes, aforismos, cuentos, poemas, entradas de diario, episodios de viajes, diálogos, ensayos, prosas poéticas y bosquejos de narraciones inconclusas, se dan cita para profundizar en la complejidad del lenguaje literario y sus infinitos recovecos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En segundo término asistimos a una serie de textos que bajo el título de “Jerusalem” dan cuenta de la fascinación por esta ciudad milenaria llena de contrastes, innovaciones, correspondencias, y trazan el mapa personal de ese espacio atravesado por la impronta de la espiritualidad, el misterio, pero también por un abigarramiento cosmopolita y nuevo, que encuentran su equivalente en la idea de que “para todo jerosolimitano, Jerusalem sea un-una Amante que cada cual recibe según su hambre y su sed de Dios…”. Los distintos periodos en los que la autora regresa a la Ciudad Celeste se ven siempre envueltos por la reflexión, producto de las mismas preguntas: “¿Cómo habitamos los espacios? ¿Responden siempre a nuestros horizontes interiores?”… y quizá la respuesta es un “sí” vestido cada vez con un paisaje y un nombre distinto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tercer apartado de Escritos a mano, titulado “Reflexiones de un perplejo”, consiste en un conjunto de nueve ensayos breves dedicados a la llamada “circunstancia judía” y fechados en el otoño de 1982. Desde un tono formal y sobre todo crítico, Seligson desarrolla una serie de reflexiones en torno a la complejidad de la cultura judía en un contexto donde la convivencia de religiones, razas, ideologías, intereses y posturas políticas en constante pugna, se perfila hacia un punto por demás álgido, pero que aún admite posibles vías para una (quizás utópica) conciliación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por último, la escritura se vuelve, en el cuarto apartado titulado “Diario de un viaje al Tíbet”, conciencia de la imposibilidad de traducir la experiencia divina al mismo tiempo conocimiento lúcido de que se ha llegado a un estado de plenitud inefable. Las entradas de este diario, si bien dan cuenta de episodios sencillos, primeras impresiones y anécdotas de viaje, a ellas subyace la revelación de lo que se asimila sólo con el paso del tiempo: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezar la redacción de esa memoria-itinerario me ha llevado bastante más de un año de espera interna, una silenciosa y a veces turbulenta decantación, decantación imposible de traducir porque la fuerza de las imágenes y sensaciones era poderosa más allá de la escritura, hasta que poco a poco se incorporó al mismo ritmo de mi sangre, a la materia de mis sueños, al aquí y el ahora […] sé que lo que hoy toco, digo y hago está entramado en una luz, en una entereza, una plenitud, como si la transparencia del paisaje y de los hombres y mujeres tibetanos le diera a mi presencia en el mundo un peso y un sentido, una continuidad que sólo puedo calificar de divinos… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, aunque la transcripción del diario se presenta casi intacta, con esa espontaneidad de la primera impresión, todos los sucesos de ese viaje al Tíbet, ahora lo sabemos, estarán resignificados por las mismas dudas al recorrer Jerusalem, por esa inevitable proyección de uno mismo en cada suelo que pisa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más allá de la escritura o la cuestión judía o la espiritualidad como temas literarios, los Escritos a mano dan cuenta de un vaivén de experiencias de vida que son como un ir y venir, a veces temerario a veces torpe, de lo terrenal a lo divino y viceversa; es la conjunción anhelante y nostálgica entre lo humano palpitante y un ansia de espiritualidad que parece respirar en todas las cosas, en las palabras que las nombran y en la vocación para escribirlas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto leído en la presentación de &lt;em&gt;Escritos a mano&lt;/em&gt; de Esther Seligson en la FIL del Palacio de Minería. Publicado en Laberinto, Milenio. Sábado 26 de marzo de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1034975697839342470?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1034975697839342470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1034975697839342470' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1034975697839342470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1034975697839342470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2011/03/la-urgencia-de-un-asombro-no-55.html' title='La urgencia de un asombro (no. 55)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-0QjJyRY1rE0/TZDpSZ2a5eI/AAAAAAAAAUA/J1VBo-_dV6A/s72-c/Escritos_a_mano_PORTADA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7551874142745691063</id><published>2011-01-08T11:06:00.000-08:00</published><updated>2011-01-08T11:06:45.631-08:00</updated><title type='text'>el nombre solidario (54)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img height="376" src="http://www.laociotk.com/img/escher.jpg" width="455" /&gt;“Buscar las palabras –como si nos fuéramos a enamorar de ellas –amar –perseguir las palabras que nos empollan –todas las palabras”. La búsqueda se articula como punto de partida y destino final, como camino recorrido y por recorrer en una misma dirección que es siempre la del poema. La cuidadora del fuego, último libro de Amanda Berenguer (1921-2010), se constituye en muchos sentidos como un arte poética que va explorando las diversas nociones e interrogantes que han atravesado su quehacer literario. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A partir de una interacción entre elementos de la vida cotidiana y evocaciones de la banda Moebious y la botella de Klein, el encuentro con la poesía, y la poesía misma, se convierten en una insistente confrontación con el imposible y la paradoja. Como “un tránsito maravillado en doble dirección”, según define Roberto Echavarren en el postfacio, Berenguer asume el compromiso con la palabra para existir en ella, en sus resonancias y sus silencios, en sus inherentes contradicciones en tanto que portavoz de la propia vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un poema es una criatura especialísima/ que el poeta elabora con tan delicado y obstinado rigor/ hasta el momento mismo en que siente/ que se le escapó de las manos –/ y entonces todas las vueltas lógicas que hacemos/ sobre su texto son inútiles. Él/ está en otra dimensión (“Otra dimensión”).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un juego de espejos muy similar al que rige las imágenes de Escher, los poemas de Berenguer son simultáneamente autonomía de la palabra y obsesión de quien escribe, y en medio de esa lucha, una multiplicidad de formas, matices y situaciones destinadas a procurar el florecimiento del detalle.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cuidadora del fuego es, según esta lógica, un adentro y un afuera, un decir el microcosmos íntimo implicando la inmensidad cósmica inabarcable. Desde el ámbito privado del hogar, las pequeñas cosas se traducen en palabras para hablar de la grandeza del universo y del carácter sagrado propio del nombrar a través de la palabra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Palabra dueña y señora de la naturaleza toda. Pensamiento &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;encarnado en sangre letrada. Figuración vidente de lo imposible. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Palabra: signo sagrado. Hija del habla –locución de tiempo &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;memorial –&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;poseedora del grito y del lamento –de la guerra y de la paz.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Decisiva palabra que nos hiere y que nos salva al mismo &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;tiempo –&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;o nos cubre de alma –o nos deja al borde del infinito –por &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;sus letras&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;insomnes sostenidos (“Al borde del infinito”).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta divinización de la palabra, sin embargo, no permanece únicamente en el plano del poema y la paradójica intención de querer nombrar lo inefable, sino que adquiere una complejidad todavía más intrincada al tener que enfrentar la cercanía de la muerte. “Sentir la vejez es como denunciar al asesino” leemos en “La casa está invadida” y esa denuncia es al mismo tiempo escapatoria y cárcel, empeño y derrota. Las estrategias son múltiples, como múltiples son los rostros de la vida que intuye la muerte en cada día y en el espíritu que habita y modifica las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi experiencia/ es tratar de marcar el tiempo –/ de hacerle unas señales con la palabra – (“Marcar el tiempo”).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ser ordenada, o más bien, ordenar, es mi manera/ de escapar al caos. ¿Ordenar es crear?/ La creación caótica también existe (“Hojas de oro”).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tiempo, creación, orden y caos, espejismo, memoria e historia, son los engranajes que lentamente le van dando vuelta al sentido de esa búsqueda inicial del lenguaje, aunque al final siempre haya “una injusta errata de la palabra” que lastima y se padece (“Árbol del dolor”). De cualquier modo, la escritura se asume como una lucha permanente, como una vocación por la palabra que renueva, transforma e insufla de vitalidad el cotidiano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para apurar el levantamiento/ simultáneo de otra cosa –/ de verdad y vida y compañía –/ para asumir la responsabilidad/ de toda batalla –/ firmo esta noche/ mi nombre solidario (“Arte poética”).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 150%;"&gt;La cuidadora del fuego&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; line-height: 150%;"&gt; fue recientemente publicado por la Editorial La Flauta Mágica en Montevideo. La recopilación de textos y el postfacio estuvieron a cargo de Roberto Echavarren e incluye una entrevista a la autora realizada por Silvia Guerra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7551874142745691063?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7551874142745691063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7551874142745691063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7551874142745691063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7551874142745691063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2011/01/el-nombre-solidario-54.html' title='el nombre solidario (54)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8647094247529208504</id><published>2010-12-06T11:20:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T11:20:43.435-08:00</updated><title type='text'>una obligada calma (no. 53)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TP02R8TAf0I/AAAAAAAAAT0/3Dbn0rX4h-Y/s320/PC060447.JPG" width="187" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dice Carlos Pellicer en uno de sus nocturnos: “No tengo tiempo de mirar las cosas/ como yo lo deseo./ Se me escurren sobre la mirada/ y todo lo que veo/ son esquinas profundas rotuladas con radio/ donde leo la ciudad para no perder el tiempo./ Esta obligada prisa que inexorablemente/ quiere entregarme el mundo con un dato pequeño”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé si por desidia, indiferencia o falta de tiempo, la mirada diaria tiende a conformarse con ese dato pequeño y una versión simplificada de las cosas. Desde luego hay también excepciones, miradas lúcidas que son atenta lectura del mundo y sus complejos universos. En ellas prevalece una obligada calma capaz de anular el tiempo y de comprender el espacio en otras dimensiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los cuentos que conforman “Habla de lo que sabes” de Geney Beltrán Félix son, en muchos sentidos, una mirada profunda hacia los ámbitos más conflictivos del ser humano, hacia sus facetas más grises y sus resquebrajamientos. Como oportunamente afirma Alejandra Pizarnik, hablar de lo que uno sabe debe remitir al silencio cómplice y duro a que nos obliga aquello que vibra en la médula, al claroscuro que hace residencia en la mirada, al dolor, al vértigo, a la desolación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde un narrador que en la mayoría de los cuentos tiende a erigirse como testigo cercano de ese proceso de meticulosa observación, asistimos a diversos episodios donde la soledad, el desencanto y la incomunicabilidad parecen ser las únicas huellas a seguir en un camino laberíntico y sin regreso. La peculiaridad de este narrador, sin embargo, reside en que, más que describir sucesos ajenos, pareciera una especie de alter ego que se mira a sí mismo desde una imprudente distancia: demasiado adentro de sí como para permanecer impasible, demasiado cerca del espectáculo del propio desasosiego. Quizás por eso las historias se encuentran focalizadas en la trayectoria de un protagonista que de pronto se encuentra solo en una cotidianidad que se vuelve extraordinaria y le conmina a explorar sus sentimientos, pensamientos y temores. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las rupturas familiares, la distancia abismal entre padres e hijos, hombre y mujer como pareja; el estar constreñido por una situación económico social particular, la frustración del sueño o el amor no realizado, las múltiples interrogantes inherentes a la creación literaria, se ven atravesadas por decisiones o circunstancias que rayan en la situación límite, en la disolución de las fronteras entre lo real y lo imaginario. En cuentos como “Anoche soñé que volaba”, “La hija” o “Los perseguidos”, la introspección de los protagonistas los satura hasta culminar con el asesinato; mientras que en historias como “La celda en la Ciudad”, “Ese mundo de extraños” y “Hondonada”, la confusión se hace una con el interior de los personajes, posicionándolos en un espacio y un tiempo imprecisos que apelan más a la lógica caótica del sueño y que, por momentos, lindan con lo fantástico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A modo de eco, la Ciudad (con mayúscula) que contiene a estos personajes, se levanta hostil y desmesurada. Desde el primer cuento, “La celda en la Ciudad” se dispone de un espacio que nada tiene de benévolo, más bien es eso, una prisión en sí misma y una metáfora de los límites que también imponen el matrimonio, la paternidad, el ser hombre, hermano, hijo o simplemente un ser humano con toda su humanidad a cuestas. Las vistas de esta Ciudad son pues escenario y reflejo del ser interior que se aproxima a un punto crítico. En “Perdonados por quién”, por ejemplo, el cuerpo y el pensamiento del protagonista experimentan un derrumbe paralelo al de los edificios en un terremoto, por eso afirma en medio de su malestar que “todo aquí es polvo”, mientras se repite taladrante la pregunta “¿qué es estar vivos?”. En “Anoche soñé que volaba” la Ciudad que se mira desde arriba en sueños es el punto de partida y el destino final de una vida que se modifica rabiosamente, en el pleno centro de la sordidez, la soledad y el desamparo. Cuando llega a estos extremos es contundente, cuando no, la Ciudad-espacio se instala con una extrañeza profunda que desconcierta: no sabemos si así son las cosas o si así se proyectan desde la perspectiva de cada personaje perdido en sí mismo y respecto a los otros. En “Ese mundo de extraños”, la nostalgia es la que atraviesa la ocupación del espacio, del departamento de un hombre (en primera persona), que sin explicación de por medio empieza a encontrar nuevos inquilinos en cada rincón. Como una especie de diálogo con “Casa tomada” de Cortázar, esta historia exhibe en su circunstancia improbable la dureza de la soledad, los recuerdos y el deseo cercenado. En “Hondonada”, la Ciudad es confusión, laberinto y cansancio, búsqueda y espera inútil, nombres absurdos de calles que tal vez cambien de lugar, reiteración de las limitantes que aquejan a Omar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nada hay de apacible en estas historias. Todo lo contrario. En “Habla de lo que sabes” no hay cabida para el contentamiento con el dato pequeño, con la imagen idealizada del núcleo familiar o el amor filial o erótico como certeza a la cual asirse. Cada cuento está dispuesto como una obligada calma para mirar las cosas frontalmente, en todos sus detalles, con toda su violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto leído el pasado jueves 3 de diciembre en la presentación del libro "Habla de lo que sabes" de Geney Beltrán. Casa Colón, Mérida, Yuc.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8647094247529208504?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8647094247529208504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8647094247529208504' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8647094247529208504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8647094247529208504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/12/una-obligada-calma-no-53.html' title='una obligada calma (no. 53)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TP02R8TAf0I/AAAAAAAAAT0/3Dbn0rX4h-Y/s72-c/PC060447.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8979742808145195622</id><published>2010-11-22T21:06:00.000-08:00</published><updated>2010-11-22T21:06:14.745-08:00</updated><title type='text'>Germán Dehesa: un hombre elegante (no. 52)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;el deber de vivir es irrenunciable, inevitable y gozoso&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;G.D.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su artículo titulado “Sobre la elegancia” (Por Esto! 11 de noviembre 2010), José Díaz Cervera se aproxima a una noción muy particular de elegancia que reside en una forma de interactuar con el mundo. Hay algo seductor en las cosas que nos obliga a mirarlas elegantemente, a conocerlas y explorarlas hasta los más recónditos de sus misterios. “Ya sea que pensemos el tiempo como una línea continua o que lo imaginemos como un conjunto de instantes entre los cuales lo único que subsiste es la eternidad, algo debe tener de especial esa dimensión de nuestra vida para que nuestro pensamiento se ocupe de ella de maneras muy diversas”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leer a Germán Dehesa es asistir a esos instantes de eternidad y confirmar que, en efecto, el Charro Negro era un hombre elegante. Atento observador y pensador de los universos cotidianos, los misterios adquieren en sus palabras la más refinada vitalidad, la seducción de lo que se encuentra muy cerca de nosotros y que sin embargo, nos implica un ejercicio de agudeza y curiosidad extremas para llegar a conocerlo a fondo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde la República de las Letras, que era el sitio de sus sueños, Dehesa explora, descubre, se fascina y habla no de las cosas, sino de la vida palpitante que en ellas encuentra. La cotidianidad es el templo de su devoción, así como la naturaleza humana ese objeto fantástico, sorprendente, ambiguo e infinito con el que dialoga a cada momento. Por eso el hombre elegante ama la humanidad y cree en el “nosotros” como &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“el único pronombre digno de los humanos”. Porque es parte de esta extraña y compleja especie, los encuentros y desencuentros con ella le implican la perpetuación del ciclo interminable de preguntas y respuestas, así como la contundencia de afirmar sin reparos que “lo nuestro [lo de los seres humanos] es procurar y distribuir con disciplina, con justicia y con lúcida pasión la belleza verdadera y la verdad que, me consta, es de una belleza aterradora. Lo demás son asuntos menores, distracciones, perversiones, pequeñeces”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás lo más poderoso en los hallazgos del hombre elegante sea su sentido del humor y la risa llena de vitalidad (juguetona, gozosa, placentera, satisfecha, de frustración, de plenitud, de dolor) que residen en sus palabras. Si algo reconozco en él es su capacidad para despojarse del acartonamiento pseudointelectual y darnos una palmada en el hombro, un buen abrazo de bienvenida y la invitación siempre vigente para reír con él en un gesto genuino de complicidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre elegante partió de esta generosa vida el 2 de septiembre pasado, imagino se encontrará explorando un mundo más complejo pero no menos fascinante. A nosotros (“lectora lector querido”) nos quedan sus palabras, agradecerle la voluntad y vocación que tuvo para compartirlas y esas afirmaciones reveladoras que pueden salvarnos cualquier día: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;la maldad con bibliografía es terrible&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;______________________________________&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Aquí me tienen, lejos del odio, que es la pasión más inútil, y cerca del nuevo amor. A mi trabajo acudo; asisto y asistiré siempre (hasta que el siempre se vuelva nunca) […] El resto del mundo rueda y uno rueda con él y da por supuesto que la vida es más inteligente que nosotros. Navego rumbo a mis sesenta y un años y cumplo con darte las coordenadas de mis naufragios y mis restauraciones. A nadie le he robado la pelota, no aspiro a ser votado y hago tareas que ya ni los negros quieren hacer&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;______________________________________&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;No seré polvo que vuelva al polvo; seré agua y a ella retornaré para permanecer y ser, como querría Quevedo, agua enamorada&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8979742808145195622?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8979742808145195622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8979742808145195622' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8979742808145195622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8979742808145195622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/11/german-dehesa-un-hombre-elegante-no-52.html' title='Germán Dehesa: un hombre elegante (no. 52)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-5554924903593862386</id><published>2010-10-16T21:05:00.000-07:00</published><updated>2010-10-17T09:51:08.501-07:00</updated><title type='text'>"aquí se narra, se ordena" (no. 51)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;aquí se narra&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre había odiado la teoría literaria. Me exasperaba la rigidez, la pretensión objetivista y cientificista, las hipótesis absurdas, el mecanismo frío de los métodos y, en resumidas cuentas, esa vocación por diseccionar y desmembrar algo tan hermoso y fascinante como la literatura. Alguna vez lo dijo mi querida E., es como estar con la persona amada y dedicarse a verificar que efectivamente tiene dos ojos, una nariz, una boca, veinte dedos y que los sistemas respiratorio, circulatorio y endocrino le funcionan a la perfección.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora doy clases de Introducción a la teoría literaria, Teoría literaria, Corrientes contemporáneas de la teoría literaria y Análisis de texto dramático IV. No es mi culpa. Cada vez que formulo con palabras mi voluntad de separarme en definitiva de un camino, el mundo se (des)ordena para llevarme de vuelta a esa misma ruta y con exceso de equipaje. He aprendido a aceptar que la vida es más vieja y sabia que yo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace algunos meses me pidieron mi opinión sobre el nombrar Nican Mopohua un proyecto editorial. Me mostré renuente y puse mil peros: es difícil de recordar, suena raro, se prestaría a innumerables confusiones; el significado es lindo pero no sé, no me convence. ¿Por qué Nican Mopohua para todo caso?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No fue sino hasta ayer que logré aprehender con cierta amplitud el sentido de esas palabras. Nican Mopohua: “aquí se narra, se ordena”. Desde luego es un sentido muy personal el que le he dado y que todavía intento fijar en una imagen completa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora veo que lo importante en el nombre Nican Mopohua no era su carácter histórico, en tanto que texto legitimador del guadalupanismo en México. Lo relevante era el sentido del narrar, del poner en orden las bases para la fundación de una fe, que como todas, debe traducirse al lenguaje de la palabra y el símbolo para recibir el hálito de vida y perdurabilidad inherente a lo que aspira operar en el ámbito de lo sagrado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este caso, la narración y el orden fundador sirvieron para erigir uno de los mitos más poderosos: el de la Virgen de Guadalupe, la Virgen Morena, madre de todos los mexicanos, la que vela por la patria y a la que uno se encomienda hasta para la más mínima actividad cotidiana.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevo seis años trabajando en la poesía de Aurora Reyes. He pasado de la fascinación al desencanto, del hastío al enamoramiento, de la indiferencia a la reconciliación. He puesto en juego mil lecturas posibles e imposibles. Me he sumergido en todas sus palabras y vuelto a salir sin una sola idea en claro. He regresado una y otra vez, con nuevos ojos, con viejos bríos renovados. Los poemas de Espiral en retorno brotan en mi memoria en los momentos más inverosímiles: haciendo alguna operación en el banco&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-señorita, su número de cuenta&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-&lt;em&gt;no interrogues al cardo, no te asomes al río, no llames al secreto&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cuando despierto súbitamente después de un mal sueño, me pregunto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;-¿quién desató la voz de la ventana?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en el salón de clases, antes de pasar lista, se borran los nombres de los alumnos y se llenan con los de la Coatlicue presentes en &lt;em&gt;Madre nuestra la Tierra&lt;/em&gt;:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. &lt;em&gt;Inmensurable Madre &lt;/em&gt;-¡Presente!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. &lt;em&gt;Sembradora&lt;/em&gt; -¡Presente!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. &lt;em&gt;Pasión desesperada&lt;/em&gt; -¡No vino, está enferma!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4. &lt;em&gt;Hacedora implacable&lt;/em&gt;… ¡Hacedora implacable! -¡Presente, presente!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5. &lt;em&gt;Gigante paridora&lt;/em&gt; –Está en el baño&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6. &lt;em&gt;Diosa legítima&lt;/em&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un principio, estos nombres y los versos que en torno a ellos describían una gran espiral, no me decían nada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera noticia que tuve de Esther Seligson fue gracias a una traducción que ella había hecho de Edmond Jabés y que un buen día tuve ocasión de leer en la licenciatura. Sin embargo, en ese momento conservé únicamente las palabras y el nombre de Jabés. A ella, sin querer, la guardé en un sitio muy particular de la memoria, como una especie de semilla que habría de empezar a brotar muchos años después:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;un día llegué a casa de mamá. La casa estaba vacía pero en exceso iluminada por unos rayos muy transparentes. Era una claridad extraña, pero no me detuve mucho en ella. Repasé los estantes de la biblioteca en automático, buscando no sé qué y sin tantos ánimos de encontrarlo. Tomé un libro al azar. Leí en la contraportada: “la escritura quiere ser aquí un recorrido personal y único para cada lector, una forma de Conocimiento a la medida de su sed de absoluto, su nostalgia de plenitud, su capacidad de ensoñación”. Abrí el libro y lo primero que miré fue la foto de la solapa: una mujer de aire milenario sonreía a medias, reclinada sobre el marco de un ventanal blanco; un haz poderoso de luz caía sobre su rostro y sobre unas florecillas situadas por debajo del ventanal. A pesar de que la foto estaba en blanco y negro, se podía notar que aquél era un día espléndido y soleado. Luego, abrí el libro en cualquier página:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;La respuesta no tiene memoria.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;Sólo la pregunta recuerda.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No podía ser de otra manera. Era Jabés. El libro: &lt;em&gt;Toda la luz&lt;/em&gt; de Esther Seligson.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de eso, los encuentros “fortuitos” con su escritura y su nombre de estrella han llegado con mucha puntualidad y precisión para reiterar(me) la sabiduría y la perfección de la vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;aquí se ordena&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que en un principio pretendía ser una tesis de licenciatura, pronto se convirtió en una tesis de maestría que estoy a punto de concluir. Los espacios que he tenido que visitar a raíz de esa obsesión con la poesía de Aurora Reyes han sido diversos, tortuosos y en los últimos meses fascinantes. Luego de probar con varias llaves y fórmulas, descubro que esos nombres y versos en espiral, atienden plenamente a los significados y la simbología con que se ha representado la figura de la Coatlicue como Diosa Madre. Esto ha implicado tener un encuentro igual de contradictorio y múltiple que la deidad: asumir un lado protector, cómodo, en el que uno experimenta el alivio de saberse respaldado por un poder benevolente, pero también el reto de incorporar el lado destructor y terrible de lo que nos devora sin remedio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El camino de la teoría literaria, después de todo, ha sido generoso conmigo. Me ha permitido entender sus razones de ser y obligado a darle forma a un cúmulo de conocimientos que había arrumbado en el fondo de la caja de los juguetes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay una teoría sobre los personajes de teatro que afirma que un personaje es, desde el reparto, una especie de caja-nombre vacío que a lo largo de la obra se irá llenando de significados, acciones, cualidades, defectos, certezas y ambigüedades que harán de él, al final, eso: un personaje. Una vez que uno pone a prueba la teoría se da cuenta de que, en más de un sentido, es una obviedad no privativa de los personajes de teatro sino de todo tipo de personaje, incluso de los de la vida real. Así, pensé, me lleno de nombres, palabras, personajes, teorías, coincidencias, experiencias. Aunque todavía no me queda muy claro cuándo llegaré a ser el personaje. Como sea, el camino de la teoría también llega puntual a depositar su gota nutricia de sentido: “Lo más verdadero es poético porque no es detenido-detenible” (H. Cixous); y es esta misma teoría la que parte de la Diosa Madre, pero en este caso como la huella prístina del carácter generoso de la mujer. Es también alguna teoría la que supone que al nacer y durante los primeros meses de vida, tenemos un vínculo estrecho con la madre, a tal grado que no logramos distinguir la diferencia entre ella y nosotros. Un solo ser-sangre.&lt;br /&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace un par de días me fueron obsequiadas las memorias de Esther Seligson. En la portada se ve ella, algunos años atrás, con un vestido blanco, largo, de encajes. Sus ojos grandes no miran a la cámara, sino a un punto apenas a un lado de ésta. Su frente está levemente fruncida. En su rostro parecen haber más certezas que dudas y algo de temeridad. Su mano derecha está a punto de abrir un gran portón de madera, o quizás, lo acaba de cerrar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las palabras de Seligson hay luz, mucha luz, una luz transparente que sólo he podido mirar desde lejos, igual que como se observa el misterio cuando una es pequeña y apenas va descubriendo que con las manos puede tocar las claves del universo…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abrí el libro al azar en las primeras páginas. Lo primero que vi fue el epígrafe de la primera parte titulada Dúo y que empieza hablando de &lt;em&gt;Ella, mi madre&lt;/em&gt;:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;¿No estoy aquí, yo que soy tu Madre?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;¿No estás aquí bajo mi sombra y resguardo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;¿No soy la fuente de tu alegría?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;¿No estás en el hueco de mi mano, en el cruce de mis brazos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;¿Tienes necesidad de alguna otra cosa? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;Nican Mopohua&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;la imagen completa&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;mi primer sobrino nació la semana pasada. Mi hermana y el nene están llenos de vida. No parece haber una diferencia entre la una y el otro. Él, es un personaje diminuto y en su pequeñez caben miles de sueños, decenas de años y todas las palabras. Ella, se ve llena como una luna, posada provisionalmente sobre la superficie de la tierra. De sus senos brota una luz dulcísima que cada tres o cuatro horas ilumina al nene, y es tan generosa que aunque él se quede dormido, la luz sigue corriendo y forma surcos, ríos, mares, baña jardines y se pierde en un confín a donde sólo él podría llegar. Cuando ella lo coloca entre sus brazos y apoya su cabecita en su pecho, es como si los detalles más mínimos, los días y las noches, los elementos y la naturaleza misma se conjugaran para hacer transparente un solo universo sabio, armónico, risueño y en el que cada coincidencia adquiere su justo sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5554924903593862386?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5554924903593862386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5554924903593862386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5554924903593862386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5554924903593862386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/10/aqui-se-narra-se-ordena-no-51.html' title='&quot;aquí se narra, se ordena&quot; (no. 51)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4918765436431074676</id><published>2010-09-22T16:08:00.000-07:00</published><updated>2010-09-22T16:19:36.489-07:00</updated><title type='text'>los nombres de la pasión (no. 50)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJqOnJ8jbuI/AAAAAAAAATo/XsnJypqDBDU/s1600/la-despedida-remedios-varo.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 286px; FLOAT: left; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5519881096631906018" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJqOnJ8jbuI/AAAAAAAAATo/XsnJypqDBDU/s400/la-despedida-remedios-varo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;He oído decir que uno escribe para curarse los monstruos, para sacarlos y aniquilarlos una vez vertidos sobre el papel. Sé que hay quienes escriben para no olvidar o para adornar sus recuerdos con trazos fantásticos de nostalgia. Hay quienes aseguran la existencia de un fin catártico en cada página y en las historias que de ahí nacen; así como también hay muchos a quienes la escritura se les impone como una especie de maldición que secretamente se disfruta y de la que no se pueden, ni quieren, librar jamás.&lt;br /&gt;Sé que, por otro lado, están los que escriben para hacer alarde de mil recursos verbales que explotan y resplandecen, tan efímeros como vacíos; pero no me importan mucho. Me importan los que aman a las palabras y cuyas vidas dependen del tortuoso, indecente e intrincado camino que la relación amorosa con ellas les ha dispuesto. Últimamente me importan más los que aman con la palabra y a partir de ella le ponen nombres a su pasión.&lt;br /&gt;El sólo título del libro me atrapó de inmediato aunque no por seductor, sino por incongruente o pretencioso: Breve tratado de la pasión con una selección de textos y prólogo de Alberto Manguel. Cómo se trata la pasión, qué se supone que implica un tratado de algo tan volátil, cómo se hace de la pasión algo breve…&lt;br /&gt;El prólogo comenzaba con una anécdota curiosa sobre una abogada que demandó a uno de sus colegas por acoso sexual y presentó como evidencia una bolsa cargada con más de ochocientas cartas de amor que el hombre le había escrito en un lapso apenas mayor al año y medio. La respuesta del procurador ante dicha prueba fue: “Me sorprende que con tanto ardor, el bolso no se haya consumido solo”. A partir de ahí, una serie de reflexiones sobre la condición del enamoramiento y los efectos terribles que tiene sobre quienes lo padecen -en especial cuando tal condición los lleva a escribir- venía a justificar la selección de textos que conformaba el libro. El énfasis estaba puesto en esa relación tan particular entre destinador y destinatario cuando se trata de un poema o una carta de amor. Qué es lo que nos lleva a querer explicar con palabras ese desasosiego inherente al deseo. Cómo hacer que cada lugar común signifique algo de verdad para quien habrá de leernos. Cómo decir que la vida se nos va con la sola evocación del nombre de la persona amada sin quedarnos completamente indefensos, frágiles, serviles y sin otra voluntad que no sea para solicitar su presencia.&lt;br /&gt;Seguí con la lectura de cartas y poemas, más con morbo que con afán de llegar a compartir siquiera esas expresiones de pasión. Poco a poco, los nombres familiares me empezaron a envolver, a apretar sobre todo, como si el largo brazo de una boa se dispusiera a triturar mis huesos para engullirme de un bocado. No sé por qué la idealización de ciertas figuras viene siempre acompañada de una absoluta negación de las manifestaciones más comunes del enamoramiento. No he oído de nadie que admire al amante que suplica por un poco de cariño, ni tampoco al que se “humilla” en nombre del amor, ni mucho menos al que padece engaños, ausencias y desplantes a cambio de una sola muestra de reciprocidad amorosa. Incluso a veces la ternura nos llega con indicios de caducidad y un “te quiero” con olores rancios o habiendo perdido su sabor. Quizás por todo esto me sentí estrujada al ver renovados los nombres de la pasión en las palabras de los “héroes” clásicos, al conmoverme con las frases más sencillas pero rebosantes de un verdadero deseo. Ahí estaba Chéjov besando con palabras a su amada, su “pequeño garabato” y Balzac a su “precioso animalillo”; Isadora Duncan enviándole a Gordon Craig su “corazón rebosante sólo con el menos original y más anticuado género de amor”; Paul Celan prometiendo una cercanía tal con la amada que, en el instante de la coincidencia, sería capaz de “inaugurar el tiempo”; Zelda Fitzgerald afirmando que estar sin Scott era “como pedir clemencia a una tormenta o matar la Belleza o hacerse viejo”; Napoleón Bonaparte suplicando a su Josefina que no le enviara ningún beso puesto que le “queman la sangre”; Dylan Thomas expandiendo su amor “para toda la vida de un animal loco y grande como un elefante” y con la certeza de que veía y amaba a Caitlin MacNamara “en cada minúscula cosa de este mundo, dormido o despierto”… Estaban también los juegos de Neruda, su abandono de niño amoroso, siempre amando, y las estupendas preguntas de Auden respecto al amor: ¿Puede hacer muecas extraordinarias?/ ¿Se suele marear en el columpio?/ […] ¿Cree que el patriotismo es suficiente?/ […] Cuando llegue, ¿llegará sin previo aviso/ mientras me esté hurgando la nariz?/ ¿Derribará mi puerta de buena mañana,/ o me pisará el pie en el autobús?/ ¿Vendrá como un cambio de tiempo?/ ¿Será su saludo tosco o cortés?/ ¿Alterará mi vida por completo?...&lt;br /&gt;Los nombres iban y venían entrelazados con las palabras más tiernas, más obvias o sencillas, pero cargados de una vehemencia que sólo reconoce el que ha sido quemado con ese fuego. Admito que la más grande sorpresa fue Borges escribiéndole a Estela: “sé que seremos felices juntos (felices deslizándonos y a veces sin palabras y gloriosamente tontos), y ya siento el dolor corporal de estar separado de ti por ríos, por ciudades, por matas de hierba, por circunstancias, por los días y las noches […] luego comprendo que toda felicidad es ilusoria no estando tú a mi lado”… No era sólo Borges. Era un hombre que concluía su carta reconociéndose también en la sorpresa de la pasión: “Tuyo con el fervor de siempre y con una asombrada valentía, Georgie”.&lt;br /&gt;Pensaba en todas las palabras escritas en medio de esa vehemencia que suele acompañar al enamoramiento. Pensé en cómo para muchos el tiempo desaparece o se dilata, se disloca alterando el orden completo de las cosas. Recordé entonces la idea de que en las sociedades arcaicas la repetición de los rituales atendía a una lógica fuera del tiempo lineal y cronológico. Más bien, el ritual tenía lugar en el tiempo del origen cósmico y por eso procuraba el contacto genuino con los dioses. Quizás entonces lo que nos salva, aunque sea de manera provisional, sean todos esos nombres que le hemos puesto a la pasión y que nos empeñamos en repetir cada día y cada noche, en sueños, en cartas o de frente; quizás el hecho de seguir diciendo “te amo” y aventurarnos a dejar la constancia escrita no sea más que una forma de volver al origen de la pasión y, por qué no, de estar también en contacto con lo divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manguel Alberto (Selecc. y prólog.). &lt;em&gt;Breve tratado de la pasión&lt;/em&gt;. México: Lumen, 2008.&lt;br /&gt;Imagen: "La despedida", Remedios Varo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4918765436431074676?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4918765436431074676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4918765436431074676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4918765436431074676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4918765436431074676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/09/los-nombres-de-la-pasion-no-50.html' title='los nombres de la pasión (no. 50)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJqOnJ8jbuI/AAAAAAAAATo/XsnJypqDBDU/s72-c/la-despedida-remedios-varo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7257555370412132128</id><published>2010-09-16T14:11:00.000-07:00</published><updated>2010-09-16T14:19:28.185-07:00</updated><title type='text'>del "corazón del pueblo" a la épica sordera (no. 49)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJKJet9j2gI/AAAAAAAAATg/PHqUgHYNG_Q/s1600/bandera3sep.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5517623654309157378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJKJet9j2gI/AAAAAAAAATg/PHqUgHYNG_Q/s400/bandera3sep.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No creo que todo pasado haya sido mejor. Más bien creo que no podemos dejar de sucumbir ante las seducciones de la memoria que todo lo matiza, adereza, pule y acomoda para que al acudir a los recuerdos nos sintamos como en casa (y digo casa en su más amplia acepción, como espacio confortable, seguro y propio, el que cada quien se construye en torno a sí mismo o a otros). En lo que sí creo es en la urgente necesidad de conocer e intentar comprender el pasado y cuáles han sido los caminos y tropiezos que nos han traído hasta aquí. Debo decir que amo el presente con todos los nombres, máscaras y vacíos que lo conforman, pero eso no me impide echar un vistazo atrás –desde luego sesgado, quizás un poco estrábico y miope- para ver si no habré errado el camino o perdido algo en mi tránsito por él.&lt;br /&gt;Hubo un tiempo en que los pueblos empezaron a fundar sus ciudades en torno a un espacio sagrado. La veneración entonces recaía sobre aquellas deidades que les proveían de alimento. Había ciclos vitales que determinaban los periodos de siembra y cosecha, en que los seres humanos estrechaban su relación con la naturaleza y la perpetuaban con la celebración de ritos cargados del simbolismo propio de cada cosmogonía.&lt;br /&gt;La relación entre el ser humano y la tierra destinada a albergar el núcleo de una sociedad se volvió poderosa y entrañable. No sólo se trataba de marcar un territorio que distinguiera entre lo propio y lo ajeno, sino que además era el sitio al cual uno pertenecía por herencia, por nacimiento, por derecho, por la sola circunstancia de ser hijo de esa tierra. En los pueblos mesoamericanos este sitio se llamó altépetl y representaba, más allá del vínculo territorio-organización social, el “corazón del pueblo”: un espacio destinado a conservar la vida, donde cada latido resguarda y anima lo más significativo, la herencia, los ritos, la religión, el lenguaje, los símbolos, las tradiciones, en síntesis, lo más sagrado de un pueblo, su patria. Dice Enrique Florescano que este “corazón del pueblo” era representado por el glifo de una montaña o cerro cuyo interior se encontraba rebosante de un agua fértil, dadora generosa de vida, guardada en el secreto de la tierra.&lt;br /&gt;A partir de la Conquista las representaciones del “corazón del pueblo”/patria habrían de estar regidas por una estética europea decorada con ciertos elementos americanos. Y aunque por su raíz latina la palabra patria implica la noción de paternidad, la constante en esa multiplicidad de imágenes que han dado rostro y cuerpo a la patria es que siempre ha tenido cualidades femeninas, con todos los gestos favorables y desfavorables que esto implica.&lt;br /&gt;El recorrido que hace Florescano en Imágenes de la patria nos lleva, desde las concepciones más universales de la Diosa Madre, hasta el “águila mocha” que Vicente Fox mutiló para hacer su logo de la presidencia de la república en el 2000. En medio de ambos extremos los rostros de la patria pasan de lo solemne a lo complejo, de la incomprensión a la tergiversación crítica. Tanto la india bizarra semidesnuda, a veces salvaje y otras simplemente exótica, como la virgen María habrían de ocupar sitios privilegiados durante la Colonia y aun durante el México independiente. Hacia el siglo XIX el águila, la corona de olivos y la cinta tricolor ya habían ocupado un espacio mucho más legítimo que el de la mera ornamentación, estilizándose hacia una alegoría de la recién nacida república mexicana. A la par con este intento de darle un rostro definitivo, propio y efectivo al “corazón del pueblo” que se intentaba reanimar y echar a andar solito, surgen también las críticas más lúcidas ante el fracaso de dicho intento: una mujer que representa a la patria pretende equilibrarse sobre la cuerda floja mientras sostiene unas pesas que dicen “empréstitos” y un par de burócratas tensan la cuerda; otra patria vestida de mujer, tambaleante, que camina entre los presidentes conservadores de México, quienes la están apaleando sin clemencia; un águila desplumada, se diría que sarnosa y agonizante, parada sobre un cangrejo…&lt;br /&gt;Sé que parte del poder de los símbolos reside justamente en su carácter numinoso. Si convenimos con Ricoeur en que “en el universo sagrado, la capacidad para hablar se funda en la capacidad del cosmos para significar” y del hombre para identificarse a sí mismo en su relación con el cosmos, veremos que nuestros símbolos patrios a lo largo de los años han mantenido, en mayor o menor medida, evidentemente o no, parte de ese carácter sagrado, genuino y entrañable: algo de ese latido prístino del “corazón del pueblo”.&lt;br /&gt;Decía que amo el presente, aunque se me parezca un miembro engangrenado que amenaza con pudrir al resto. Creo que por eso el desfile de ayer no hizo más que evidenciar que el corazón de este país está dejando de latir y de guardar el significado profundo que lo define como pueblo; ya porque no sabe cuál es, ya porque el devenir más inmediato le exige insertarse en una dinámica de lucha de poderes donde no hay un solo rincón para albergar la conciencia de que somos seres humanos, habitando en sociedad, en un mundo que por naturaleza y hasta hace unos años había sido ampliamente generoso.&lt;br /&gt;Debo confesar que me sorprendieron –en el peor sentido de la palabra- los juegos pirotécnicos, la tecnología, la coincidencia de cantantes y artistas tan diversos, el cinismo de Felipe Calderón, el derroche tan aberrante de recursos, la disneyficación de la historia y los mitos y, en especial, la respuesta de la gente ante tamaña espectacularidad.&lt;br /&gt;Creo que hasta ayer no había tenido un ejemplo tan claro de cómo se hace efectiva la idea de que al pueblo “pan y circo”, aunque nos dejaron, claro está, sólo con un circo que cumplió muy bien la empresa de presentar las nuevas representaciones de la patria: tan huecas y opacas que necesitan líneas fosforescentes que definan sus rasgos, acróbatas que las recreen y locutores de televisa y tv azteca que las expliquen.&lt;br /&gt;Me es inevitable evocar a López Velarde. Sólo que ahora nos gritan con épica sordera que la patria no tiene nada de impecable y que lo diamantino, no es por la dureza inquebrantable del diamante, sino por su brillo más bien frívolo, superficial y pasajero.&lt;br /&gt;Mérida, Yuc.&lt;br /&gt;16 de septiembre 2010. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7257555370412132128?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7257555370412132128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7257555370412132128' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7257555370412132128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7257555370412132128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/09/del-corazon-del-pueblo-la-epica-sordera.html' title='del &quot;corazón del pueblo&quot; a la épica sordera (no. 49)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TJKJet9j2gI/AAAAAAAAATg/PHqUgHYNG_Q/s72-c/bandera3sep.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7714270302664240195</id><published>2010-08-30T14:02:00.000-07:00</published><updated>2010-08-30T14:10:19.300-07:00</updated><title type='text'>cosas de nada (no. 48)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/THweCZ1cHDI/AAAAAAAAASo/iCDfkSStwMA/s1600/P8280052.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511313070638242866" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/THweCZ1cHDI/AAAAAAAAASo/iCDfkSStwMA/s400/P8280052.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una sale a la calle pensando en el clima, en la dirección a seguir, en los encuentros casuales que siempre aguardan en las ciudades que nos son familiares. Cuando se trata de ciudades ajenas, una sale con el afán de conocer y asombrarse, con la intuición en cada paso y la voluntad para dejarse llevar a sitios especiales, quizás privilegiados. Incluso los rincones más inhóspitos despiertan a veces una cierta fascinación, como si fuesen la obligada y necesaria excepción a la regla. Las comparaciones entre lo conocido y lo nuevo resultan inevitables, a veces útiles y siempre, me parece, significativas. Desde que tengo memoria he creído en el espíritu que habita en las cosas y en que las ciudades son grandes y complejas cosas que tienen todo por decir.&lt;br /&gt;Mis pasos aquí no han llevado ningún rumbo. No sé hacia dónde voy y no importa hasta dónde llegue. Me lleno la memoria con imágenes varias mientras el frío me sacude la cabeza por dentro. La ciudad capital no despierta tan temprano o es quizás sólo el invierno. Hay barrios completos con las calles vacías, casi abandonadas; los ruidos son una mezcla homogénea de autos esporádicos, los nuevos autobuses del transporte público y algunas voces que descienden desde los edificios en un eco que flota un rato sobre las avenidas. Hay grandes edificios modernos y viejos abandonados; los hay que hablan de un esplendor colonial o decimonónico y otros que quisieron imponerse mediante esa obstinación por la recta de los setentas; los hay oficiales, con sus escudos, logotipos y letras doradas, así como particulares con sus grietas, sus respiros dificultosos y todo el peso del polvo y los años exudando por las paredes. Hay otros varios con alas derruidas o exhibiendo las cicatrices del último enojo de la tierra. No importa cómo sean los edificios siempre hay en las aceras un árbol custodiando las entradas u ofreciendo un descanso a la vista en cada ventanal. En los parques, los andadores se llenan de la hojarasca ocre y crujiente del otoño o de pétalos rosáceos y diminutos.&lt;br /&gt;En el centro de la ciudad los matices son otros. Las imágenes son más rápidas. Los colores un poco más definidos pero igual de fríos. Las avenidas ya dan cuenta de las líneas del metro. La proximidad de septiembre repite en cada anuncio, en cada poste y en cada espectacular la bandera nacional y los colores del patriotismo que, yo no sé por qué, brillan mucho más con la celebración del Bicentenario. La exaltación de una libertad prometida y vigente palpita sobre todo en los centros comerciales, en los aparadores y en los amplísimos ventanales de las corporaciones transnacionales y los bancos. Incluso he encontrado un edificio unido a otro mediante una gigantesca bandera del país ondeando a capricho del viento invernal.&lt;br /&gt;Me voy internando en el centro como en una especie de vorágine que nada tiene que ver con el silencio frío y seco de los alrededores. Una algarabía llena los paseos comerciales que poco a poco se vuelven acogedores. Empiezan a aparecer los personajes, los ambulantes, los pregoneros y los extranjeros. El olor a maní garapiñado recién tostado llena las esquinas con uno de esos dulzores a los que uno siempre quisiera volver, como si fuera un sabor de la infancia o un beso. En contraste, hay acentos y nombres que no entiendo. Por más hambre que tuviera no me atrevería a pedir, sin previas explicaciones, una “chorrillana”, un “barros lucas” o un “completo con palta”. Los ceros en los billetes y monedas se me han multiplicado hasta los millones en cada anuncio y me avergüenza un poco ir como media sorda pidiendo me repitan las palabras.&lt;br /&gt;Recorro los andadores y las tiendas, entre gente que va y viene sin ninguna prisa, comiendo helados, llevando con orgullo bolsas de marca y repartiéndose un amor cotidiano, de fin de semana, como en un paseo dominical. La música de las tiendas se debate en un duelo, primero discreto y luego descarado: Lady Gaga vs Daddy Yanky, Alejandro Fernández vs Madonna, Wisin y Yandel vs Shakira, intercalados todos con slogans y descuentos; finalmente resulta vencedora una batucada en vivo que rompe con los ires y venires del Pasaje Ahumada. Alrededor de ciento cincuenta manifestantes, en su mayoría jóvenes punketos, oscuros, perforados hasta los dientes y con una sonrisa siempre fraterna gritan, tocan y bailan ostentando pancartas y letreros con el nombre del presidente y diversas frases en torno a lo nocivo que es para el medio ambiente el empleo del carbón como productor de energía. La oleada negra, pero feliz de chicos y chicas pasa muy rápido, en torno a ellos las reacciones son diversas, aunque en su mayoría simpatizantes con la causa.&lt;br /&gt;Me guardo el olor a maní y algunos rostros. Fuera de los detalles, de los nombres curiosos y desconocidos, de la multiplicación de los ceros, nada hay que me diga que somos diferentes, que no corre por nosotros una misma sangre, una misma vida, una misma idea…&lt;br /&gt;Me pierdo en otros barrios que llevan los títulos de una larga historia. Las avenidas se llenan de comercios mucho más modestos y casas, de contrastes y colores neutros. Los ruidos suben y bajan al compás de mi respiración. A lo largo de todo el trayecto predominan los mensajes grafiteados en fachadas, árboles, bardas y en cualquier edificio. Hay una cierta predilección por el color rojo, por desenmascarar un discurso oficial ambiguo, por recuperar o más bien, por obtener derechos. Aunque con una discreción que me cuesta comprender hay una serie de mensajes que se oponen a la celebración del Bicentenario, que la tachan de absurda, vacía, carente de significado, de una burla cínica contra el país y el pueblo.&lt;br /&gt;Por una escalera, oscura y estrecha, llego a una librería con pocos ejemplares, pero muy bien dispuesta. Los precios son algo elevados y los dueños muy jóvenes. A un lado del mostrador me detengo en los encabezados de varias gacetillas y publicaciones independientes, ahí sí, la oposición a las celebraciones de septiembre es abierta y contundente; incluso, la chica que atiende me previene de comprar una colección de teatro que ha sido recopilada con motivo del Bicentenario en una atractiva cajita de cartón. “Los tenemos igual por separado; esto es sólo un pretexto por lo de los 200 años, realmente no importa”.&lt;br /&gt;Por la noche me escondo entre las sábanas y los canales de televisión. Tengo los pies cansados y la nariz fría. Contrario a mis costumbres me detengo en las noticias de espectáculos para luego hacer parada permanente en las noticias. Miro el canal oficial como una película de humor negro poco inteligente y mal elaborado. Las imágenes del pueblo feliz, colorido y lleno de un bienestar improbable dicen mucho y todo lo opuesto a lo que gritan las calles. Las convocatorias para celebrar y premiar a ciertos sectores de la población con grandes cantidades de dinero por su aportación a las artes y la cultura del país, saturan la publicidad y las noticias.&lt;br /&gt;El día se me ha ido lleno de cosas que apenas he podido nombrar. Es inevitable la comparación, así como lo es también hacer a un lado las grandes y tristes diferencias que alejan a mi país de éste. Aquí el rojo no evoca setenta años de una politiquería saqueadora, corrupta y baja con amenazas de volver a imponerse; el azul no tiene nada de retrógrada, represor ni estúpido; en las calles grises no hay el terror de mirar a los otros o a uno mismo desaparecer o, literalmente, perder la cabeza; amarillas son sólo las luces que guían la vida nocturna y los reflejos del amanecer en la cordillera. Los colores nunca se han tenido la culpa… Son sólo impresiones, ya lo sé, cosas de nada que no importan porque, tanto aquí como allá llegará septiembre con sus grandes premios, sus magnas celebraciones y sus doscientos años de libertad a cuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago de Chile&lt;br /&gt;Agosto 2010 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7714270302664240195?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7714270302664240195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7714270302664240195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7714270302664240195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7714270302664240195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/08/cosas-de-nada-no-48.html' title='cosas de nada (no. 48)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/THweCZ1cHDI/AAAAAAAAASo/iCDfkSStwMA/s72-c/P8280052.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1505803472121922859</id><published>2010-06-25T11:49:00.000-07:00</published><updated>2010-06-25T13:27:42.650-07:00</updated><title type='text'>pequeña contribución al museo de los esfuerzos inútiles (no.47)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TCUQdKd4laI/AAAAAAAAASg/6Kk9E_jBLCQ/s1600/Tiziano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486809814232765858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 230px; CURSOR: hand; HEIGHT: 258px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TCUQdKd4laI/AAAAAAAAASg/6Kk9E_jBLCQ/s400/Tiziano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;niños que intentaron volar, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hombres empeñados en hacer riqueza, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;complicados mecanismos que nunca llegaron a funcionar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y numerosas parejas...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Cristina Peri Rossi&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;existe, en algún sitio, el Museo de los Esfuerzos Inútiles. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;abre de martes a domingo, de 9 a 14 hrs y de 17 a 20 hrs. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;en él se encuentran algunos de los tantos esfuerzos inútiles registrados a lo largo de la historia de la humanidad&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;algunos son Esfuerzos Inútiles bellos; otros, sombríos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;por ejemplo, el de&lt;em&gt; un hombre que durante diez años intentó hacer hablar a su perro. y otro, que puso más de veinte en conquistar a una mujer. le llevaba flores, plantas, catálogos de mariposas, le ofrecía viajes, compuso poemas, inventó canciones, construyó una casa, perdonó todos sus errores, toleró a sus amantes y luego se suicidó &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;no logro ubicar muy bien la época de estos esfuerzos inútiles, más bien, me parece que están definidos por su atemporalidad, aunque también se encuentran un poco ya lejanos a estos tiempos: hasta ahora no he tenido noticia de alguna persona que haya intentado hacer hablar a su perro. lo que sí he comprobado es que con mirar devotamente en los ojos de un gato, uno puede acceder a la revelación de ciertos universos donde no son necesarias las palabras ni los lenguajes finitos de los hombres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;del lado de las relaciones amorosas, conocí a un tipo que sólo estaba dispuesto a dedicar una semana a la conquista de la mujer amada y, desde luego, entre las resoluciones a tomar en caso de que la respuesta de ella fuera negativa, no se encontraba ni por accidente la idea del suicidio. de hecho, terminado ese lapso cambiaría de objeto de deseo según una lista diseñada con anterioridad y dispuesta en un riguroso orden alfabético. sus esfuerzos inútiles engrosaron el catálogo hasta que llegó a la letra "P".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es muy curioso que los esfuerzos inútiles se repitan [...] un hombre intentó volar siete veces, provisto de diferentes aparatos; algunas prostitutas quisieron encontrar otro empleo; una mujer quería pintar un cuadro; alguien procuraba perder el miedo; casi todos intentaban ser inmortales o vivían como si lo fueran&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;dentro de los esfuerzos inútiles repetitivos deberé confesar uno muy personal: el de que mis alumnos sean seducidos también por la magia que habita en las palabras y en los nombres, en las cosas palpitantes de vida que susurran constantemente los secretos del mundo, en el deslumbramiento que surge cuando una mirada curiosa toca y enciende lo infinitamente pequeño y cotidiano, en fin, en esas cosas de la vida donde no hay ni el menor espacio para el aburrimiento, la desidia, la indiferencia o la estupidez. a veces he pensado cambiar de trabajo, tal vez podría librar del museo a alguna prostituta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los esfuerzos inútiles son infinitamente diversos: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;intentar reconstruir su árbol genealógico, escarbar la mina en busca de oro, escribir un libro [...]&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hay hombres que han hecho largos viajes persiguiendo lugares que no existían, recuerdos irrecuperables, mujeres que habían muerto y amigos desaparecidos. hay niños que emprendieron tareas imposibles, pero llenas de fervor. como aquéllos que cavaban un pozo que era continuamente cubierto por el agua&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;me llaman mucho la atención los esfuerzos inútiles de los viajeros, quizás porque de la misma manera comparto una cierta obsesión por los viajes: por mirar el borde del continente desde la ventana de un avión y corroborar las imprecisiones, la vida muerta de los mapas; por comprobar, cada vez, que los altibajos de la naturaleza humana son los mismos en cualquier sitio y que sólo se visten de acentos, paisajes, colores de piel e idiomas distintos. el lenguaje de una sonrisa, una mirada o una lágrima no necesita traducciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;regresando al catálogo de los viajeros, me inquieta que pudiera ser la prefiguración de un destino personal: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;al cabo de un tiempo de vagar por diferentes mares, atravesar bosques umbríos, conocer ciudades y mercados, cruzar puentes, dormir en los trenes o en los bancos del andén, olvidan cuál era el sentido del viaje y, sin embargo, continúan viajando. desaparecen un día sin dejar huella ni memoria, perdidos en una inundación, atrapados en un subterráneo o dormidos para siempre en un portal. nadie los reclama&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;otra de las fuentes importantes de recopilación de esfuerzos inútiles son los periódicos. cito sólo dos: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la historia de la trapecista con vértigo, que no podía mirar hacia abajo. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;o la del enano que quería crecer y viajaba por todas partes buscando un médico que lo curara&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;me estremece pensar en la cantidad y la naturaleza de los esfuerzos inútiles que podríamos tomar de los diarios hoy día: el caso de la mujer que quiso denunciar a su marido por maltrato y amenazas de muerte y cuya denuncia fue rechazada por la policía ya que "no la había matado" todavía. el del niño que quería ser niña. el de los que esperan una sola noticia de esa persona amada que desapareció de repente. el de todos los que en el mundo exigen justicia. el de los que cruzan fronteras con una firme esperanza. el de los que firman tratados de paz. el de los que asesinan por el bien de los otros. el de los que denuncian. el de las mujeres que han querido lucir hermosas. el de los que hablan en nombre de los pueblos. el de los que intentan, día con día, salvar el planeta. y el de todos aquellos que se esfuerzan inútilmente por cambiar algo, por ser distintos, por ser felices, por vivir... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;quede este breve texto como una pequeña aportación al museo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;citas tomadas de: "El museo de los esfuerzos inútiles" de Cristina Peri Rossi&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;imagen: "el mito de sísifo" de Tiziano&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1505803472121922859?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1505803472121922859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1505803472121922859' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1505803472121922859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1505803472121922859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/06/pequena-contribucion-al-museo-de-los.html' title='pequeña contribución al museo de los esfuerzos inútiles (no.47)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TCUQdKd4laI/AAAAAAAAASg/6Kk9E_jBLCQ/s72-c/Tiziano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-94258904549930905</id><published>2010-05-09T15:37:00.000-07:00</published><updated>2010-05-09T16:00:38.889-07:00</updated><title type='text'>la memoria y el espejo (no. 46)*</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S-c-B1XtxiI/AAAAAAAAASY/lxPxGuxzwMw/s1600/DSC02362.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469408473692096034" style="FLOAT: left; 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Después de algún tiempo, súbitamente le venía una especie de revelación en que todas sus facciones dejaban de pertenecerle, en que esa mirada tan familiar le regresaba completamente ajena, convertida en otra. En un momento aparecía ahí frente a ella, una niña desconocida que la miraba con firmeza y determinación. El terror a su reflejo le hacía alejarse corriendo y evitar los espejos por varios días. Hasta hoy yo no he intentado el experimento, sin embargo, me resulta inevitable la confrontación con mi propia imagen (a veces distorsionada, ajena, desconocida) a partir de la mirada de los otros y, sobre todo, a partir de sus palabras. Afortunadamente, no siempre es el terror lo que me ha hecho desviar la mirada.&lt;br /&gt;Al encontrarme con las palabras que conforman Los reflejos de Agustín Abreu Cornelio me vino a la mente un espejo esférico donde las imágenes eran proyectadas hacia todas partes, no hay un frente y un atrás, sino un afuera y un adentro de una misma memoria, evocada también como espacio de supervivencia. Desde el epígrafe de John Ashbery, Abreu coloca la gran pregunta que habrá de fungir como circunferencia: una vez que la imagen reflejada y el alma han llegado a un momento de quietud al mirarse al espejo, ¿qué tan lejos podrían nadar y sumergirse en unos ojos/en una mirada y ser capaces de regresar a salvo, intactos, de vuelta al nido? De entrada sabemos que no es posible regresar a salvo, porque también sabemos que las miradas verdaderas y poderosas necesariamente habrán de transformarnos. Así, es que Los reflejos se articula como un sumergirse en las profundidades de las miradas que dialogan o se desconocen, de las imágenes que regresan a sí mismas transformadas en deseos, recuerdos o destrucciones.&lt;br /&gt;El juego especular, sin embargo, no se queda solamente en el planteamiento de Ashbery, sino que además se va construyendo en cada serie de poemas a partir de elementos teatrales que también implican un mirarse en el otro que es el público/lector. En “La reproducción del mangle” (título del primer apartado) encontramos la disposición del escenario, un espacio húmedo, retorcido por naturaleza, un tanto sombrío, desde el cual el enunciante lírico-personaje envuelto en una embriaguez condescendiente, habrá de confrontar su propia imagen con la multiplicidad de reflejos dialogados con los diversos personajes que habrán de entrar a escena. Porque no hay tierra firme donde echar raíces los personajes irán apareciendo, tal cual, como espectros, con nombres familiares implícitos en el devenir del drama. La tercera llamada será pues el toque de campanas que T. S. Eliot había dado ya en el primer canto de La tierra baldía y que también habrá de repicar en momentos clave de Los reflejos: “una campana advierte la densidad de los recuerdos” (17). Poco después vendrá la primera imagen de ese enunciante con la memoria a cuestas: “no es suficiente el zumbido del agua muerta ni el asfalto;/ para nombrar este instante/ espero que se diluya la memoria/ que me observa desde el agua” (17).&lt;br /&gt;En “Reinvención del otro”, la figura del enunciante-personaje se instaura en esa estabilidad tramposa de lo cotidiano, en una especie de calma insoportable previa al caos: “saben que hoy es el día para agitar la sed de las galletas/ porque mañana la luna será de perros o alacranes/ y habrá que andar aguijoneando debajo de las puertas una leche inexistente/ y a nadie le es grato lamer bajo las sombras”. Los personajes que habrán de atravesar este espacio, serán hombre y mujer: mujer desteñida todavía del nombre que es destino, será la imagen que reposa en un sueño etílico, será también, dice el poeta, “la cruel dulzura del sudor seco en su entrepierna,/ y también la soledad del trayecto de la vida/ a la mujer que deshiela en mi costado” (22); será sobre todo el principio de la ausencia: “Ella iba descalza y jugando a no sentir mis besos;/ aseguró llamarse Despedida/ y se escondió bajo el silencio de otra puerta./ Todo quedó listo en el desamparo,/ menos el eco de mi lengua/ donde el adiós gimió su nombre.” (23). El hombre, por su parte, habrá de ser triste y rabioso testigo de esa mujer inasible que se multiplica, andará con una luz húmeda en los zapatos, observando el encuentro amoroso lo mismo que la despedida, llevará “el recuerdo entre los ojos/ como una arruga” y concluirá su breve monólogo evocando una “Efeméride” para aniquilar al tiempo: “Pertrechando en la escena del azoramiento/ con la bala perfecta en mis entrañas/ apunto al segundero con todo mi ojo zurdo./ Alrededor del disparo:/ sudor, náusea, piel benigna de la locura/ en los bordes filosos…/ donde aún se puede recordar el fuego” (26).&lt;br /&gt;Posteriormente a este encuentro-desencuentro entre el hombre y la mujer, viene el “Dramatis personae”, precedido también por unos versos de La tierra baldía, pero en esta ocasión del segundo canto “Una partida de ajedrez”: “o o o o ese aire shakepeareano”. En este reparto, lo que importa es la presencia de los personajes y el diálogo-reflejo que vayan estableciendo los unos con los otros: “Tu nombre importa poco,/ pero conjura fantasmas/ en el lado ciego/ de mi memoria”, una memoria que sabe que el amor nunca es el que vence y que por eso se refleja en la imagen de una Ofelia ahogada en sí misma enamorada, (muerte por agua prefigurada también en el IV canto de Eliot); el de un Hamlet-poeta que hace mutis ante la muerte de la amada: “al cobijo de una lágrima/ la amargura nos sonríe” (32). El espíritu de la tragedia shakespereana se complementa con la intervención de una Lady Macbeth que se afirma a sí misma en la traición: “La más fructífera embriaguez proviene de un pulso femenino; ninguno mejor que el mío –me avergonzaría llevar tan blanco el corazón”… (33); lo mismo que con la confrontación de las tres brujas que advierten a Macbeth su destino y la imposición final de un Fortimbrás que asume su poder: “Tomo tu herencia con todos sus reflejos;/ toda su dulzura crece bajo mi lengua./ Ahora que me es dado reinar entre fantasmas,/ yo también forjaré víctimas ilustres” (36).&lt;br /&gt;El clímax de la obra llega con “La dama de las situaciones”, igualmente extraída de “The burial of the Dead” de Eliot. En su papel de pitonisa, la dama de las situaciones y las piedras, Madame Sosostris, inaugura la serie de poemas encendiendo las piedras que habrán de forjar los trazos de esta escena medular: “la raíz,/ la costra/ y una víspera de flor”. Ahora el espacio es un día de abril raído –no siempre el mejor horóscopo para los amantes-, con una tierra donde no germinan jacintos, y con la savia –que en “La reproducción del mangle” buscaba su lugar preciso- dando color al enunciante-personaje. La escena transcurre en silencio, aunque éste sea “el peor lugar para callar”, continúa con una “Pantomima” de los árboles hasta llegar a la necesaria “Invención de la memoria”, donde justamente se reconstruye un episodio amoroso con ecos de melodrama o de alguna de esas piedras dispuestas por Madame. Finalmente entra a escena la dama de las situaciones, la que “sabe el nombre prolijo de la ausencia” y “el olor que despiden los recuerdos al cerrarse”; la que llega contundente a afirmar que “Es la perplejidad de la transparencia/ el testimonio de que la belleza ha pasado/ por mis ojos como tres años/ de espejos/ entre la luz”. Y aquí, frente a la imagen de un ser atravesado por la bello, volvemos a la gran pregunta de Ashbery para confirmar que es imposible permanecer intactos frente a una mirada: “y me hacen ver que ya soy otro mientras te espero” (53). Confirmación que al mismo tiempo se vincula con el acto de escribir, con ese escarbar en el lenguaje en busca, quizás, de las cicatrices y con la reconstrucción de la memoria como espacio de supervivencia.&lt;br /&gt;La conformación de este espacio se concretará en “Tras la pureza” a partir de la incursión del personaje de la Hilandera, especie de guía escritural tejedora del destino a quien el enunciante se consagra para contar su historia llena del “vértigo y la saña de los ángeles”. También aquí se ha llegado a una revelación que resulta de este recorrido agitado a través de todos los reflejos que surgen desde y se refractan en este libro esférico. Encaminándose hacia el final el protagonista afirma: “Voy por los pasos que me vuelven a tu entraña/ y te hallo en la humedad del polvo. Nada se escucha,/ salvo el correr del hilo entre mis manos/ y este murmullo de aves liberadas en mí”.&lt;br /&gt;La imagen que de tanto mirarla se hace ajena, que se distorsiona y también muere al final, es la del amor, pero no la del poeta. Por eso, aunque contagiado de nostalgia y herido en lo más hondo, el que ha pasado a través estos personajes-espejos y palabras no se echará a correr para alejarse de su reflejo, sino que volverá completamente destrozado al nido, para cerrar un círculo que empieza de nuevo en la reconstrucción de la memoria y en la confrontación con su propia imagen. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Mérida, marzo de 2010.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;*Texto leído en la presentación de "Los reflejos" de Agustín Abreu. 19 de marzo, 2010. Biblioteca Cepeda Peraza, Mérida, Yucatán y en el Encuentro Interestatal de Escritores. 5 de mayo, 2010. Biblioteca Fray Francisco de Burgoa, Centro Cultural Santo Domingo. Oaxaca, Oaxaca.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-94258904549930905?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/94258904549930905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=94258904549930905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/94258904549930905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/94258904549930905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/05/la-memoria-y-el-espejo-no-46.html' title='la memoria y el espejo (no. 46)*'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S-c-B1XtxiI/AAAAAAAAASY/lxPxGuxzwMw/s72-c/DSC02362.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6839049647835680856</id><published>2010-04-18T01:13:00.000-07:00</published><updated>2010-04-18T01:17:51.556-07:00</updated><title type='text'>"devastados" (no. 45)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S8q_6BF1QOI/AAAAAAAAASQ/pv6lkdt_G60/s1600/GUAGUA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461388501586362594" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 322px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S8q_6BF1QOI/AAAAAAAAASQ/pv6lkdt_G60/s400/GUAGUA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Para Agus y Raúl&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si Sarah Kane hubiera asistido a este montaje de algunas escenas de su Blasted (Devastados), seguramente le hubiera parecido tan seductora la idea del suicidio como cuando finalmente logró acabar con su vida. Creo que el ventanal de la galería que mira hacia la calle 62 como espacio de representación, no hubiera sido el de su elección.&lt;br /&gt;En ese momento clave de la obra, justo cuando los ojos de Ian estaban siendo succionados por la boca del soldado, mientras su cuerpo ultrajado se retorcía entre toda la sordidez de la podredumbre humana, el estruendo colorido y musical de la guagua de turistas iluminó espontáneamente la escena. Los saludos espontáneos de los turistas y las lucecitas de neón del otro lado de la ventana, terminaron por imprimirle un toque muy peculiar al clímax de la obra. Un coro de risas indiscretas surgió entonces entre el público, pero como siempre, la obra continuó…&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;El Ensayo de una ciudad sin nombre se había retrasado treinta minutos. El hotel Trinidad me pareció, al entrar al lobby, poco menos que mágico, seductor. Intentaba ignorar el calor concentrándome en la sobrepoblación de plantas que se extendía por los ventanales, pero el bochorno se fue acentuando a medida que me internaba en aquel lugar.&lt;br /&gt;Entre sombras logré distinguir siluetas familiares de algunos estudiantes de la facultad de antropología que me dieron una bienvenida que no pude corresponder apropiadamente, puesto que para entonces ya había sido abducida por el exceso de imágenes que se fueron amalgamando para dar parte a la no-vida.&lt;br /&gt;A unos pasos de la recepción, se asomó el jardín infinito con el que habría de toparme a cada paso; el camino continuó hacia la derecha, luego hacia la izquierda y luego, hacia la derecha otra vez. Una puerta colocada diagonalmente respecto al camino se erigió como entrada a la Galería de Arte “Manolo Rivero”.&lt;br /&gt;En las paredes de mi primer breve recorrido logré distinguir una multiplicidad de objetos que podrían corresponder a todas las categorías o bien a ninguna: una vitrina rota, una sirena labrada en madera (como esas que habitan en los ríos de la huasteca y en los sones), instrumentos –asumo que eran musicales-, vasijas, piedras. Objetos todos coloridos, pero discretos y tímidos debajo de una espesa capa de polvo.&lt;br /&gt;Una dama clara me pidió mi boleto a la entrada de la galería, sonreí ante su amable gesto y continué recorriendo el hotel. Era cuestión de decidir: izquierda o derecha; no, por aquí o por allá. Puertas, pasillos, jardín, letreros que indicaban la vigilancia por circuito cerrado las 24 hrs. En todo el hotel, flechas para llegar a la alberca e instrucciones en caso de incendio pintados a mano en un tono rojo muy amenazante, partes de maniquíes blancos colgando de las paredes, lo mismo que cuadros, espejos, platos, trozos de madera con números incrustados, lavadoras, roperos, estructuras indefinibles detrás de las puertas, a lo largo de los pasillos, todo aquello ostentando una vejez muy digna.&lt;br /&gt;Tuve que cerrar los ojos un momento. Entonces me pareció que mi objetivo a partir de ahí tenía que ser encontrar la alberca, no sé por qué siempre he relacionado el agua con una suerte de refugio y última vía de salvación. Pensé también que quizás con un punto específico al que llegar lograría descubrir algún patrón de ordenamiento en las habitaciones y, en general, en todo el hotel. Seguí algunas flechas, doblé varias veces. El jardín parecía seguirme con una mirada inquisitiva, a veces su espesura llegaba a ocultar a la noche misma. Tropecé, al fin, con un estanque pequeño en cuyo centro verdoso flotaba el espíritu de una fuente, alrededor de ésta, cabecitas infantiles de piedra sonreían mordaces mientras la espesa putrefacción del agua amenazaba con saltar hacia mí. No hubo una sola idea lógica que me convenciera de que aquello no era la alberca, entonces me empeñé en encontrar el camino que llevara hacia el estanque.&lt;br /&gt;Todos los colores empolvados empezaron a agolparse en mi mente, mi cabeza estornudó en varias ocasiones esa irrealidad que brotaba desde cada grieta. Mis manos se contrajeron rehusándose a tocar cualquier cosa, incluso a mí misma.&lt;br /&gt;Un ventanal protegido con hierros oxidados acogía el comedor para exteriores que precedía a la alberca. Polvo bajo el polvo y debajo de éste, los estragos del tiempo y justo debajo de éste último, cosas que nadie levanta, que a nadie le importan porque nadie importa ya. Entre penumbras, enredaderas, hojas y más hojas que cubren troncos y más troncos, la alberca refleja la cara muerta de la noche, esa ausencia de vida o esa especie de vida paralizada que había olido desde la entrada. Preferí entonces el estanque. Desanduve los pasos, advirtiendo cómo el piso rojo dibujaba mis huellas. Sentí un poco de asco al contemplarme inserta en ese escenario.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Sentada luego, mirando la obra, pensé que no había peor sitio en el mundo para estar Devastados. Había algo en nosotros y en ese lugar que no concordaba con el sitio en el que Kate siente morir a un niño entre sus brazos, en el que el soldado ultraja todo lo que parezca ultrajable, en el que Ian vomita su frustración de no poder matarse y, por supuesto, en el que la misma Sarah Kane escribió e interpretó el siguiente acto de su vida a la hora 4:48.&lt;br /&gt;El tiempo y la vida parecían haberse paralizado por completo en ese sitio. El todo, el caos, el caos que es todo. Miré, una vez más, la ridiculización de la violencia, de la humillación del hombre por el hombre. Ahí, estábamos, nosotros los humanos en esa sala de arte, pisoteados por nuestras propias suelas, ultrajándonos a nosotros mismos, cada quien en respetuoso y muy tonto silencio.&lt;br /&gt;El calor no había cedido, el espectáculo sí. Kane eligió la muerte antes que la omisión de la vitalidad en las cosas de todos los días. Yo, opté por salir a mirar la noche, no sin la esperanza –debo admitirlo- de ser arrollada en cualquier momento por la guagua de turistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 julio 2005&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6839049647835680856?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6839049647835680856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6839049647835680856' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6839049647835680856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6839049647835680856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/04/devastados-no-45.html' title='&quot;devastados&quot; (no. 45)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S8q_6BF1QOI/AAAAAAAAASQ/pv6lkdt_G60/s72-c/GUAGUA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1782386842436583402</id><published>2010-03-16T18:52:00.000-07:00</published><updated>2010-03-16T20:36:58.509-07:00</updated><title type='text'>"para nombrarte mi hogar y mi bandera" (no. 44)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S6BNyhhvTKI/AAAAAAAAASI/J7N6-TC7IJQ/s1600-h/arrebato.+lorenza+tolentino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449441079506980002" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S6BNyhhvTKI/AAAAAAAAASI/J7N6-TC7IJQ/s400/arrebato.+lorenza+tolentino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la nostalgia tiene la forma del horizonte que se aleja…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;los ojos y los sueños se escapan hacia el mar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Sandra Lorenzano&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No quiero decir que &lt;em&gt;Saudades&lt;/em&gt; de Sandra Lorenzano es, como ya se ha dicho, una novela donde convergen diversas voces, relatos, trozos de memoria, palabras-de-otros y fantasmas sin fin.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Más bien quisiera guardarme en la memoria, como un deseo que se renueva, los caminos que ahí he encontrado para volver a la imagen de cualquier posible exilio y aun ahí nombrar[te] mi hogar y mi bandera&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿quién sabe al pronunciar esa palabra “adiós”, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cuánta separación nos queda por delante?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nadie lo sabe ni nadie lo imagina en el momento justo de la despedida&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por eso nos hemos convertido en exiliados que viven a la deriva, en una especie de vaivén sin fin, asidos al recuerdo y a la imagen. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;a veces hay orillas con nombres familiares, músicas que suenan a abrazo tibio y firme, secretos revelados de pronto en un nombre y una mirada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;a veces también está todo eso que somos y llevamos impregnado en la sangre y en la piel, aunque la distancia imprevista nos duplique su peso y nuestro cansancio...&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;voy en busca de los nidos quemados; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;imagino que aún estarán tibias las cenizas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;está también el camino forjado por la lucha con/tra las palabras: duelo cotidiano renovado en cada jornada, cual prometeica condena gozosa y triste:&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se me atragantan las palabras.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se me atraganta el silencio. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sólo me salva, Amor, perderme completa en ti.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;está el decir de lo indecible, el contar-para-no-morir de Scherezada, la obstinación en el relato que sin ningún derecho hacemos nuestro, hasta vivirlo, hasta sangrarlo, porque hemos aprendido que&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;escribir es escarbar en el lenguaje. sabiendo que también allí han quedado cicatrices&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;está la lista de nombres y de muertos, &lt;em&gt;el tren que parte&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;los brazos que se extienden&lt;/em&gt;, todo el vértigo en una mirada, el &lt;em&gt;silencio del agua&lt;/em&gt;, la terquedad de querer decirlo aunque la inutilidad de las palabras termine por dejarnos en silencio:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no necesitamos palabras para inventar complicidades, para fundar &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;gestos y murmullos en los amaneceres anaranjados. No necesitamos &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;palabras para volvernos náufragos enloquecidos que buscan &lt;/em&gt;&lt;em&gt;su madero &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;al borde de un único ombligo […]&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no necesitamos palabras para trenzar nuestro aliento en la orilla &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;misma del día, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;lejos de los muelles conocidos. no necesitamos &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;palabras para celebrar rituales que tengan el sonido exacto del nombre amado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;está finalmente el camino que describe la nostalgia intraducible: la saudade sabor a oporto rojísimo, con olor a-mar sin fin y a amor sin rostro, con manos milenarias/caricias de piedra,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la saudade como un verbo que sólo se conjuga en la mirada y en un tiempo pasado ya marchito. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;cursivas: Lorenzano, Sandra. Saudades. México: FCE, 2007.&lt;/div&gt;imagen: "arrebato". Lorenza Tolentino. &lt;a href="http://www.pintoresmexicanos.com/"&gt;www.pintoresmexicanos.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;imagen:&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1782386842436583402?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1782386842436583402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1782386842436583402' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1782386842436583402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1782386842436583402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/03/para-nombrarte-mi-hogar-y-mi-bandera-no.html' title='&quot;para nombrarte mi hogar y mi bandera&quot; (no. 44)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S6BNyhhvTKI/AAAAAAAAASI/J7N6-TC7IJQ/s72-c/arrebato.+lorenza+tolentino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2663861221036245051</id><published>2010-02-04T17:04:00.000-08:00</published><updated>2010-02-05T08:15:24.495-08:00</updated><title type='text'>con "estupor y temblores" no. 43</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S2t_y8ABn0I/AAAAAAAAASA/W2s-mjLH1C4/s1600-h/fototurnersnowstorm.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434577888429055810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 294px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S2t_y8ABn0I/AAAAAAAAASA/W2s-mjLH1C4/s400/fototurnersnowstorm.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; unos días más tarde, regresé a europa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el 14 de enero de 1991, empecé a escribir un manuscrito&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;titulado &lt;em&gt;higiene del asesino&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el 15 de enero expiró el ultimátum americano contra irak. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el 17 de enero estalló la guerra.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el 18 de enero, al otro lado del planeta, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Fubuki Mori cumplió treinta años.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el tiempo, conforme su vieja costumbre, pasó.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;en 1992 se publicó mi primera novela.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;en 1993, recibí una carta procedente de tokio. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el texto decía lo siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;amélie-san, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;felicidades.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Mori Fubuki.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;aquella nota contenía elementos suficientes para hacerme feliz. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;pero incluía un detalle que me encantó en grado máximo: &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;estaba escrita en japonés.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Estupor y temblores&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Amélie Nothomb&lt;/div&gt;hay algo en el lenguaje que no puede ser menos que fascinante.&lt;br /&gt;hay algo en las relaciones de poder que ejercen una zozobra encantadora de la que no se puede escapar: es el vicio no tan secreto al que uno sabe no habrá de renunciar nunca.&lt;br /&gt;finalmente, todos jugamos los mismos juegos toda la vida.&lt;br /&gt;quizás por eso me resulta tan poderoso el discurso de Amélie Nothomb, ahora en&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Estupor y temblores&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;parte de ese poder y esa fascinación residen en una identificación insana con el personaje [autobiográfico] de la misma amélie que obedece y juzga, que cumple y observa, que asiente y calla con un silencio filosísimo que nadie habrá de advertir en ese momento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la otra culpa del encantamiento la tiene esa violencia discursiva que resulta por momentos hipnótica, pero también brutal y siempre con ánimos de confrontación, esa misma que encontramos en su primera novela &lt;em&gt;Higiene del asesino&lt;/em&gt;, lo mismo que en &lt;em&gt;Las catilinarias&lt;/em&gt;... [as far as I can tell]&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;pues nada: en esta novela es ella la "sometida", la "subordinada", la que entra en la dinámica del juego del poder en una gran empresa japonesa para observar, para sobrevivir, para exponer los sinsentidos de un sistema apabullante, absorbente e inhumando, donde sólo la risa/ironía/burla genuina permitirían en todo caso la supervivencia y la posibilidad de decir y hacer, de imaginar y desfenestrarse cuantas veces sea necesario para volver a mirar, después del espasmo, el rostro de la "vida" que se configura en esos círculos inaccesibles y estériles.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;si bien, al principio, la fascinación por la belleza nipona de su superiora Fubuki Mori representa un estadio de contemplación donde reposar la mirada y regocijar los sentidos, pronto esa Fubuki [que significa, tan acertadamente, "tormenta de nive"] se convertirá en la mirada vigilante al acecho de cada acción, error o despiste, imponiendo el equilibrio perfecto entre la belleza y el desastre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;para amélie, como para todos, se trata de sobrevivir, sin importar las humillaciones, los sinsentidos, la discriminación, los discursos vacíos, las tareas, los empeños, las injusticias... quién habla de esas cosas cuando se ocupa un puesto privilegiado, quién se ocupa de esos detalles cuando la piel no da prestigio ni la lengua es fiel amiga para decir posibles verdades.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la opción inmediata es pues, el silencio, la vista gorda, la paciencia que se ensancha hacia todos los límites imaginables; es la sonrisa cómplice con una misma y el consuelo de poder arrojarse por cualquier ventana cuando todo se ha vuelto insostenible. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;por todo eso, una resuelve presentarse ante "el superior" fingiendo la ignoracia y la estupideaz más atroces, así como pretender olvidar la lengua que desde la infancia se ha llevado en todo momento, e interpretar genuinamente el estupor y los temblores que deben manifestarse ante los señores/dioses del sol... aunque después, una vez que se ha salido de aquel laberinto, también se puede escribir cualquier cosa, escribir y reír, devorar y brindar por ese pequeño placer brindado a los patéticos representantes de la condición humana que con tanta devoción insisten en someternos a sus horarios de oficina.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;epígrafe: Nothomb, Amélie. &lt;em&gt;Estupor y temblores&lt;/em&gt;. España: Anagrama, 2000.&lt;/div&gt;imagen: "tormenta de nieve", william turner&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2663861221036245051?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2663861221036245051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2663861221036245051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2663861221036245051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2663861221036245051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/02/con-estupor-y-temblores-no-43.html' title='con &quot;estupor y temblores&quot; no. 43'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S2t_y8ABn0I/AAAAAAAAASA/W2s-mjLH1C4/s72-c/fototurnersnowstorm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4276552107239854381</id><published>2010-01-21T09:34:00.000-08:00</published><updated>2010-01-21T13:40:11.279-08:00</updated><title type='text'>problemas de espacio (no. 42)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S1jI7RTY5RI/AAAAAAAAAR4/VaIOHK6_KBo/s1600-h/ad+parnassum+paul+klee.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5429310271377696018" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 315px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S1jI7RTY5RI/AAAAAAAAAR4/VaIOHK6_KBo/s400/ad+parnassum+paul+klee.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; *&lt;br /&gt;&lt;div&gt;intro [a la manera de Nid] &lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo sólo en algunas voces y en muchos relatos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en las paredes claras (siempre mis cómplices), en las cortinas oscuras y en la luna que se desgaja en los cristales de mi ventana&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en las calles que han perdido sus nombres, en la salitre y el polvo de los días, en los hoyos de la capa de ozono y en el sudor del asfalto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en los gatos en las cocheras, en los espejos, en el anonimato del perro y en la bondad del reloj que de pronto se detiene&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en el caos del universo y la sintaxis metafísica, en el espíritu de los objetos sin dueño, en el poder de la lluvia para ahuyentar fantasmas y en todas mis pesadillas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en el mundo mineral y sus misterios, en los nombres falsos, seudónimos, heteronimos y homónimos por igual&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en las ciudades grandes de casas pequeñas, en las alcantarillas, en las lámparas de papel de china, en los botones policromos de los departamentos de juguetería y en los limpiadores de piso con aroma a frutas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en la música del silencio, en los pueblos de mi infancia, en la espesura de mi sangre y sus bajos niveles de hemoglobina&lt;/div&gt;&lt;div&gt;[yo también] creo en los besos, en los calendarios, en el incienso, el copal y en todos los insecticidas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo en el pájaro que da cuerda al mundo, en las ausencias, en todos los objetos perdidos, en los teatros vacíos y en las sombras que se filtran por debajo de las puertas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creo, en fin, en el espacio que cada uno [re]crea con el solo roce de su cuerpo y modifica el curso de las cosas en el universo...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;lo que comanda el relato no es la voz: es el oído, &lt;/em&gt;dice el Marco Polo de Italo Calvino&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el problema con el espacio es que, al igual que los relatos, depende en gran medida de quien lo perciba&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o al menos así se lo explica Marco Polo a aquel &lt;em&gt;emperador melancólico que ha comprendido que su ilimitado poder poco cuenta en un mundo que marcha hacia la ruina&lt;/em&gt;: el Gran Kublai Kan, a quien el viajero también invita a la recreación de &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;las ciudades invisibles&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[de Italo Calvino]&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;ciudades invisibles/&lt;/em&gt;ciudades imposibles: no pueden &lt;em&gt;ser&lt;/em&gt; ni ser vistas, pero sí evocadas y aprehendidas por la humana imperfección a partir de uno de los pocos recursos vigentes para sobrevivir a los espacios que nos constriñen y llegar a transformarlos: el de las palabras que nombran, renombran e inventan un nuevo modo de mirarnos &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A veces me parece que tu voz me llega de lejos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;mientras soy prisionero de un presente vistoso e invivible &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en que todas las formas de convivencia humana han &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;llegado a un extremo de su ciclo y no es posible imaginar &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;qué nuevas formas adoptarán. Y escucho por tu voz las razones &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;invisibles de que vivían las ciudades y por las cuales,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;quizá, después de muertas, revivirán.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todas las ciudades invisibles tienen nombre de mujer:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eudossia, Cecilia, Raissa, Adelma, Otilia, Smeraldina, Melania, Leandra&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás por eso también llevan implícito un misterio y el eco entrañable de los aspectos que suelen dar forma a la vitalidad humana,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás por eso las ciudades invisibles no son ciudades o espacios en sí, sino que llevan consigo el sello de la memoria, del deseo, del nombre, de la muerte, del cielo y de lo secreto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;son geografías cuya disposición no puede ser nunca lineal, porque se erigen como versión concreta de lo imposible, contradictorio, espiral y reflejo que es el fractal de vida que de nosotros parte y a nosotros regresa&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;El catalogo de las formas es interminable: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hasta que cada forma no haya encontrado su ciudad, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;nuevas ciudades seguirán naciendo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las ciudades invisibles, al igual que los espacios en los que creemos, se contienen a sí mismas, son microscópicas, son reflejo de sí, se explanden en círculos concéntricos, son felices y tristes al mismo tiempo, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;son ciudades laberinto, ciudades misterio, ciudades enterradas, ciudades de las que es imposible escapar, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ciudades que no existen más que cuando alguien cree en ellas, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;son ciudades de agua, piedra, cristal, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ciudades aéreas apenas sostenidas por un par de zancos, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;son trazo terrestre de los caminos del cielo, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;son ciudades telaraña suspendidas en el aire &lt;/div&gt;&lt;div&gt;y, a veces, sólo despiertan para volver a nacer cada mañana &lt;/div&gt;&lt;div&gt;son el espacio que llegamos a hacer propio y habitar por encontrar en él un signo que nos evoca&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;El infierno de los vivos no es algo que será; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hay uno, es aquel que existe ya aquí, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el infierno que habitamos todos los días, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;que formamos estando juntos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Dos maneras hay de no sufrirlo. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La primera es fácil para muchos: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;aceptar el infierno y volverse parte de él &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hasta el punto de no verlo más. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos:&lt;br /&gt;buscar y saber reconocer quién y qué, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en medio del infierno, no es infierno, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y hacerlo durar, y darle espacio.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div&gt;...creo también en este infierno, en la segunda manera de no sufrirlo, en todos los que he podido reconocer en medio de él y en las ciudades invisibles construidas para hacerlos durar y darles un espacio &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;cursivas: Italo Calvino. &lt;em&gt;Las ciudades invisibles&lt;/em&gt;. [versión digital pdf]&lt;/div&gt;imagen: "ad parnassum", paul klee&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4276552107239854381?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4276552107239854381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4276552107239854381' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4276552107239854381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4276552107239854381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2010/01/problemas-de-espacio-no-42.html' title='problemas de espacio (no. 42)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/S1jI7RTY5RI/AAAAAAAAAR4/VaIOHK6_KBo/s72-c/ad+parnassum+paul+klee.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-667526007357970631</id><published>2009-12-18T10:42:00.000-08:00</published><updated>2009-12-19T03:04:35.139-08:00</updated><title type='text'>palabras (no. 41)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SyyyQVNdveI/AAAAAAAAARs/Cn-cH84gwFU/s1600-h/escher.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416900445461134818" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 280px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SyyyQVNdveI/AAAAAAAAARs/Cn-cH84gwFU/s400/escher.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;nunca hubiera leído el libro de haberlo encontrado en cualquier estante de librería.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;nunca un título tan trillado, tan puesto de moda en tiempos recientes, me hubiera invitado a la lectura por el solo hecho de que, en general, me parece implicar una serie de connotaciones que me resultan vacías, vulgares, en ningún sentido sugerentes:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;putas asesinas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de roberto bolaño&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;sin embargo, lo que hay en él es todo lo contrario. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;el libro llegó a mí en una noche de "ritual de purificación" espontánea, súbita, que yo no imaginaba al llegar a esa casa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la lluvia contribuía a crear un ambiente de limpieza que, en muchos sentidos, parecía tener la consigna de concluir con aquella ceremonia improvisada antes del amanecer. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;el camión de la basura ya se había llevado un buen tanto de libros, papeles, revistas, pero aún había mucho más: la casa se había convertido en un pequeño caos-laberinto de palabras impresas condenadas al exilio, bien porque ya no decían nada, porque habían caducado o porque sencillamente eran palabras no deseadas, traicioneras simplonas del sentido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;las rutas posibles se complicaban porque junto a las palabras destinadas a la desaparición, estaban también las otras: las que todavía palpitan y respiran con esa vitalidad que eriza la piel, arrastra al llanto o resquebraja en un solo segundo los cimientos de nuestras montañas interiores. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a estas últimas corresponden las palabras de &lt;em&gt;putas asesinas &lt;/em&gt;que, con un trazo sutil pero definido, dibujan la cotidianidad improbable de cada historia marcada profundamente por rastros autobiográficos, por un pesimismo áspero y el signo fatal de un mal presagio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;son historias en apariencia triviales, que poco a poco se van desdoblando, hasta llegar al clímax de la existencia a través de personajes no tan peculiares como entrañables en su sinceridad.&lt;br /&gt;acapulco, irapuato, bélgica, francia, alemania, chile, barcelona, cualquier rincón olvidado en el norte de méxico, dejan de ser puntos en los mapas para convertirse en expresión y síntesis de lo humano que se mira de frente y logra sostener[se] la mirada&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;aquí debería acabar el relato, pero la vida es un poco más dura que literatura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y por lo tanto el relato no acabará nunca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;cargadas de una violencia terrible, de ésa que se gesta dulcemente y con paciencia, las historias de &lt;em&gt;putas asesinas&lt;/em&gt; van del encuentro casual a la historia increíble (e&lt;em&gt;l ojo silva&lt;/em&gt;), del relato fantástico, entre la necrofilia y la empatía entre dos seres (&lt;em&gt;el retorno&lt;/em&gt;), a la creación de ambientes saturados del pesar humano, de los fantasmas del pasado, las obsesiones, el aburrimiento o la resignación (&lt;em&gt;el dentista&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;vagabundo en francia y bélgica&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;últimos atardeceres en la tierra, gómez palacios&lt;/em&gt;)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;hay en ellos la fijación por lo que como humanos nos atormenta y que algunas veces han dado en llamar locura o relacionan con el suicidio, pero que apela más a una forma de mirar y ser en esta vorágine llamada vida&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a veces lo cotidiano se va transformando para dar espacio a la superstición (&lt;em&gt;buba&lt;/em&gt;), a la construcción de perfiles humanos que parecen llenarse de una vitalidad avasalladora (&lt;em&gt;prefiguración de lalo cura&lt;/em&gt;) o que sencillamente describen posibles rutas para suspender una profunda soledad y búsqueda del &lt;em&gt;calor de una cierta desmesura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;por fin llegué al punto que habría de explicar mi incomodidad primera:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;las mujeres son putas asesinas, Max, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;las palabras -otra vez, siempre- las palabras,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de las que me apropié aquel día: las vacías y las poderosas,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ésas que quedan palpitando sin poder ser pronunciadas,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ésas que erizan la piel y el llanto,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ésas que derrumban de un solo golpe todo lo que creemos ser. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bolaño, Roberto. Putas asesinas. Barcelona: Anagrama, 2001&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Imagen: Escher&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-667526007357970631?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/667526007357970631/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=667526007357970631' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/667526007357970631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/667526007357970631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/12/palabras-no-41.html' title='palabras (no. 41)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SyyyQVNdveI/AAAAAAAAARs/Cn-cH84gwFU/s72-c/escher.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4353184137767358310</id><published>2009-11-08T13:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T15:50:58.975-08:00</updated><title type='text'>"para habitar la tierra por el lado de la piel" (no. 40)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SvdYGaLV2rI/AAAAAAAAARk/CdgxwzAhdrM/s1600-h/muchacha-en-al-ventana.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401883145183550130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 283px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SvdYGaLV2rI/AAAAAAAAARk/CdgxwzAhdrM/s400/muchacha-en-al-ventana.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;sólo olvidamos, y de habernos olvidado viene la raíz del asombro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;segundo libro de crónicas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;antónio lobo antunes&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ahora recuerdo que era una tarde lluviosa y amarillenta. una luz pálida y húmeda se filtraba por las ventanas del café de una librería. yo esperaba simplemente, sin poder dejar de mirar la tarde. de pronto llegó compartiendo su más reciente hallazgo: unas hojas diminutas, envainadas, que al contacto con el agua hacían ¡plop! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;las sacó de su bolsa, las colocó en un plato, a falta de agua las ensalivó y, efectivamente, hicieron ¡plop!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;también me compartió una piedra abrazada sin remedio a una concha marina y las palabras a las que ahora vuelvo con todo el asombro:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;segundo libro de crónicas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de antónio lobo antunes&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;más que la referencia bíblica, llamó mi atención el acento en "antónio" y la fotografía de la portada: la imagen en blanco y negro de una calle curva, empedrada, con dos líneas para el tranvía, fachadas de casas viejas al fondo y una pareja de espaldas caminando calle abajo.&lt;br /&gt;imagen por demás sencilla, pero hermosa: sencilla en su hermosura/hermosa en su sencillez, al igual que todas las cosas que fui encontrando en cada crónica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;soy una obsesiva de las cosas, de los nombres, de la memoria,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de la memoria cuando recuerda el nombre de las cosas o las cosas sin un nombre,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de las cosas pequeñas, de los detalles, del olvido y de los asombros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás por eso mi fascinación sigue vigente, porque las cosas puestas en juego en el &lt;em&gt;segundo libro de crónicas&lt;/em&gt; tienen el matiz de lo entrañable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no hay historias extraordinarias ni personajes sublimes, no hay tensiones ni intrigas ni desenlaces, no hay finales felices, más bien no hay finales, sólo puntos de partida, líneas de fuga que sinuosamente nos llevan a perdernos en un laberinto de deseos, nostalgias, palabras, recuerdos de infancia, figuras desconocidas que reconocemos desde lejos porque, sin habernos visto antes, nos hablan y nos cuentan sobre esas pequeñas cosas:&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;me armo de paciencia y, no obstante, a veces las cosas hieren, hay ideas que entran en nosotros como espinas. no se pueden quitar con una pinza: se quedan ahí. entonces la cara empieza a estropearse y&lt;br /&gt;dicen&lt;br /&gt;envejecemos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cada &lt;em&gt;crónica&lt;/em&gt; se erige como un recuerdo que todavía no llegamos a evocar, pero que sabemos nuestro, de alguna manera inexplicable, porque hay nombres familiares que acuden de inmediato al leer que &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;parece que hubiera, en las mujeres de la familia, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como unas ganas de llorar. no de tristeza, claro, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sino del hecho de que exista para siempre, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dentro de ellas, una caracola conmovida&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;porque también recordamos numerosas &lt;em&gt;expresiones que atraviesan siglos para luchar con los agujeritos tapados de los saleros&lt;/em&gt;; porque reconocemos una felicidad ahí donde &lt;em&gt;las paredes del corazón eran tan finas que se podía escuchar del otro lado&lt;/em&gt;; porque también nos sabemos vulnerables y admitimos nuestras pérdidas y nos damos cuenta de que igualmente estamos hechos de cardos y que hay palabras que dejamos secar dentro de nosotros o que las ha secado la vida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no es sólo el recuerdo, es también el asombro y la fascinación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es &lt;em&gt;la historia del noruego que nunca había visto un rosal y al mostrárselo se sorprendió de que un arbusto diese fuego&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es convenir en que ahí &lt;em&gt;donde haya certidumbres el arte es imposible&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es volver sobre los pasos, sobre las letras, sobre las páginas y pensar si en verdad será &lt;em&gt;imposible escribir sin contradicción, tortura, vehemencia, remordimiento y esa especie de furia indignada de las zarzas ardientes que lanza a las emociones unas frente a otras en una exaltación perpetua&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es evocar aquellos nombres siempre presentes, siempre abrazables, de quienes son nuestros &lt;em&gt;volcanes de camaradería exigente y limplia, islas fraternas de rigurosa ternura, refugios de piedra suave donde aplacar la inquietud de la fiebre, personas que nos reconcilian con la noche más oscura del alma de la que escribía Scott, por traernos de ella vestigios de la mañana&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es esbozar la media sonrisa ante la idea de que la muerte se perdona&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;te perdono porque no eras sólo Poeta. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;eras Poesía, y por eso te respeto y admiro [...] &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;es la primera vez que me juegas una mala pasada, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y la primera vez se disculpa siempre. no obstante, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;te lo advierto: no se te ocurra volver a morirte. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y ahora, que se acabaron las amenazas, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dame el abrazo de costumbre y vámonos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;me parece que el &lt;em&gt;segundo libro de crónicas&lt;/em&gt; implica sobre todo la posibilidad de &lt;em&gt;sacar lo necesario para habitar la tierra por el lado de la piel&lt;/em&gt;, lejos del otro lado, de ese &lt;em&gt;feo solar de lo que ignoramos: escombros como patria, como huesos, como los amargos cadáveres de la envidia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es aventurarnos a la fragilidad para pedir asilo cuando sea necesario, para solicitar una palabra, un recuerdo o una sola sonrisa a cambio de un único instante:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tú, a quien no conozco o imagino que no conozco, ayúdame a quedarme. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ocupo poco espacio, casi no hago ruido, nunca grito, no molesto a nadie. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;llévame contigo y ayúdame a quedarme. tengo llana la ternura aunque con nudos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como tus uñas son más largas que las mías, hazme el favor, desátame. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;manos impregnadas de nubes, suaves sus huesos como la leche, despaciosos, certeros. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es bueno nacer en el instante en que el aire es más frío que el agua. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lo he traído en el bolsillo para ti.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en su bolsillo estaban las hojitas envainadas que hacían ¡plop! al contacto con el agua, también la piedra abrazada irremediablemente a una concha marina que, horas después, mi torpeza separó en un segundo, sin darme cuenta (no importa, dijo, saldrán ángeles); en el libro que entonces me dio estaban, entre muchas otras, algunas de las palabras que consigno aquí...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desde esa tarde lluviosa y amarillenta han pasado algunos años, no muchos ni pocos, sólo algunos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de esa tarde lluviosa y amarillenta me queda una &lt;em&gt;levedad de ángeles&lt;/em&gt; y el recuerdo de que &lt;em&gt;no necesitábamos decirnos muchas cosas para decirnos muchas cosas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;citas tomadas de: Lobo Antunes, António. &lt;em&gt;Segundo libro de crónicas&lt;/em&gt;. Barcelona: Mondadori: 2004.&lt;/div&gt;imagen: "muchacha asomada a la ventana". Salvador Dalí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4353184137767358310?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4353184137767358310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4353184137767358310' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4353184137767358310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4353184137767358310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/11/para-habitar-la-tierra-por-el-lado-de.html' title='&quot;para habitar la tierra por el lado de la piel&quot; (no. 40)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SvdYGaLV2rI/AAAAAAAAARk/CdgxwzAhdrM/s72-c/muchacha-en-al-ventana.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-370170837453260478</id><published>2009-09-27T09:02:00.000-07:00</published><updated>2009-09-27T14:31:37.907-07:00</updated><title type='text'>una historia de seda-deseada (no. 39)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sr-amjW0K1I/AAAAAAAAARU/4_6Erdc9-5U/s1600-h/seda.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386193666475043666" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 304px; CURSOR: hand; HEIGHT: 272px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sr-amjW0K1I/AAAAAAAAARU/4_6Erdc9-5U/s400/seda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;de vez en cuando, en los días de viento, bajaba hasta el lago, y pasaba horas, mirándolo, puesto que, dibujado en el agua, le parecía ver el inexplicable espectáculo, leve, que había sido su vida.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la vida leve de Hervé Joncour también es una historia, mezcla de amor y música blanca&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuando no se tiene un nombre para decir las cosas, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;entonces se utilizan historias. así funciona. desde hace siglos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;desde hace siglos que no sabemos decir las cosas o es que hay cosas indecibles imponiéndonos la obligación de hacer historias&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;el nombre sencillo de esta historia, mezcla de amor y música blanca, es &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Seda&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de Alessandro Baricco&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y lo indecible en ella se bosqueja siguiendo los recorridos de Hervé Joncour, quien compraba y vendía gusanos de seda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;tenía treinta y dos años.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;compraba y vendía.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;gusanos de seda.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la historia de Hervé Joncour se entrelaza sutilmente, en cuadros breves que se deslizan en cada uno de nuestros sentidos, como seda entre los dedos, como esa seda que es &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como tener la nada entre los dedos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;decía que era una historia mezcla de amor y música blanca. quizás fui imprecisa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;más bien, podría ser una historia de seda-deseada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de viajes al japón y regresos a un pueblecillo francés productor de seda. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de lo difícil que es resistir la tentación de volver. siempre volver. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;del silencio que nos impone la vida con sus vueltas cuando nos deja sin absolutamente nada más que decir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del fin del mundo que creemos invisible hasta que lo miramos de frente y en silencio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y, quizás también, del amor que a veces es como &lt;em&gt;una especie de triste danza, secreta e impotente&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Seda&lt;/em&gt;, también es una historia de los sutiles estragos que deja la movilidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las idas y venidas a un mundo otro que nos regresa al nuestro, pero siempre distintos,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;irreversiblemente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;así, Hervé Joncour o Hara Kei -su "socio" en el Japón- transitaban de un cambio a otro, como si fuesen&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;un hilo de oro que corría recto en la trama de una alfombra tejida por un loco&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;asistían en cada una de sus entrevistas anuales a la proximidad del fin del mundo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;invisible,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde no queda &lt;em&gt;ya nada hermoso en el mundo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde Hervé Joncour miró también &lt;em&gt;hombres armados y niños que no lloraban.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;vio los rostros mudos que tiene la gente cuando es gente que huye.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás porque él también era gente que huía,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que huía al encuentro de algo que no habría de vivir nunca&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y que habría de morir en la nostalgia de ese dolor extraño&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Seda&lt;/em&gt; también es una historia de pájaros:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;dicen que los hombres orientales, en vez de honrar la fidelidad de sus amantes con joyas, les obsequian aves, pájaros de todo tipo, de todos colores y los colocan en una pajarera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una vez, en uno de sus regresos al Japón, Hervé Joncour, miró &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el cielo sobre el palacio tiznarse por el vuelo de cientos de pájaros, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como si fuera un estallido de la tierra, pájaros de todo tipo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;desorientados, huyendo hacia cualquier parte, enloquecidos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cantando y gritando, pirotécnica explosión de alas &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y nube de colores disparada en la luz y de sonidos asustados, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;música en fuga, volando en el cielo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Hervé sonrió.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, ellos, los pájaros, tampoco pudieron resistir la tentación de volver,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de habitar la pajarera, resguardados del cielo, otra vez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Seda &lt;/em&gt;también cuenta la historia de las huellas que han dejado esos pájaros sobre el papel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como &lt;em&gt;huellas de una voz quemada&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como palabras indescifrables&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como las cosas indecibles que nos obligan a hacer historias de &lt;em&gt;voz desenfocada.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las historias nos sirven para decir lo que no sabemos nombrar, pero también para matizar con lo entrañable todo aquello que, aunque sabemos cómo, no queremos pronunciar:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;lo que era para nosotros, lo hemos hecho, y vos lo sabéis. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;creedme: lo hemos hecho para siempre. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;preservad vuestra vida resguardada de mí. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y no dudéis un instante, si fuese útil para vuestra felicidad, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en olvidar a esta mujer que ahora os dice, sin añoranza, adiós&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Fragmentos tomados de: Baricco, Alessandro. &lt;em&gt;Seda&lt;/em&gt;. Barcelona: Anagrama, 2005.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Imagen: Ángel Jové&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-370170837453260478?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/370170837453260478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=370170837453260478' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/370170837453260478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/370170837453260478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/09/una-historia-de-seda-deseada-no-39.html' title='una historia de seda-deseada (no. 39)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sr-amjW0K1I/AAAAAAAAARU/4_6Erdc9-5U/s72-c/seda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2344391497046727904</id><published>2009-09-20T10:52:00.000-07:00</published><updated>2009-09-20T11:43:57.472-07:00</updated><title type='text'>jugando el juego del revés (no. 38)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SrZ3O84wzvI/AAAAAAAAARM/GMYGd_XCr20/s1600-h/el+paseo+chagall.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383621503314087666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 380px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SrZ3O84wzvI/AAAAAAAAARM/GMYGd_XCr20/s400/el+paseo+chagall.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;para C.L. y M&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por aquello de los neologismos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por aquello de los axolotes&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por aquello de la saudade&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;me obligo a jugar el juego del revés, a recordar ese "pueril reverso de las cosas",&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a volver sobre los pasos de mi memoria sin tacones:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ya había pensado en esto y me dije que empezaría parafraseando aquella idea de la saudade, eso que decía Tabucchi en el primer cuento que da título al libro, eso de que la saudade es un estado del espíritu al que sólo pueden acceder los portugueses (yo pensé "y qué hay de los brasileños", pero no supe darme una respuesta). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;es por excelencia la palabra intraducible: la saudade: ¿cómo traducir esta soledad, esta nostalgia, esta vuelta constante a las cosas tan definitivamente extraviadas?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;hay que inventar un neologismo que entienda de nuestro estado del espíritu cuando todo se nos vuelve un caracol y, por accidente, alguien lo pisa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;hay que inventar una palabra que entienda nuestra peculiar nostalgia y todos sus posibles abismos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;hay que saber llamar a las calles con todos los nombres de Pessoa, con todos sus fantasmas...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ya había pensado en esto, en el "juego del revés" de Tabucchi, y me había dicho que diría estas cosas: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;que es un libro de historias lleno&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;no, que es un libro de historias sencillas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;tampoco, que es un libro de crónicas-parábolas-ejemplos-fábulas para explicarnos (a todos nosotros los desventurados que no nos fue dado el nacer portugueses), vagamente, a grandes rasgos y con garabatos desdibujándose, una remota noción de la saudade y también algunos de sus posibles abismos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;había pensado en esto y prometí que diría que jugar el juego del revés es también volver a la infancia una vez que la vida nos ha obligado a aprender a vivir en un desierto (¿lo ves?, en un desierto, nos ha obligado)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;había pensado en el niño-anciano-axolote que somos y que habita en el desierto&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;me dije que diría algo nuestra mirada ingenua con la que contemplamos el espejismo y le creemos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;también algo sobre las manos pequeñas y las cosas pequeñas que en ellas guardamos: la sonrisa del gato, el crujido del juguete que se rompe, el llanto de algunos árboles, el suspiro de las banderitas en el mes patrio, el regaño del mar... en fin, pues, esas cosas que se llevan al desierto...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;porque en lisboa, en casablanca, en un bar, en las callesconnombredepessoa, en una ciudad blanca de tan negra, en el rincón más fantasmable de lo que una ha llegado a ser, hay un desierto&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;pero también hay espejismos muy dispuestos a jugar:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar a la síntesis de la vida en un ikebana&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar a ser palmera, a ser mujer, a ser Josephine&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar a ser niño aprendiz de latín mientras mamá se reviste de nuevas felicidades que nos ponen celosos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar a ser Fernando sin volvernos gerundio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar a ser Conrado sin convertirnos en un participio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;jugar sin dejarse perder&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;sin nunca llegar a matarnos, porque después de todo hay mucho calor ahí afuera y todavía podría soplar algo de encanto, porque siempre habrá una ficción y un espejismo, una imaginería, una coincidencia que nos diga muy despacio al oído que al llegar a la casa vacía que tanto habitamos, una saudade neologizable, renovada, traducida, habrá de invitarnos otra vez, cada vez, al juego&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tabucchi, Antonio. &lt;em&gt;El juego del revés&lt;/em&gt;. Anagrama, 2001.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Imagen: "El paseo", M. Chagall&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2344391497046727904?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2344391497046727904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2344391497046727904' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2344391497046727904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2344391497046727904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/09/jugando-el-juego-del-reves-no-38.html' title='jugando el juego del revés (no. 38)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SrZ3O84wzvI/AAAAAAAAARM/GMYGd_XCr20/s72-c/el+paseo+chagall.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1060050840827246689</id><published>2009-07-27T11:50:00.000-07:00</published><updated>2009-07-27T14:06:03.752-07:00</updated><title type='text'>mano del fuego: jardín del deseo (no. 37)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sm4TdxIpqiI/AAAAAAAAARE/DJ870iAyQsM/s1600-h/delart_hamsa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363245608371595810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 293px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sm4TdxIpqiI/AAAAAAAAARE/DJ870iAyQsM/s400/delart_hamsa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;escribo sabiendo que hacerlo es una metáfora de amarte. que haciéndolo te convoco, eres aparición ritual, no sólo recuerdo. escribo en ti y contigo en la punta de la lengua.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;escribo para desnudarme. escribo para disfrazarme. escribo para inventar un carnaval. escribo cantando.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;escribo hasta cuando no escribo. y aún así busco, o sin buscar presencio, la aparición ritual de esa súbita existencia: la excepción que podemos o no llamar poesía.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;escribo como amo, como te amo, como te escribo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;"La mano del fuego"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Ruy Sánchez&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;la escritura entonces sigue los rumbos sugeridos por el Jamsa: cinco rutas, cinco dedos: amuleto de historias que se ramifica y florece en múltiples direcciones pero que también conserva la unidad de una misma mano, de un mismo punto de partida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;la búsqueda y el deseo rigen el curso de cada historia, habitan en la memoria del tacto, en las manos y en la piel del amante, en la proximidad del fuego que encanta y quema, que destruye y perfecciona, que agita y que consume: lo mismo que el amor.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;pulgar: &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;intención, voluntad, fuerza, destreza, sutileza, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dedo de las obsesiones, de la vitalidad obcecada. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el pulgar enciende el fuego y luego quiere saber &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cómo dominarlo, es el dedo donde el fuego y &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el amor se hacen uno. simboliza lo radicalmente &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;indecible, el vuelo sin regreso de los insectos &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hacia la llama. Y dicen que con ese dedo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en algunas vidas ardientes, todo comienza.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;el recorrido por cada historia contada/murmurada/vivida/imaginada es una invitación a un jardín distinto, a un jardín otro en el que también nos reconocemos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;para ir de lo que somos a lo que no somos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;o más bien a lo que sí somos pero de otra manera, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;porque también somos nuestros deseos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nuestros espejismos, nuestros sueños. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lo que llevamos en el corazón nos ayuda a transformarnos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ser es ser otra cosa, si estamos vivos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Tarik el alfarero encendido en la consigna de hacer una pieza de barro con las cenizas de los dos amantes: barro y ceniza forjados con sus manos, fuego que fija y perfecciona, que puede hacer explotar si no se presentan las condiciones adecuadas&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;índice:&lt;br /&gt;señalar, indicar, elegir, contar, probar,&lt;br /&gt;tocar el fuego, el que recibe al pájaro que volaba,&lt;br /&gt;el que hace cantar al coro, el que hace cosquillas...&lt;br /&gt;dicen que es el dedo que conocerá primero el paraíso&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Zaydún (Ignacio Labrador) el escritor-contadordehistorias, el amante en el perpetuo encuentro-desencuentro amoroso, el explorador de jardines-laberintos, sonámbulo obstinado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cordial:&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;simboliza la presencia, se le atribuyen cualidades &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de búsqueda, el dedo de la música al frotarse &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;con el pulgar, en vínculo con Saturno se le relaciona &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;con un principio de concentración, fijación e inercia, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;también es el dedo de la melancolía, la reflexión &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y la duda... y de la memoria profunda: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;re-cordar es volver a tocar con el corazón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Jassiba y las historias recreadas a través de las palabras de su abuela: jardines de hielo, jardines de espejismos, jardín de imposibles, jardín perverso, jardín sonámbulo: donde las flores modifican sus colores ("se ruborizan") ante la cercanía de cuerpos humanos.&lt;br /&gt;los sueños son entonces el punto de encuentro con nuestros deseos, espacio-tiempo comunicante donde jardines distintos adquieren la exuberancia de lo indecible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;si algo muy bueno te pasó en la vida,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;siempre una parte de eso vendrá de nuevo &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a tu cuerpo, aunque sea con el disfraz de un sueño.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;también están las historias de los objetos, de las miradas, de los viajes, de los amuletos, de los tatuajes en la piel (con o sin tinta). las historias susurradas en una plaza pública como secretos a voces que en cada quien reviven con el color de una pasión distinta: la historia que se multiplica y vuelve, de uno a otro, cambiante y siempre la misma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;anular: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el dedo de la importancia excesiva de las cosas: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;del fetichismo. el dedo de la espiral, del amor &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como un placer detenido en su multiplicidad, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dedo de la retención y la riqueza, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;que puede ser &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;fugaz, por lo tanto también de los vínculos &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;que se pierden: con las personas amadas &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y hasta con los dioses.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;la mano del fuego gira en espiral, encoge los dedos, los estira, los invita a la exploración, a estrujar el tiempo y permitir que el deseo habite en lo infinito de un momento, en la infancia y los primeros experimentos del tacto, en la adolescencia y las primeras impresiones del amor, en la vida de todos los días y la búsqueda perpetua del sonámbulo en todos los jardines posibles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;meñique: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dedo jardinero, creador de paraísos, dedo &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de lo extremo, de lo que está &lt;/em&gt;&lt;em&gt;más allá &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de lo visible, de lo que no se puede explicar, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de lo indecible: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de los misterios del amor y del fuego.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"la mano del fuego", entonces, como escritura del sueño del sonámbulo, del tentar-nos con la llama temblorosa; de escribir cantando el rumor de las historias de todos vertidas sutilmente en una plaza pública; de jugar a descifrar el jardín-laberinto-indescifrable del deseo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;citas en cursivas: Ruy Sánchez, Alberto. La mano del fuego. México: Alfaguara, 2007.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "Hamsa" de Delphine Peller, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1060050840827246689?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1060050840827246689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1060050840827246689' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1060050840827246689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1060050840827246689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/07/mano-del-fuego-jardin-del-deseo-no-37.html' title='mano del fuego: jardín del deseo (no. 37)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/Sm4TdxIpqiI/AAAAAAAAARE/DJ870iAyQsM/s72-c/delart_hamsa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4374822289500668203</id><published>2009-06-03T17:52:00.000-07:00</published><updated>2009-06-03T18:52:38.895-07:00</updated><title type='text'>donde la luna ilumina las sombras (no. 36)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SicnzC-bGgI/AAAAAAAAAQ8/EicKivYvpIE/s1600-h/HPIM5520.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 330px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343283240823888386" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SicnzC-bGgI/AAAAAAAAAQ8/EicKivYvpIE/s400/HPIM5520.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;para N. (May Kasahara)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;que cree en los gatos y &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;en los que hablan con los gatos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;en el mundo felino, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;en la sección amarilla, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;en las líneas al azar...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;es grato pensar que existe un &lt;em&gt;otrolugar&lt;/em&gt; en el que se encuentra ese &lt;em&gt;otroverdadero&lt;/em&gt; que somos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;es mejor cuando una llega a creer que realmente existe&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;leer a Murakami es acceder provisionalmente a todas las formas que ese &lt;em&gt;otrolugar&lt;/em&gt; puede llegar a tener, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque también, desde nuestra orilla-lectora, somos personajes solitarios y escindidos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;dividos por el hachazo de la ola invisible que un momento cualquiera nos aterra y nos conmueve,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nos devora para siempre y nos ultraja&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;volver a Murakami es reencontrarse con lo que uno ha perdido de sí sin darse cuenta, con los sueños olvidados, con las fantasías que nunca nos atrevemos a imaginar, con la orilla a la que, yo, no sé, si quiero llegar alguna única vez&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Kafka en la orilla&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cuando tu estás en el borde del mundo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;yo estoy en el cráter de un volcán muerto&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a la sombra de la puerta&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se yerguen las palabras que han perdido sus letras&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;al dormir, la luna ilumina las sombras&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;pececillos caen del cielo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;al otro lado de la ventana&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hay soldados con el corazón endurecido&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Kafka está sentado en una silla a la orilla del mar&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;pensando en el péndulo que hace oscilar el mundo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cuando el círculo del mundo se cierra&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la sombra de la esfinge sin destino&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se convierte en cuchillo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y atraviesa tus sueños&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;los dedos de la niña ahogada&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;buscan la piedra de la entrada&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;alza las mangas de su vestido azul&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y mira a Kafka en la orilla del mar&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la orilla del bosque, la orilla del mar, la orilla del amor, la orilla del deseo, la orilla de los objetos perdidos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todo se vuelve orilla cuando aceptamos que esta cotidianeidad es insuficiente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿la nada se incrementa?, pregunta Nakata: el hombre que habla con los gatos, el que se permite todas las preguntas (todas: las de los locos y las de los niños, las de los niños locos que hablan con los gatos)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;estar en la orilla es tener la voluntad para no volver a ser el mismo-lo mismo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;a la par con la voluntad está la profecía&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el designio de los dioses&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la fatalidad nombrada por el oráculo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;creer en ella o no es lo de menos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo importante es emprender el viaje y avanzar,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;así lo ha entendido Kafka Tamura, el joven de 15 años que escapa de la casa paterna en Tokio hacia cualquier sitio, hasta una biblioteca donde quizás habrá de encontrarse con una parte de sí perdida veinte años atrás, en el mar...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la otra cara de la profecía encarna en Nakata, sí, el hombre que habla con los gatos y que siendo niño, luego de un extraño episodio que lo dejó inconsciente en medio del bosque durante la segunda guerra mundial, perdió la facultad de leer a cambio de la de hablar con los gatos &lt;/div&gt;&lt;div&gt;(todavía no he decidido si es o no un trato justo)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cada uno emprende su propio viaje [mítico]&lt;/div&gt;&lt;div&gt;su propia búsqueda hacia es &lt;em&gt;otrolugar&lt;/em&gt;: orilla de mar, de volcán, orilla de sí, orilla de nada que se expande&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hacia el encuentro con todo lo perdido sin remedio sólo para mirarlo por una última vez&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y no volver atrás&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;que nosotros vayamos decayendo y perdiéndonos se debe a que el mecanismo del mundo, en sí mismo, se basa en la decadencia y en la pérdida. y nuestra existencia no es más que la silueta de este principio. el viento sopla. podrá ser un viento violento que asole los campos o una brisa agradable. pero ambos irán perdiéndose, desapareciendo. el viento no tiene cuerpo. no es más que el término genérico del desplazamiento del aire. tú aguzarás el oído. entenderás la metáfora- &lt;/em&gt;le dice Oshima (el joven hemofílico que en realidad es una chica cuyo cuerpo de mujer sencillamente no se &lt;em&gt;manifiesta&lt;/em&gt;) a Kafka Tamura, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero también sabemos que el aire y el viento no son sólo nombres cuando el mito se vierte sobre ellos y sobre nosotros, cuando las coincidencias de un sitio/nombre/rostro/tiempo a otro se sincronizan con la precisión estremecedora de los felinos cuando deciden mirar a quien les pertenece.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;*citas tomadas de "Kafka en la orilla" de Haruki Murakami, México: Tusquets Editores, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4374822289500668203?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4374822289500668203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4374822289500668203' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4374822289500668203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4374822289500668203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/06/donde-la-luna-ilumina-las-sombras-no-36.html' title='donde la luna ilumina las sombras (no. 36)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SicnzC-bGgI/AAAAAAAAAQ8/EicKivYvpIE/s72-c/HPIM5520.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-5880905068245516385</id><published>2009-05-01T15:43:00.000-07:00</published><updated>2009-09-29T07:29:29.429-07:00</updated><title type='text'>deseo de Bujara (no. 35)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SfuQvhhM0HI/AAAAAAAAAQ0/NwH4b9JKt8w/s1600-h/Mausoleo+Emir+Gur.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331013730048987250" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 294px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SfuQvhhM0HI/AAAAAAAAAQ0/NwH4b9JKt8w/s400/Mausoleo+Emir+Gur.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;¡Pero no todo fue silencio y quietud en la noche de Bujara!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"Nocturno de Bujara"&lt;br /&gt;Sergio Pitol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches en Samarcanda suenan a agudos graznidos color azabache.&lt;br /&gt;Cada noche, la cigüeña del desierto llega a devorar a los cuervos entre las copas de los árboles de Samarcanda.&lt;br /&gt;Es &lt;em&gt;la hora de la caída de los cuervos&lt;/em&gt;, dicen, y esos son los últimos graznidos de cada cuervo antes de caer desventrado y pasar a formar parte de la &lt;em&gt;carnicería canora&lt;/em&gt; que tiñe las noches en Samarcanda.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"En la oscuridad el cuerpo estalla en fragmentos, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;que se convierten en objetos separados. Existen &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por sí mismos&lt;/em&gt;. Sólo el tacto logra que existan para &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;mí. El tacto es ilimitado. A diferencia de la vista, no &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;abarca la persona completa. El tacto es invariablemente &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;fragmentario: divide las cosas. Un cuerpo conocido a &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;través del tacto no es nunca una entidad; es, si acaso, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;una suma de fragmentos"&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;Las historias enredadas -no entrelazadas- tienen lugar en cualquier sitio:&lt;br /&gt;en las calles de Bujara&lt;br /&gt;en cualquier pequeño café de Varsovia&lt;br /&gt;en la milenaria ciudad de Samarcanda&lt;br /&gt;son todos los sitios exóticos, los viajeros inventados, los recuerdos sobrepuestos, el-mismo-no-siempre-igual Feri constantemente bienvenido en la narrativa de Sergio Pitol&lt;br /&gt;decía que el "Nocturno de Bujara" tiene lugar en cualquier sitio, aunque en todo momento sea Samarcanda (la milenaria, la misteriosa, la terrible) el lugar del deseo, el centro del mundo al cual se busca regresar.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Samarcanda, Uzbekistán (ciudad de más de 2750 años de antigüedad): &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"un verdadero zoco de callejones estrechos, murallas &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;truncas, puertas regiamente labradas que dejaban vislumbrar patios &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;interiores poblados de granados, de rosales y de muchedumbres infantiles &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;capaces de producir una alharaca casi tan ensordecedora como las de los &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;cuervos que después vio todos los crepúsculos en los jardines de la ciudad. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Los niños se asomaban a las puertas, gordos y cabezones, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;emitían sonidos extraños en su idioma como advirtiéndole &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;que debía regresar, que aún estaba a tiempo de volver a la &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;estación y tomar el primer tren que lo alejara de Samarcanda"&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;Feri había llegado a Samarcanda&lt;br /&gt;nunca supo si fue una confusión que aquella comitiva hubiera llegado a la estación de tren a recibirlo&lt;br /&gt;dice Sergio [Pitol-narrador] que en realidad esa historia de Feri en Samarcanda, el festín con la princesa y los nobles circasianos, el banquete con exquisitas carnes, hierbas aromáticas, dulces y aguardiente de durazno, no era más que parte de una extravagante historia para despertar la curiosidad de Issa, la pintora italiana que había decidido recorrer el Asia Central durante tres semanas, y burlarse un poco de ella&lt;br /&gt;si fue cierto o no que Feri Nagy había participado de aquel festín tampoco importa mucho, lo importante es que había despertado, quizás varios días después, con el cuerpo lleno de sangre, padeciendo dolores indescriptibles en cada músculo, apenas con un poco de fuerzas para salir a la calle, caer desmayado luego de emitir un horrible alarido de dolor y despertar, mucho después, en un hospital.&lt;br /&gt;lo importante también es que, una vez se hubo recuperado de las inexplicables heridas, su búsqueda y su deseo se concentraron en hallar a los nobles circasianos, en regresar al festín y volver a experimentar ese placer extremo, tal vez irrepetible, y que nadie podía entender&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;son sólo recuerdos que alguien intenta traer de vuelta&lt;br /&gt;son sólo historias de deseos que alguien inventa para engañar o para engañarse&lt;br /&gt;Issa llegó a Samarcanda&lt;br /&gt;mucho tiempo después Sergio recuerda haber tenido noticias de ella y de la desafortunada experiencia que resultó de su recorrido por el Asia Central&lt;br /&gt;es curioso, pero Issa también había despertado un día con el cuerpo aplastado, con heridas y sangre, sin poder recordar cabalmente lo que había sucedido&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;"porque allá, a la hora del crepúsculo, ves caer de los árboles, como frutos descompuestos, pájaros deventrados con las alas quebradas, fragmentos de cabezas, de patas, una nube de plumas [...] mientras arriba, en las espesas frondas, los sobrevivientes saltan amedrentados de rama en rama o se agazapan en un intento de mimetización sin atreverse siquiera a emprender la huida"&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;insisto, son sólo recuerdos&lt;br /&gt;son sólo evocaciones de una memoria no del todo confiable que, como si de un cuerpo se tratara, conoce cada rincón de las ciudades y las historias fragmento en fragmento&lt;br /&gt;y no está segura de qué parte de la historia, si no es que toda, ha sido inventada&lt;br /&gt;incluso tampoco recuerda con certeza que todo aquello hubiera sucedido en Samarcanda&lt;br /&gt;de hecho, le parece que más bien que el sitio donde pudo haber sido es Bujara&lt;br /&gt;sí, el centro de ese deseo se llama Bujara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Citas tomadas de "Nocturno de Bujara" incluido en el libro de relatos "Vals de Mefisto" de Sergio Pitol. México: Era, 1989.&lt;br /&gt;*imagen: mausoleo de Emir Gur en Samarcanda, Uzbekistán&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5880905068245516385?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5880905068245516385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5880905068245516385' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5880905068245516385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5880905068245516385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/05/deseo-de-bujara-no-35.html' title='deseo de Bujara (no. 35)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SfuQvhhM0HI/AAAAAAAAAQ0/NwH4b9JKt8w/s72-c/Mausoleo+Emir+Gur.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8221885167898996785</id><published>2009-04-16T13:47:00.000-07:00</published><updated>2009-04-17T13:46:45.118-07:00</updated><title type='text'>entre Hugin y Muninn o el método de la locura (no. 34)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;para B&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SeejnprK5HI/AAAAAAAAAQs/YEa2FSNj7rc/s1600-h/odin.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 253px; FLOAT: left; HEIGHT: 364px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325404985986049138" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SeejnprK5HI/AAAAAAAAAQs/YEa2FSNj7rc/s400/odin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;hablar es un deber, precisamente porque lo esencial es mudo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;"el silencio escrito"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;eugenio barba&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;la rebeldía es continuar soñando activa y racionalmente, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;evitando que el sueño se vuelva monumento o añoranza&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"Barcos de piedras e islas flotantes"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;eugenio barba&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;&lt;&gt;&gt;&lt;br /&gt;Odin ("furor"): deidad suprema dentro de la mitología nórdica. dios de la guerra y la muerte, la poesía y la magia; de la sabiduría, del conocimiento pasado y futuro, del conocimiento presente; siempre acompañado de dos cuervos: Hugin y Muninn, el pensamiento y la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;&lt;&gt;&gt;&lt;br /&gt;El Odin Teatret, fundado por Eugenio Barba en 1964 asume como guía dos emblemas: el del dios Odin y la frase latina inscrita en el blasón de Niels Bohr: contraria sunt complementa.&lt;br /&gt;Aunque los textos y libros escritos por Barba (y que él mismo tiene a bien nombrar "canoas de papel") parten de su larga experiencia como actor y director del Odin Teatret, del constante proceso de búsqueda que este grupo teatral ha elegido como vía y forma de vida, y se encuentran dirigidos a aquellos empecinados que saben del "arte de la autodisciplina" en el ámbito actoral, me resulta inevitable establecer la inmediata relación con el quehacer literario, con ese oficio que es también deber, escritura del silencio, autodisciplina, razón, historia…&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;&lt;&gt;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Si la literatura como el teatro es igualmente soledad, oficio y rebeldía, quizás valdría la pena repensarla (por ocio/por juego/por devoción/por necesidad) desde el trono de Odin, entre la sombra cálida de las alas de Hugin y Muninn.&lt;br /&gt;Pensamiento y Memoria como guías, no como límites; como punto de partida hacia una transformación genuina, honesta, disciplinada, posiblemente verdadera.&lt;br /&gt;Barba dice que el teatro puede ser "un barco de piedra para ser admirado junto a otros monumentos. O bien, puede volverse la residencia privilegiada que nutre y protege nuestra sed de libertad".&lt;br /&gt;Tal vez lo mismo podría decirse de la palabra escrita, del oficio de escribir/de escribirse/de escribir desde sí.&lt;br /&gt;A veces, ante los textos que surgen en este aquí y ahora, encuentro una ausencia de sed, un vacío simple y sin sentido, un empleo burdo de las palabras, en fin una indiferencia ante lo indecible y por lo tanto, un ruido atroz emitiendo alaridos incongruentes que no representan más que el afán infundado de “transgredir” los caminos hasta ahora recorridos y de criticar un estado de cosas sin proponer ni transformar nada.&lt;br /&gt;“para ser revolucionarios hay que ser lúcidos y saber utilizar bien las propias armas: los diletantes nunca cambiaron la historia”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;&lt;&gt;&gt;&lt;br /&gt;memoria-historia-herencia-tradición&lt;br /&gt;presentez-innovación-rechazo a lo anterior: rebeldía&lt;br /&gt;"la comprensión de la historia puede corromper. hay que conocerla, para saber también cómo rechazar la historia en la que vivimos. rechazarla permaneciendo en vida, sin dejarse destruir y posiblemente, sin destruir"&lt;br /&gt;Encuentro en estas palabras la clave para la transformación: el rechazo puede ser lúcido, articulado, genuino, cuando se logra sin destruir y sin destruirse.&lt;br /&gt;No le neguemos nuestra admiración a la tradición, neguémosle nuestra obediencia: parafraseo a Torres Bodet y recuerdo el “método de la locura” propuesto por Barba y su admirable certeza de saber que siempre habrá jóvenes en el proceso de búsqueda de “un camino que conduzca a una protesta articulada y a una rebeldía abierta, pero disciplinada, contra una sociedad en la cual se sienten extraños”.&lt;br /&gt;No es un rechazo a lo sociedad, es una actividad encaminada a proponer rutas viables a esa sociedad que les es ajena y para la cual ellos mismos se asumen como extranjeros. Para Barba, el actor es el agente de este cambio, para mí, en este espacio, es aquel que se asume públicamente como escritor y cuyo ejercicio literario quizás sea visto por esta sociedad como una locura, pero como una locura con método.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;&lt;&gt;&gt;&lt;br /&gt;“el teatro puede convertirse en un sanctuary, un asilo para quien tenga sed de justicia, un refugio de libertad, una cripta de mensajes cifrados para el espectador que lo visita”&lt;br /&gt;Creo lo mismo respecto al oficio de escribir y lo creo cuando al incorporarme a una “canoa de papel” encuentro que su presencia es necesaria porque lo esencial que habita en ella es mudo, cuando advierto una empatía armónica con Hugin y Muninn, cuando la locura y la rebeldía son las que trazan la ruta inasible pero transitable de ese soñar, activa y racionalmente, con palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Mérida, Yuc. abril 2009&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;Citas tomadas de: Barba, Eugenio. Teatro. Soledad, oficio y rebeldía. México: Escenología, 1998.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8221885167898996785?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8221885167898996785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8221885167898996785' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8221885167898996785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8221885167898996785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/04/entre-hugin-y-muninn-o-el-metodo-de-la.html' title='entre Hugin y Muninn o el método de la locura (no. 34)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SeejnprK5HI/AAAAAAAAAQs/YEa2FSNj7rc/s72-c/odin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1366631560467799990</id><published>2009-02-23T11:19:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T11:31:12.905-08:00</updated><title type='text'>La noche casi perfecta (no.33)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SaL5PPS0DAI/AAAAAAAAAQc/s4idq86pDQA/s1600-h/Van_Gogh_Noche_estrellada.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 317px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306077351194659842" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SaL5PPS0DAI/AAAAAAAAAQc/s4idq86pDQA/s400/Van_Gogh_Noche_estrellada.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;para D y A&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;La vida no es idónea, es perfecta&lt;/em&gt;. Jerome entonces miró hacia los músicos que cerraban con un entusiasmo barato el &lt;em&gt;Unicornio azul&lt;/em&gt;. Yo miré la luna que pendía como un fruto del árbol y me sonreía una complicidad casi siniestra. Regresé la mirada hacia Jerome y él me propuso visitar el hotel más hermoso de la ciudad.&lt;br /&gt;Me había sentado en esa banca del “Parque de la madre” sólo para sentir; la batalla que se libraba entre los trovadores del café Peón Contreras y la salsa de los del restaurante La bella época, no daba lugar al pensar.&lt;br /&gt;¿Qué hace la gente a estas horas aquí? Camina inconcebiblemente despacio. Los sábados por la noche nadie parece tener que llegar a ningún sitio; se detienen una y otra vez a husmear entre los destellos de la joyería artificial, las ropas de manta y las pinturas de nuestros artistas. Pasan en oleadas intempestivas y a veces, un poco toscas. Por alguna razón, la dama pelirroja del halter blanco que tanto insiste en mirar su celular, me ha llamado la atención, su impaciencia parece resonar casi al mismo volumen de la música.&lt;br /&gt;Jerome se había sentado a mi lado momentos antes. Sus ojos azules y su ropa de manta me hicieron suponer que era francés, aunque no sé cuál es la relación entre una y otra cosa.&lt;br /&gt;-¿Te molesta el humo?&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-Si te molesta me avisas.&lt;br /&gt;Jerome sostenía desde su extremidad esquelética un cigarro sin filtro. Al ver que el primer intento no funcionó, se aventuró nuevamente.&lt;br /&gt;-¡Qué bonitos pies!&lt;br /&gt;Al mirar mis zapatos completamente cerrados, sólo pude esbozar una risita retorcida. Pensé que tal vez no se dirigía a mí e instintivamente busqué a mis espaldas a otro posible interlocutor, pero la dama pelirroja del halter blanco acaba de levantarse del extremo de la banca más próxima e iniciaba una caminata presurosa hacia un lugar que no parecía tener nombre.&lt;br /&gt;Volví la mirada y, contemplando a este hombre de incalculables años exhibiendo su huesuda fragilidad a través de una claridad innecesaria en su ropa y con los ojos intensos, palidísimos, esforzándose por atravesar mis lentes, las respuestas se deshicieron en mis labios como susurros indescifrables.&lt;br /&gt;Los trovadores soplaban las primeras notas del &lt;em&gt;Alma llanera&lt;/em&gt; cuando me empecé a preguntar qué hacía yo en esta magnífica noche de sábado, sentada en esta banca, escuchando a tan peculiar caballero mientras habla de las puertas que han abierto los extraterrestres en la selva a fin de salvar a los pocos humanos que, entrando en armónica comunión con la naturaleza –es decir, la mariguana, los hongos y ciertas especies de animales–, han logrado trascender a la realidad impuesta por esos “pinches gringos”, evitando consumir el veneno capitalista –coca cola– y sobreviviendo entre las masas idiotizadas como el pueblo de los elegidos portadores del futuro.&lt;br /&gt;-A ver tus manos.&lt;br /&gt;Sonriendo otra vez, solté la bolsa de plástico gris en que llevaba mi cartera, una pluma y una caja de chicles, y extendí las manos exhibiendo las venas que se pierden entre mis nudillos.&lt;br /&gt;-Del otro lado.&lt;br /&gt;Meticulosamente exploró las líneas en mis palmas, mientras yo intentaba encontrar ese mismo mapa fantástico donde él exploraba las posibles rutas hacia el tesoro. Por más que me esforcé, las líneas y mis manos siguieron siendo las mismas, sin embargo Jerome había llegado a una conclusión contundente:&lt;br /&gt;-Los que pasa es que eres un espíritu joven.&lt;br /&gt;No pude evitar arquear las cejas en una decepción evidente, al mismo tiempo que pensaba en mis 22 años. El tesoro se había reducido sólo a eso.&lt;br /&gt;-Yo no voy a volver más. Ésta es mi última vida...- agregó momentos después.&lt;br /&gt;Volví a arquear las cejas, esta vez de sorpresa, sin abandonar la sonrisa. Entonces rompí el monólogo, no podía soportar más estar en medio de esas trincheras, en esa batalla absurda entre las músicas, las gentes lentas, mi curiosidad y la risa contenida en la luna:&lt;br /&gt;-¿Cómo lo sabes?&lt;br /&gt;-Porque veo cosas, ¿tú ves cosas?&lt;br /&gt;Pensé en responder con más preguntas, pero en la mente pasaban como el &lt;em&gt;Cóndor pasa&lt;/em&gt;, respuestas tan tentadoras, que tuve que callar. Él retomó el cuestionario con una pregunta más concreta:&lt;br /&gt;-¿Ves fantasmas?&lt;br /&gt;-Últimamente, no.&lt;br /&gt;-Yo sí veo fantasmas. Habito con ellos...&lt;br /&gt;Imaginé entonces una habitación nebulosa, rodeada de cortinas de colores y un círculo de espectros compartiendo una pipa egipcia, mientras Jerome explicaba cómo era la verdadera vida en Bacalar.&lt;br /&gt;La dama pelirroja del halter blanco pasó frente a nosotros. Yo le miré la frente estresada, como si dentro llevara un gigantesco yunque que no le dejaba mirar bien sus ideas; Jerome estudió sus caderas, también parecía encontrar en ellas un mapa fantástico que habría de conducirlo hacia el tesoro. Los trovadores habían ondeado estoicamente la banderita blanca ante el incontenible ejército del general Devórame otra vez; a pesar de todo, fue un triunfo digno.&lt;br /&gt;Sin música y con Jerome, caminé hasta el hotel Casa Lucía aprovechando la oportunidad de invadir la mitad de la calle. Atravesamos el café y el lobby, y mientras él saludaba fraternalmente a los meseros y a la recepcionista, yo miraba la decoración y las pinturas en las paredes.&lt;br /&gt;Jerome abrió gentilmente una puerta de cristal que conducía al patio del hotel. Señalando las paredes y sus rincones, me explicaba que él había pintado todo eso:&lt;br /&gt;-Uno pinta las cosas, y los símbolos están ahí... ese ribete es del convento de... esos jarrones son ingleses...&lt;br /&gt;Me sustraje de mí ante un lugar tan fascinante, había encontrado el tesoro sin seguir las líneas en mis manos. Me dejé llevar por el poder de los rosales, el agua de las fuentes, la discreción de la luz, los nombres de las habitaciones y sus fachadas yucatecas: San Fernando/8, Chuminópolis/2, Chem Bech/5.&lt;br /&gt;-Espera, voy a pedir la llave de una habitación.&lt;br /&gt;Seguí en la exploración de los rosales. Tanta noche y yo tan insuficiente. Jerome y una dama rubia y pequeña interrumpieron el silencio entre la luna y yo. La casa Santiago/9 abrió sus puertas para que pudiéramos admirarla. Al entrar, miré a la dama rubia y pequeña a los ojos sonriéndole un buenas noches, pero antes de poder advertir la sonrisa con la que seguramente respondió, mi mirada se sofocó con el ambiente tan extraño de la habitación.&lt;br /&gt;Un blanco definitivo satinaba las sábanas rematadas en un borde amerengado, mientras del techo descendían curvas gentiles de gasa clara; con un fondo predominantemente beige, se extendía en todas las paredes una franja saturada de florecitas del convento de no sé donde que se prolongaba hasta las puertas del closet y las paredes del baño. Por un momento pensé que si abría la regadera fluirían chorros de pequeñas margaritas en lugar de agua. Como esto todavía no era lo suficientemente naive, una imagen de la virgen de Guadalupe colocada sobre la cabecera de la cama completaba el escenario. Para Jerome, todo aquello era lo más elegante.&lt;br /&gt;Salimos de la habitación y del hotel acompañados por la dama rubia y pequeña. Con el mismo procedimiento que al entrar, llegamos a la calle entre cordialidades con el bartender y los meseros. La siguiente escala propuesta por Jerome fue la “Casa de todos”, pero me negué a continuar la peregrinación. Su decepción pareció compensarse con acompañarme a mi carro, aprovechando toda la esquina para ofrecerme refugio en su casa de Bacalar para cuando lleguen los extraterrestres a cumplir su propósito en la Tierra, aconsejarme el divorcio con mi soledad y fumar de vez en cuando algo de hierba.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jerome abrió la puerta de mi carro y, prometiendo comunicarse conmigo algún día, dobló la esquina y desapareció. Yo seguía sonriendo, imaginaba que la dama pelirroja del halter blanco se había despojado del yunque al recordar las palabras de Jerome: la vida no es idónea, es perfecta. Me avasallaba tanta perfección, no quería involucrarme en el clan de los elegidos a riesgo de ser abducida cualquiera de estas noches; entonces planeé la adquisición de un litro de coca cola para la cena, subí el volumen de la música y grité de regreso a casa, junto a Sarah Mclachlan: &lt;em&gt;your love is better than chocolate...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;k.m.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Mérida, Yuc.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;mayo de 2005&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1366631560467799990?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1366631560467799990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1366631560467799990' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1366631560467799990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1366631560467799990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/02/la-noche-casi-perfecta-no33.html' title='La noche casi perfecta (no.33)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' 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&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;en otro espacio y sin palabras&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el miedo de perder a eurídice&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;julieta campos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y sin embargo se escriben tantas novelas de amor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la de julieta campos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el miedo de perder a eurídice&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no es una novela de amor&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es más bien una isla &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la isla-deseo siempre eterna&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;siempre solitaria&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;isla: soledad temible como la que se siente cuando algo, no siempre monstruoso, sugiere otra proximidad inquietante&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la isla es también el deseo manifiesto en la imposibiliad del otro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de lo otro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es un varar permanente de vaivenes que no terminan de ser porque no llevan a ningún sitio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como sabemos también &lt;em&gt;el deseo engendra el relato&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y este relato es el de una voz que se desdobla para mirar a una (o varias) multiplicidad de sitios donde, de alguna manera, sucede una historia de amor:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un hombre dibuja una isla en una servilleta en blanco&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una pareja se reúne en un lugar a beber cocteles fríos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;alguien escribe un diario&lt;/div&gt;&lt;div&gt;julieta campos reescribe los fragmentos donde otros han hablado igualmente sobre las islas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en el principio fue el deseo. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el deseo engendró al verbo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que engendró a la pareja, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que engendró a la isla&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;nos recuerda esa persona obstinada en contar una historia de amor&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;una historia que nunca llega pero que se va articulando conforme regresan a la memoria los mitos y leyendas de todo un mundo de historias de deseo/islas/amores&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Yo&lt;em&gt; he dicho que me propongo contar una historia. que esa historia será una historia de amor y, en consecuencia, la historia de un sueño. prosigo: soñar es remontar, hacia los orígenes, el curso de un río. o hacer el viaje al centro de la tierra. o buscar minotauros en laberintos acuáticos. pero dicen que uno acaba por matar aquello que ama y quizá teseo amó al minotauro. sea como sea, la pareja segrega su espacio imaginario. las parejas se encuentran en los parques por las mismas razones que tienen los asesinos para volver al lugar del crimen: vuelven a la réplica del paraíso que están condenados a perder.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la isla es el sitio y el ser de la ausencia perpetua&lt;/div&gt;&lt;div&gt;deseamos lo que miramos todos los días&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo que nunca terminamos de poseer&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque empeñemos todo nuestro yo en soportar la espera&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en sobrevivir a ella &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es monótona la vida. hay que inventarse pequeños juegos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y los pequeños mejores juegos para sobrevivir a la espera&lt;/div&gt;&lt;div&gt;son los que se traducen en palabras&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque éstas no puedan decir nuestro deseo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;todo lo que ocurre, ocurre durante esa espera, que es el punto donde la escritura interfiere entre la fantasía y la realidad [...] el tiempo de una espera es el tiempo de un sueño. grandes masas de plumas blancas reposan en las piedras, a la orilla del lago&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el tiempo de la espera recuerda entonces la persistencia del encuentro amoroso mítico&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde todo es igual, lo mismo y siempre distinto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lo más extraño de todo es la sensación de traer arrastrando entre los pies el cadáver de un día escuálido, pero recalcitrante, renuente a recibir sepultura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde la pareja se encuentra en una idea del deseo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cada cuerpo es el espejo, devuelto por la otra mirada, de una noche universal&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del amor que al ser desaparece&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en el silencio devorador de lo ausente&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dos eres: uno me soñó, el otro me olvida&lt;br /&gt;te escribo tanto silencio que me has dejado&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;los enamorados sólo se aman porque se inventan y se inventan porque necesitan deseperadamente amarse. nadie se enamora de nadie. todos se enamoran del amor&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no te acuerdes demasiado de nada [...] aprende a ejercitar el olvido, es tan sólo el revés de la memoria. no hay que temerle. entrégate al olvido como te has entregado a mí: apasionadamente&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todo es un invento, todo una escritura, todo un juego para entretenernos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;para nombrar al deseo con los nombres de la historia &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los deseos anteriores &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los sueños-islas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y yo escribo como si soñara. o sueño como si escribiera [...] la historia de amor es un sueño que me escribe. hay un lago, una isla, una pareja y unos naúfragos que se cuelan en el sueño con naturalidad sin parecer intrusos, porque la coherencia de los sueños le debe poco a la lógica diurna&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la historia de amor que no se escribe en &lt;em&gt;el miedo de perder a eurídice&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es siempre la misma&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la que siempre se ha dicho y escrito&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;porque éste no es el fin sino el principio. alguien debe haberlo dicho ya, por supuesto, pero si es así no me importa repetirlo. después de todo lo que se dice es siempre otra cosa y es lo mismo y todos escribimos un libro idéntico.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todo inicio es idéntico a cualquier final &lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuando el deseo permanece&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuando lo anhelado nunca llega&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuando la condena y el paraíso habitan en los límites de la mirada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y cuando de nuestra mirada depende perder o no a eurídice&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"estamos aislados de todo y somos todo" dicen, pero no dicen nada, porque se han mirado con efusión y tristeza como sucede cuando la felicidad podría, de durar demasiado, volverse intolerable. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el tiempo de la mirada es el paraíso: efímera eternidad de un instante&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;citas tomadas de &lt;em&gt;el miedo de perder a eurídice&lt;/em&gt; de julieta campos, méxico: joaquí mortiz, 1987&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: orfeo en los infiernos de brueghel&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5725641468037923830?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5725641468037923830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5725641468037923830' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5725641468037923830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5725641468037923830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/01/el-deseo-y-la-isla-no-32.html' title='el deseo y la isla (no. 32)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SX-JIGMxrqI/AAAAAAAAAQU/XhiFNvO9FGk/s72-c/orfeo+en+los+infiernos+de+brueguel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3712791175041752935</id><published>2009-01-14T17:49:00.001-08:00</published><updated>2009-01-14T18:31:19.222-08:00</updated><title type='text'>los que se quedan (no. 31)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SW6eunx2yuI/AAAAAAAAAPs/Ziv565u9qjs/s1600-h/todos+se+van.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291341135996177122" style="FLOAT: left; 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también escribe&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;escribe mientras recuerda&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;escribe para no olvidar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;luego crece y escribe para pensar mejor&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para no dejar que la memoria se le vuelva un punto pequeño/pesado y frío en el cielo de La Habana&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;todos se van &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de wendy guerra&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;recoge las palabras escritas en un diario de infancia y un diario de adolescencia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;donde cada recuerdo se amolda para formar una pieza perfecta, pero borrosa, de esa imagen del tiempo que transcurre en la vida de &lt;em&gt;Nieve&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de todos los años que ella pasa mirando cómo todos se van de la isla &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y cómo ella permanece cada vez, eternamente&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la ironía de llamarse Nieve en un país como Cuba&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las canciones, libros, poemas, encuentros y desencuentros&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las guerras, latidos, lluvias, visiones y muertes&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las ausencias de cada día&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la llegada de una nueva esperanza y su pronto ocaso&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;se van conjugando en palabras breves&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en las imaginerías de una niña que mira y entiende&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y, después, en la precoz acritud de quien es obligado a mirar y no comprende lo que mira&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;lo que pasa en estos diarios es la vida&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;quizás por eso lo más conveniente es decir que no pasa nada porque todo pasa&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;yo, me quedo con los recuerdos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con las canciones &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con la idea de una isla que siempre es deseo y espera&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y con el poema de cummings:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;algún lugar en el que nunca estuve,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;gustosamente más allá de cualquier experiencia, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tus ojos tienen su silencio:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en tu gesto más leve hay cosas que me contienen,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y que no puedo tocar de tan cerca que me encuentro.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y aunque me cierre como una mano&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tu mirada fugaz me soltará sin esfuerzo,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;siempre me abrirás pétalo a pétalo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como el misterio de la primavera abre su primera rosa.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y si tu deseo fuera a cerrarme&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mi vida y yo nos cerraremos repentinamente&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como cuando el corazón de esta flor imagina&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la delicadeza de la nieve cayendo en todas partes;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nada que percibamos en este mundo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;iguala la fuerza de tu fragilidad:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuya textura me apremia con el color de sus países,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;esparciendo muerte y eternidad en cada latido.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(no sé qué hay en ti que se cierra y se abre;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;sólo una parte de mí acepta&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que la voz de tus ojos es más profunda que las rosas)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Guerra, Wendy, &lt;em&gt;Todos se van. &lt;/em&gt;Barcelona: Bruguera: 2006&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3712791175041752935?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3712791175041752935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3712791175041752935' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3712791175041752935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3712791175041752935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/01/adonde-todos-se-van-no-31.html' title='los que se quedan (no. 31)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SW6eunx2yuI/AAAAAAAAAPs/Ziv565u9qjs/s72-c/todos+se+van.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2141425662405837934</id><published>2009-01-01T09:59:00.000-08:00</published><updated>2009-01-01T11:08:50.947-08:00</updated><title type='text'>¿hacia el país de las últimas cosas? (no. 30)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SV0UHVjUgsI/AAAAAAAAAPk/Ix8hX3Np8qg/s1600-h/Ãºltimas+cosas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286403653879759554" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 359px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SV0UHVjUgsI/AAAAAAAAAPk/Ix8hX3Np8qg/s400/%C3%BAltimas+cosas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a veces pienso que este afán de numerar los años y los días y de hacer en torno a ellos celebraciones de todo tipo, no es más que un intento desesperado e ingenuo por controlar la voracidad del tiempo y la brutalidad con que nos consume, una brutalidad irremediable y a veces un poco tierna&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;de cualquier forma, me uno a la celebración del "año nuevo" recordando un sitio peculiar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una ciudad de la que tuve noticia hace algunos meses&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un sitio al que no quisiera llegar nunca&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero al que aparentemente todos nos dirigimos también, sin remedio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;se llama &lt;em&gt;el país de las últimas cosas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y es descrito por un tal paul auster&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o más bien por una tal anna blume&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque antes había sido intuido por un tal nathaniel hawthorne:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no hace mucho tiempo, penetrando a través del&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;portal de los sueños, visité aquella región de la&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;tierra donde se encuentra la famosa Ciudad de &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la Destrucción&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;quién lo haya dicho es quizá lo de menos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;porque en esta ciudad todo es lo último que habrá&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y no hay nada que pueda darse por sentado&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;éstas son las últimas cosas [...] &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;desaparecen una a una y no vuelven nunca más [...] &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cierras los ojos un momento, o te das la vuelta para &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mirar otra cosa y aquella que tenías delante &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;desaparece de repente. nada perdura, ya ves, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ni siquiera los pensamientos en tu interior&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;en este sitio uno debe estar alerta&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no acostumbrarse a nada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no confiar en nadie&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;olvidar cada prejuicio y cada principio a cambio de la supervivencia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;para quienes la lucha se vuelve imposible&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pueden optar por el suicidio&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para quienes no son capaces de atentar contra su propia vida &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pueden recurrir a las "clínicas de eutanasia" y contratar a un agente que los mate el día menos esperado&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;o también entrenarse como corredores para la "carrera de la muerte": correr y correr hasta caer muertos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tal vez el mayor problema sea que la vida, tal como la conocíamos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ha dejado de existir pero, aun así, nadie es capaz de asimilar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lo que ha sobrevenido en su lugar [...] ya no sabemos cómo reaccionar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ante los hechos más habituales y, como no sabemos cómo actuar, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tampoco nos sentimos capaces de pensar&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;por eso, en este lugar han proliferado diversidad de sectas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que apuestan por la mejor actitud ante la vida que queda&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;están "los risueños", "los rastreros", "los asociacionistas libres", "los tamborileros", "los apocalípticos"&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;hay hambre y miseria&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;hay rumores que hablan de carnicerías humanas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;del despojo de cadáveres&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero uno nunca sabe hasta a ciencia cierta qué es lo que sucede en estas calles&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;por un lado queremos sobrevivir, adaptarnos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;aceptar las cosas tal cual están; pero, por otro lado, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;llegar a esto implica destruir todas aquellas cosas &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que alguna vez nos hicieron sentir humanos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;y ese sentir sólo es posible ya ante la muerte &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;asumiéndola y apurando su llegada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;o posponiéndola hasta donde sea posible&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las cosas se van terminando una a una&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;van cambiando en una metamorfosis ajena a nosotros&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en una transformación incomprensible&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;donde cada cosa perdida se vuelve un olvido más&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y una "necesidad" menos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;donde el estado de cosas nos invita/obliga a la traición, al asesinato, al olvido&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;a veces me parece que cada vez estamos más cerca de ese país de las últimas cosas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tal vez ésta sea la cuestión más interesante de todas: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;saber qué ocurriría si no quedara nada y si, aun así, sobreviviéramos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la pregunta queda&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;feliz año nuevo 2009&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;citas tomadas de "el país de las últimas cosas" de paul auster, anagrama, barcelona: 2005.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2141425662405837934?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2141425662405837934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2141425662405837934' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2141425662405837934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2141425662405837934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2009/01/hacia-el-pas-de-las-ltimas-cosas-no-30.html' title='¿hacia el país de las últimas cosas? (no. 30)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SV0UHVjUgsI/AAAAAAAAAPk/Ix8hX3Np8qg/s72-c/%C3%BAltimas+cosas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3140384730287801821</id><published>2008-12-26T13:40:00.000-08:00</published><updated>2008-12-26T15:24:46.242-08:00</updated><title type='text'>el sueño después de la oscuridad (no.29)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SVVm7nh35cI/AAAAAAAAAPc/D5JwfQJ5zrU/s1600-h/after+dark.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284242912198518210" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SVVm7nh35cI/AAAAAAAAAPc/D5JwfQJ5zrU/s400/after+dark.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el reloj marca cuatro minutos antes de la medianoche&lt;br /&gt;y en esa oscuridad se enmarca el episodio de las cosas extrañas que se configuran bajo el título de &lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;after dark&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de haruki murakami&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no hay un principio ni un final&lt;br /&gt;sólo la noche&lt;br /&gt;una noche de coincidencias&lt;br /&gt;una noche larga de conversaciones y encuentros&lt;br /&gt;en la que mari lee y su lectura se ve interrumpida por la aparición de takahashi&lt;br /&gt;un músico de jazz&lt;br /&gt;y luego por la presencia de kaoru&lt;br /&gt;mujer corpulenta, recepcionista de un motel y que solicita la ayuda de mari para auxiliar a una prostituta china que ha sido brutalmente golpeada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en otro sitio&lt;br /&gt;en una habitación sencilla&lt;br /&gt;eri asai duerme&lt;br /&gt;y su sueño profundo es vigilado por una mirada&lt;br /&gt;por un punto de vista que la rodea y explora el más pequeño de sus movimientos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los diálogos&lt;br /&gt;las historias de los personajes se van entrelazando&lt;br /&gt;coinciden sin entrar en contacto&lt;br /&gt;se miran borrosos&lt;br /&gt;desdibujados&lt;br /&gt;quizás de la misma forma que se verían las personas en el sueño de eri asai&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se entrecruzan brevemente&lt;br /&gt;durante una noche&lt;br /&gt;pero no pasa nada&lt;br /&gt;sencillamente sus imágenes permanecen reflejadas en los espejos cuando ya se han ido&lt;br /&gt;como dejando una parte de sí atrapada en el cristal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como en otros textos de murakami la escición es el punto clave&lt;br /&gt;no para descubrir un sentido oculto en sus palabras&lt;br /&gt;sino para sumergirse en un &lt;em&gt;yo &lt;/em&gt;que se desdobla, a veces, sin darse cuenta&lt;br /&gt;que se extravía a pedazos en otros sitios&lt;br /&gt;en otros sueños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;algo se pierde&lt;br /&gt;algo se rompe&lt;br /&gt;algo deja de ser&lt;br /&gt;y no hay vuelta atrás&lt;br /&gt;la vida como la noche es irreversible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llega la mañana y apenas se puede intuir la presencia de &lt;em&gt;algo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uno sigue siendo uno, pero incompleto&lt;br /&gt;se recuerdan los sucesos, pero no es fácil relacionarlos de un manera lógica&lt;br /&gt;al final todo queda igualmente sumergido como entre sueños&lt;br /&gt;sueños profundos y oscuros&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3140384730287801821?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3140384730287801821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3140384730287801821' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3140384730287801821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3140384730287801821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/12/el-sueo-despus-de-la-oscuridad-no29.html' title='el sueño después de la oscuridad (no.29)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SVVm7nh35cI/AAAAAAAAAPc/D5JwfQJ5zrU/s72-c/after+dark.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6871719094230871716</id><published>2008-12-10T14:00:00.000-08:00</published><updated>2008-12-10T14:50:48.952-08:00</updated><title type='text'>viaje a la novela perfecta (no. 28)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SUBHORYlCuI/AAAAAAAAAPU/e_8N4LihwBU/s1600-h/matisse_peces_rojos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278297073788455650" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 263px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SUBHORYlCuI/AAAAAAAAAPU/e_8N4LihwBU/s400/matisse_peces_rojos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la perfección extrema en la novela es fruto de la imperfección de nuestra especie&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;"el viaje"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;sergio pitol&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;aunque las fechas atienden a un impecable orden crono-lógico "el viaje" de sergio pitol se desdobla en las diversas facetas de un encanto emanado de las ciudades visitadas pero desconocidas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las ciudades deslumbrantes hacia las que uno camina &lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero a donde nunca se termina de llegar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a través del curso de los días entre el 19 de mayo y el 3 de junio seguimos a una voz juguetona que se enfrenta sonriendo a una noción de la comedia humana entendida como&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;un complejo mecanismo de relojería donde la extrema generosidad convive y participa con crímenes inmundos, donde los mejores ideales que ha concebido y realizado el ser humano no logran apartarlo de sus infinitas torpezas, sus mezquindades y sus perennes demostraciones de desamor a la vida, al mundo, a sí mismo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;el viajero, cuya memoria no encuentra un eco posible para describir praga, nos pierde en los vericuetos de sus otros recuerdos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de todos los sueños para los que sí ha encontrado no sólo una voz&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sino también las palabras adecuadas para insertarlos en una ciudad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en un nombre parecido a todos los demás pero siempre distinto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los laberintos de este viajero se llaman sueños&lt;/div&gt;&lt;div&gt;se llaman Tolstoi/Dostoievski/Canetti/Tsvietáieva/Meyerhold/Gogol/Kafka/Pitol&lt;/div&gt;&lt;div&gt;se asumen como excéntricos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;constantemente huyendo de un centro demasiado serio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el mundo de los excéntricos y familias anexas los libera de las incoveniencias del entorno. la vulgaridad, la torpeza, los caprichos de la moda, y aun las exigencias del poder no los tocan, o al menos no demasiado, y no les importa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;si todos los nombres son el mismo nombre&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la novela es también crónica/cuento/ensayo/librodeviajes/diario/memoria/autobiografía&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es un recuerdo emparentado con el sueño&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el miedo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el deseo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la voluntad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo humano del &lt;em&gt;ser &lt;/em&gt;humano&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la infancia y sus revelaciones&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ante la mirada niña del viajero las cosas adquieren una proporción distinta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un nombre ruso o georgiano o mexicano&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero siempre auténtico&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el cuadro simple de unos peces rojos es, por ejemplo,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;más que una experiencia estética &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; un trance místico, una revaloración instantánea del mundo, de la continuidad del mundo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;viaje y viajero son la revelación de un rompecabezas extraño e inconcluso&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de una verdad vertida en las palabras imprecisas del trance onírico&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en las palabras de efecto mentiroso y dulce&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;ahora que escribo, creo que exagero, que todo entonces fue muy rápido, muy cotidiano, más loco y gogoliano, muchísimo más divertido, y no tan pretencioso, efectista, falso desde el principio como lo he escrito ahora&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;citas tomadas de "el viaje" de sergio pitol, ediciones era, méxico, 2000.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;imagen: "peces rojos", henri matisse.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6871719094230871716?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6871719094230871716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6871719094230871716' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6871719094230871716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6871719094230871716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/12/viaje-la-novela-perfecta-no-28.html' title='viaje a la novela perfecta (no. 28)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SUBHORYlCuI/AAAAAAAAAPU/e_8N4LihwBU/s72-c/matisse_peces_rojos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2520410443062062132</id><published>2008-10-16T23:18:00.000-07:00</published><updated>2008-10-16T23:49:17.942-07:00</updated><title type='text'>"el recuerdo de un olvido" (no. 27)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SPg0zOND3vI/AAAAAAAAAPM/4pjfceA4YOQ/s1600-h/the+red+model+magritte.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258010619545902834" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SPg0zOND3vI/AAAAAAAAAPM/4pjfceA4YOQ/s400/the+red+model+magritte.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;y quisieron compartirlo. entonces inventaron el amor. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;el resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;con esta encantadora y terrible comparación inicia, discretamente, "donde habite el olvido" de luis cernuda&lt;br /&gt;y desde este título se hace evidente el diálogo con la rima LXVI de bécquer:&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en donde esté una piedra solitaria&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;sin inscripción alguna,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;donde habite el olvido,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;allí estará mi tumba&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;diálogo que poco a poco adquiere la brillante confesión íntima de ese cernuda en una primera etapa de enamoramientos voraces&lt;br /&gt;de afanes&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;anhelos vehementes en torno de ese amor que es mar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;de ese mar que es &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...] &lt;em&gt;un olvido,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;una canción, un labio;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el mar es un amante,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;fiel respuesta al deseo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es como un ruiseñor,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y sus aguas son plumas,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;impulsos que levantan &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;a las frías estrellas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;de ese amor que adquiere la apariencia del ángel:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es un angel y es terrible,&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero no con la elevación de los ángeles de rilke&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sino con la terrenalidad de lo que es posible poseer&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aunque sea efímeramente&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tú fluyes en mis venas, respiras en mis labios,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;te siento en mi dolor;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;bien vivo estás en mí, vives en mi amor mismo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;aunque a veces pesa la luz, la soledad&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;estás conmigo como están mis ojos en el mundo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dueños de todo por cualquier instante;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mas igual que ellos al hacer la sombra, luego vuelvo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mendigo a quien despojan de su misma pobreza,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;al yerto infierno de donde he surgido.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el deseo es ausencia/ no hay amor sin deseo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el amor no envenena,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;aunque como un escorpión deje los besos;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el placer no es naufragio,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;aunque vuelto fantasma ahuyente todo olvido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aunque la memoria insista&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el mismo cernuda suelta la pregunta sabiendo la respuesta:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;memoria pertinaz de un olvido&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que insiste en no soltar su propia ausencia&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que agobia como el mar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como los ángeles&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como la misma muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;voy a morir de un deseo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;si un deseo sutil vale la muerte;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;a vivir sin mí mismo de un deseo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;sin despertar, sin acordarme,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;allá en la luna perdido entre su frío.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: the red model, magritte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2520410443062062132?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2520410443062062132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2520410443062062132' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2520410443062062132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2520410443062062132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/10/el-recuerdo-de-un-olvido-no-27.html' title='&quot;el recuerdo de un olvido&quot; (no. 27)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SPg0zOND3vI/AAAAAAAAAPM/4pjfceA4YOQ/s72-c/the+red+model+magritte.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8056709833766799175</id><published>2008-10-07T08:18:00.000-07:00</published><updated>2008-10-07T08:39:21.643-07:00</updated><title type='text'>"el teatro que yo quiero" (no. 26)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SOt_wuWJL4I/AAAAAAAAAPE/FMTiUnKcH-4/s1600-h/crÃ³nica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5254433865309171586" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SOt_wuWJL4I/AAAAAAAAAPE/FMTiUnKcH-4/s400/cr%C3%B3nica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entre la memoria del agua:&lt;br /&gt;entrevista a Concepción León Mora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Recuerdo las rosas cayendo al agua&lt;br /&gt;el agua cayendo al cuerpo&lt;br /&gt;el cuerpo mojado solo&lt;br /&gt;el viento rugiendo herido&lt;br /&gt;y mi madre cantando&lt;br /&gt;mientras me cubrían las rosas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Después de un par de años vengo a reencontrarme con Mestiza Power, obra de teatro con raíces yucatecas de Conchi León Mora. Encuentro en la voz de la mujer mestiza una memoria que fluye, un recuerdo yendo y viniendo de algún sitio muy cercano, como el ligero vaivén de una hamaca cómplice donde he guardado todos mis secretos. Luego, es la voz de Conchi la que viene a confirmar esa memoria compartida, llevada a escena con el humor espontáneo de lo honesto, con la vitalidad de lo entrañable y donde lo yucateco viene a configurar un espacio para reír y admirar la belleza de lo que todavía somos. Tal vez, lo que más me ha encantado son las palabras de Conchi, su risa fácil, su visión de la mujer (mestiza) y del mundo, su voluntad para hacer teatro y para seguir siendo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: Aquí en Mérida se han representado tres obras tuyas con raíces yucatecas: &lt;em&gt;Mestiza Power&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Tolok Paradise &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;Las creyentes&lt;/em&gt;. Las dos primeras surgen a partir de situaciones reales como las entrevistas que haces a algunas mestizas y en el caso de &lt;em&gt;Tolok&lt;/em&gt;… las denuncias publicadas en &lt;em&gt;El diario del comisario&lt;/em&gt;. ¿De qué manera es que logras llevar esa realidad tan dispersa, tan volátil a veces, a la escena?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: Yo creo que trato de encontrar el reflejo en mí misma de lo que estoy encontrando. A veces creo que tendemos a poner en un altar nuestra cultura y precisamente por eso creo que fallan muchas obras regionales o de investigación, obras que de pronto caen en el maniqueísmo de decir que la mujer maya es intocable, cuando la mujer maya está junto a ti vendiendo mandarinas. Cuando empiezo a escribir, para mí no cabe colocarlas en un nivel superior, qué nivel más alto que el humano: este es el nivel que yo le doy siempre al personaje. A un nivel estructural, sí me han criticado que mis obras no tienen una estructura y demás, en mi cabeza sí hay un orden. En el caso de &lt;em&gt;Mestiza Power&lt;/em&gt; yo pensaba que se hiciera una especie de recorrido por la infancia, la adolescencia, la vida de casada y la vejez de la mujer maya; luego montar las situaciones específicas de tres mujeres mestizas y al final, la leyenda que yo creo que es algo que todos hemos oído y que nos significa.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: En relación con el nivel humano en el que ubicas a tus personajes, uno de los varios elementos que han llamado mi atención en &lt;em&gt;Mestiza Power &lt;/em&gt;es ese contraste tan peculiar del carácter de las mujeres mestizas, en el que convive una violencia casi brutal, pareciera que inherente al personaje, y en la forma como esas situaciones violentas son asumidas con toda la naturalidad e incluso son motivo de risa. ¿De qué forma miras esta situación?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: Pues lo que pasa es que eso somos las mujeres, como un caracol envolvente, pero que se envuelve a sí mismo en toda esta melancolía, en una misma dolencia. Esto que dices de asumir la violencia fue de las cosas más fuertes que me dejó una de las mujeres que entrevisté, cuando me dice: “su modo de mi marido es pegar”, como si fuera alto, chaparro, moreno; “mi marido es así, es borracho” y es una característica más, como si fuera el color de sus ojos. Eso es lamentable, pero sí, estamos inmersos en un mundo de violencia, las mujeres somos criadas así, si no es violencia física es violencia psicológica. Sin embargo, no creo que sea privativo de las mestizas, en general, creo que es de la mujer, esa como fortaleza exterior, de asumir las cosas como una especie de suerte, digo si volvemos a este rollo de que mi marido es mi cruz, que gracias a dios ya no se oye tanto, pero que sigue siendo vigente en la forma como se asumen esas situaciones, como una especie de autocastigo, como una cosa más de la vida. Por eso me gusta tanto el universo femenino, me apasiona tanto porque es tan complejo, y pues porque nos duele del mismo lado, nos causa la misma melancolía.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: Hablando de este universo femenino plasmado en tus obras, tanto en la trilogía como en la &lt;em&gt;Crónica de un presentimiento&lt;/em&gt;, en &lt;em&gt;Todo lo que encontré en el agua &lt;/em&gt;y en &lt;em&gt;El ombligo del agua&lt;/em&gt;, otro de los elementos recurrentes es precisamente el agua, el agua como símbolo por excelencia del universo femenino. ¿Qué representa para ti?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: Es mi máxima obsesión el agua, no lo puedo evitar. Desde hace tiempo, por ejemplo, Laura Zubieta y yo hacíamos un performance que consistía en una escena donde entraban dos mujeres en ropa interior y simplemente se iban vistiendo, mientras una se ponía las medias, la otra se lavaba los pies, mientras una se colgaba el bolso, la otra se ponía el rebozo, finalmente estas mujeres entraban desnudas y salían vestidas, una como indígena tzotzil y la otra como una mujer de calle. Desde entonces ha estado muy presente el agua en mi trabajo. &lt;em&gt;Todo lo que encontré en el agua&lt;/em&gt;, empieza donde dos personajes, una colegiala y un hombre de cuarenta años, son sumergidos en unos cubos llenos de agua, esa fue la primera imagen que tuve de la obra; cada vez que los sacaban, decían lo que habían encontrado ahí dentro: “burbujas”, “oleaje”, “golpe”, “profundidad”, “abismo”. Al principio no me explicaba esta escena, hasta que entendí que los estaban torturando, luego escribí la obra, que es la más reciente y ahí también sigue estando el agua. Es una obsesión, el sonido del agua, el agua en escena me parece lo más bello del mundo. Me critican pues, porque siempre uso los mismos símbolos pero bueno, por qué no puedo usar los mismos símbolos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: Además del agua, también empleas en forma recurrente la hamaca, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: ¡Ay, pues es que la hamaca es un universo! En &lt;em&gt;El ombligo del agua&lt;/em&gt;, la escenografía consiste en cuatro hamacas ubicadas en distintos niveles, como si fueran cuatro pisos, inclusive hay un personaje que camina encima de una y otra hamaca como si estuviera bajando un piso. Para mí, te digo, la hamaca es un universo, es donde somos concebidos, donde nacemos, donde están nuestros más profundos deseos, donde estamos con nosotros mismos. En &lt;em&gt;El ombligo del agua&lt;/em&gt;, incluyo una parte de una anécdota que mi papá me cuenta mucho: mi mamá estaba embarazada y él llegó, vio a mi madre montada en la hamaca, estaba dando a luz y se agarraba de otras dos hamacas que estaban hacia ambos lados, él la quiso ayudar y cargó a la bebé para pasarla a otra hamaca, pero cuando la tomó vio que tenía cola, la soltó y se fue corriendo a decirle a mi abuela que mi mamá había tenido un bebé con cola, era el cordón umbilical. Cuando regresó (esto es algo que me da mucha ternura), me decía: “tu mamá, como las perras, ya le había cortado la cola a la niña, ya la había bañado, estaba acostada en la hamaca con ella”. Yo me imagino a mi madre recién parida, meciéndose en la hamaca. Dime qué más puedes necesitar aparte de una hamaca. La hamaca puede ser todo, es todo: erótica, maternal, sensual… y de verdad me parece un elemento que ha quedado muy olvidado. No tengo los niveles como para hacer acrobacia o circo como de pronto he visto bailarines que hacen un trabajo así, de cualquier forma no lo necesitamos, bueno al menos el teatro que yo hago no lo necesita, es solamente encontrar la poética que tiene este elemento que a mí me parece maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: Ahora que comentabas esta anécdota, también se da mucho este juego entre pasado y presente en tus obras, en ellas siempre hay una vuelta hacia atrás, una insistencia por traer los recuerdos más entrañables, digo recuerdo como reconstrucción de las cosas que han pasado y de las que no, como una conjunción de imágenes casi evanescentes pero que de alguna forma logran concretarse en una representación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: Sí, lo que pasa es que yo escribo mucho de recuerdos, por supuesto que la memoria no es virginal, está aderezada de muchas cosas, pero no me puedo evadir. Yo tuve una infancia muy rica de cosas violentas, fuertes, pero son cosas que no he querido dejar morir, por eso siempre en mis obras hay parte de recuerdos de mi vida. Por ejemplo, en &lt;em&gt;Mestiza Power&lt;/em&gt;, el personaje que ahora interpreta Madeleine Lizama dice en algún momento que querían que cambiara a su hija por quinientos pesos, eso se lo dijeron a mi mamá respecto a mí y es algo que no me puedo quedar; hay situaciones con mis hermanas, con la gente, cosas que de pronto entran en mi vida y que no puedo entender. Siempre digo que escribo lo que no entiendo, quizás para entenderlo, y en este sentido es que no puede ser que nos gane el olvido, tenemos que recuperar la memoria. Bueno, muchos dicen “rescatar”, yo detesto esa palabra, por qué rescatar, no son bomberos. No se trata de rescatar nada, se trata de, en un momento dado, si uno quiere, hacer presente la memoria.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;K.M&lt;/strong&gt;: Finalmente, ¿por qué hacer memoria a través de un teatro, no digamos regional para no perdernos en términos, pero sí con raíces y elementos yucatecos tan representativos?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C.L&lt;/strong&gt;: Pues, cuando hago &lt;em&gt;Mestiza Power&lt;/em&gt;, hay una respuesta muy generosa, sobre todo del público, sin embargo gran parte de la comunidad (teatral) la rechaza porque la consideran como un teatro que bordea la dramaturgia de nopales, que era casi un teatro de inditos, incluso que no era teatro, que era sociología. Entonces dije “ah, no les gusta, pues eso voy a hacer”, y de ahí decidí hacer la trilogía, aunque le paré en &lt;em&gt;Tolok Paradise&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Las creyentes &lt;/em&gt;la dirigió Paco Marín, no yo. La verdad es que me doy cuenta de esta hambre que tiene la gente de ver teatro regional y eso es algo que todos decimos, un teatro regional sin mentadas de madre, sin escatologías, sin chistes bajados de Internet unidos sin ningún sentido y otras cosas que sencillamente no acepto y por eso decido decirlo haciendo el teatro que yo quiero, no el que debe ser, sino el que yo quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los vericuetos infinitos de la memoria nos vamos perdiendo. Luego de más de cinco horas de charla, cada cual vuelve al sitio que la realidad del sábado por la tarde le ha deparado, Conchi quizás pensando en la presentación de Mestiza Power en el Olimpo, en sus proyectos personales, como dramaturga a nivel nacional e internacional; yo, con la memoria del agua haciendo remolinos en mis propios recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Mérida, Yucatán, 2 de agosto de 2008&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Imagen: &lt;em&gt;Crónica de un presentimiento &lt;/em&gt;en: molinex.blogspot.com&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8056709833766799175?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8056709833766799175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8056709833766799175' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8056709833766799175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8056709833766799175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/10/el-teatro-que-yo-quiero-no-26.html' title='&quot;el teatro que yo quiero&quot; (no. 26)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SOt_wuWJL4I/AAAAAAAAAPE/FMTiUnKcH-4/s72-c/cr%C3%B3nica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2047115204482868273</id><published>2008-09-07T21:32:00.001-07:00</published><updated>2008-09-07T22:55:22.399-07:00</updated><title type='text'>Aurora Reyes: a cien años... (no. 25)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SMSq8A2Bd7I/AAAAAAAAALM/dzS8j4Qj0CY/s1600-h/la+niÃ±a+mareÃ±a+y+la+novia+de+oro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243503814161561522" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SMSq8A2Bd7I/AAAAAAAAALM/dzS8j4Qj0CY/s400/la+ni%C3%B1a+mare%C3%B1a+y+la+novia+de+oro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;todo lo acabaré, lo seré todo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en espacio sin tiempo y sin delirio:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;encontraré la luz frente por frente,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;contemplaré los ojos del principio,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;daré vuelta completa al imposible&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y en el Todo... seré Uno contigo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"la máscara desnuda"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Aurora Reyes&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;hace cien años tuvo lugar un principio que optó por la carencia de finales definitivos y se inclinó hacia la magia imperecedera propia del arte. pintura y poesía son en Aurora Reyes la manifestación más palpitante de una vida plena, conciente y fascinada por la humana condición. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en ella reviven los signos del pasado para ser incorporados a una &lt;em&gt;presentez&lt;/em&gt; sin medida, cuyo nombre es siempre el innombrable y se le encuentra habitando en la violencia dulce del silencio, en el misterio del agua y la naturaleza, en la muerte que habrá de llevarnos nuevamente al origen describiendo la espiral eterna.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ahora la imagino en esa circularidad inmensurable, de frente a las preguntas que súbitamente brotan en su poesía tendiendo giros luminosos hacia todo sitio:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿cómo será el delirio como espuma?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿y la mano del viento como ola?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿y la noche en el ojo de la estrella?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;¿eres diáfana sombra o luz caída,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;anticipada muerte o rescatada,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;perímetro de ausencia o invadida&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;forma de realidad acumulada?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿cómo será la luz como semilla?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿y la raíz profunda como vuelo?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿y el pacto del silencio y el silencio?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿cómo olvidar el aire y el agua de tu nombre?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿cómo olvidar la tierra y el fuego tus manos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y el rostro de la piedra de tu rostro?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hoy, como siempre, como ella, me quedo con las preguntas y con la voluntad de seguir haciendo presente la memoria de su nombre y sus palabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aurora Reyes (9 de septiembre de 1908 - 26 de abril de 1985)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2047115204482868273?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2047115204482868273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2047115204482868273' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2047115204482868273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2047115204482868273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/09/aurora-reyes-cien-aos-no-25.html' title='Aurora Reyes: a cien años... (no. 25)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SMSq8A2Bd7I/AAAAAAAAALM/dzS8j4Qj0CY/s72-c/la+ni%C3%B1a+mare%C3%B1a+y+la+novia+de+oro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4036022167180302937</id><published>2008-08-29T13:32:00.000-07:00</published><updated>2008-08-29T14:39:49.842-07:00</updated><title type='text'>el misterio de la nieve (no. 24)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLhoVXOVf2I/AAAAAAAAALE/4qKd9LVSIY4/s1600-h/adan_y_eva+Fernando+Botero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240052882666258274" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLhoVXOVf2I/AAAAAAAAALE/4qKd9LVSIY4/s400/adan_y_eva+Fernando+Botero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;"cuando la nieve se funde, ¿adónde va su blancura", &lt;/em&gt;&lt;em&gt;preguntaba shakespeare. creo que es la pregunta &lt;/em&gt;&lt;em&gt;más &lt;/em&gt;&lt;em&gt;importante que cabe formularse [...] ahora &lt;/em&gt;&lt;em&gt;contemplo &lt;/em&gt;&lt;em&gt;la nieve. se derretirá sin dejar rastro, como yo. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;pero, ahora, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;comprendo que la nieve es un misterio. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;no sé nada más acerca de mí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;las catilinarias&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;amélie nothomb&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;émile y juliette hazel llegan a habitar, finalmente, la casa de sus sueños.&lt;br /&gt;como dos viejos amantes de la soledad han adquirido una hermosa propiedad en el campo, cercada por un riachuelo, a algunos minutos de un pueblo y con una sola casa vecina.&lt;br /&gt;el efecto paisajista desaparece pronto ante la presencia de palamède bernardin:&lt;br /&gt;el obeso vecino cuya puntual y diaria visita a la casa de los hazel viene a remover las sensaciones más profundas de émile y sobre todo, las preguntasinrespuesta en las que uno nunca quiere pensar &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;en cada página de &lt;em&gt;las catilinarias&lt;/em&gt; me vuelvo a confrontar con las inquietudes tan brillantemente plasmadas en &lt;em&gt;higiene del asesino&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-la extraña fascinación por una perturbadora infancia (física) perpetua&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-los nombres extraños de personajes extraños&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-la obesidad, en este caso como un gran espacio donde contener un gran vacío&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-el silencio aniquilador de los seres existencialmente superiores&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-la &lt;em&gt;buena &lt;/em&gt;y la &lt;em&gt;mala fe&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-el asesinato como expresión máxima de bondad, una bondad que desde luego ni tiene explicación ni busca busca ser admirada&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-la misoginia&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-la imposición voraz con que nos ubicamos sobre el otro al pretender comprenderlo en su totalidad&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-y sobre todo, una violencia brutal en cada diálogo, en cada palabra lanzada porque sí pero con la intencionalidad del desprecio más profundo &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;hay cosas que se van entrelazando con la cautela de una glicinia profundamente triste. cuando nos damos cuenta, ya estamos envueltos de forma irreversible en sus redes y en su tristeza, sin otra opción que la de lidiar con todo lo que queda dentro, bajo la custodia hermosa y violenta la flor azul. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;eso le sucede a émile y a juliette ante la figura imponente del doctor bernardine y de su corpulenta esposa, sus asuntos se van trastocando hasta alcanzar límites de los que nunca se creyeron capaces.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;desde luego, el título me rebota en la cabeza con la incomodidad que siempre provoca lo que parece perfecto, pertinente, exacto.&lt;br /&gt;después, llegan las conversaciones entre émile y palamède, surgiendo vehementemente contra mí, reprochándome no saber nada de nada.&lt;br /&gt;las preguntas ahí siguen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no sabemos nada de nosotros mismos. creemo que nos habituamos a ser nosostros mismos, pero ocurre lo contrario. cuantos más años transcurren, menos sabemos quién es esa persona en cuyo nombre hablamos y actuamos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;pero eso no constituye ningún problema. ¿qué inconveniente hay en el hecho de vivir la existencia de un desconocido? quizá sea mejor así.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nada más qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;las catilinarias&lt;/em&gt;. amélie nothomb. circe ediciones. españa. 1995.&lt;br /&gt;imagen: &lt;em&gt;adán y eva&lt;/em&gt;. fernando botero&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4036022167180302937?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4036022167180302937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4036022167180302937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4036022167180302937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4036022167180302937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/08/el-misterio-de-la-nieve-no-24.html' title='el misterio de la nieve (no. 24)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLhoVXOVf2I/AAAAAAAAALE/4qKd9LVSIY4/s72-c/adan_y_eva+Fernando+Botero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8760607030580216285</id><published>2008-08-23T09:09:00.000-07:00</published><updated>2008-08-25T10:00:46.810-07:00</updated><title type='text'>tocar el tiempo de marte (no. 23)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLBJXpT5oFI/AAAAAAAAAK8/AOg-uUr9Nf0/s1600-h/marte.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237767037207027794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLBJXpT5oFI/AAAAAAAAAK8/AOg-uUr9Nf0/s400/marte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;en el prólogo a las "crónicas marcianas" de ray bradbury, borges apunta:&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;a principios del siglo xvi, ludovico ariosto imaginó que un paladín descubre en la luna todo lo que se pierde en la tierra, las lágrimas y suspiros de los amantes, el tiempo malgastado en el juego, los proyectos inútiles y los no saciados anhelos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(los primeros pasos)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los humanos invaden marte en el lapso que corre de enero de 1999 hasta octubre de 2026:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;modestas expediciones aventuran los primeros pasos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;luego, oleadas multitudinarias llegarían a ocupar las ruinas del planeta rojo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sus canales secos, sus calles y avenidas milenarias, los sitios entrañables forjados por aquellos para quien el aire enrarecido de marte no tiene nada de extraño&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es curioso, marte se parece muchísimo a la tierra&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o quizá, a través de un exquisito dominio del arte telepático, los marcianos logran crear esa idea en la imaginación humana&lt;/div&gt;&lt;div&gt;da lo mismo, la ilusión de similitud pierde a los hombres&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los lleva a su propia muerte&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(porque las cosas tienen que ser así: a nuestra imagen y semejanza)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en los años cuarenta bradbury publica una serie de crónicas que dan cuenta de esta invasión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;podríamos cambiar el nombre de "marte" por el de cualquier sitio,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la historia seguirá siendo la misma:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un país poderoso/megalómano/con unas ansias incorporativas/expansionistas/ cercanas a la demencia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empeña sus esfuerzos en conquistar al &lt;em&gt;otro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en ejercer dominio sobre su tiempo/espacio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en anular su historia/origen/memoria e inaugurar un nuevo estado de cosas con los nombres que le significan al invasor y que harían olvidar al &lt;em&gt;otro &lt;/em&gt;su identidad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo demás se reitera cada día con una puntualidad pertinaz&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(el terrible reflejo)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por hombre valiente tengo a borges en cuanto a su aborrecimiento de los espejos y la cópula.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;yo no los aborrezco&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sencillamente aventuro la mirada hacia el espej&lt;em&gt;otro &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;espero el reflejo y todo lo que tenga que ofrecer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los hombres que llegan a marte no son muy distintos: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;también observan, también esperan,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero, en nuestra realidad y condición, siempre nos imponemos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tal vez por eso encontramos en la luna nuestras pérdidas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tal vez por eso, aún en el aire rarísimo de marte, el tiempo sabe (tristemente) a humano&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;IV&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(tocar el tiempo de marte)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en agosto de 2002 sucedió un evento peculiar: se le conoce como "encuentro nocturno".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;era una hermosa noche marciana. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;entonces ya habían latinos en el planeta rojo, precisamente uno de ellos es el protagonista del suceso, tomás gómez y un marciano (dicen que son morenos y tienen los ojos amarillos -los marcianos, no los latinos). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;esa noche el tiempo fue otra cosa:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;esa noche había en el aire un olor a tiempo [...] &lt;/em&gt;&lt;em&gt;la idea era divertida. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿qué olor tenía el tiempo? &lt;/em&gt;&lt;em&gt;el olor del polvo, los relojes, la gente. ¿y qué &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sonido tenía el tiempo? un sonido de agua en &lt;/em&gt;&lt;em&gt;una cueva y unas voces &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;que lloraban y una &lt;/em&gt;&lt;em&gt;voz muy triste, y unas gotas sucias que &lt;/em&gt;&lt;em&gt;caen sobre &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;tapas de cajas vacías, y un sonido de lluvia. y aún más, ¿a qué se &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;parecía el tiempo? el tiempo se parecía a la nieve que cae calladamente&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en una habitación negra, a una película muda en un viejo cine, a cien &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;millones de rostros que descienden como globos de año nuevo, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;bajando y bajando hacia la nada. así era cómo olía el tiempo, cómo &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sonaba y qué parecía [...] esta noche casi se podía tocar el tiempo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el encuentro fue breve:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;al principio no se entendieron, el marciano tuvo que asimilar el idioma inglés desde la cabeza de tomás. superada la barrera lingüística, se dieron cuenta de que también había una barrera temporal: cada uno habitada a millones de años del otro.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de nada sirven los nombres del tiempo si no se comparten/ si no significan nada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de nada sirve que nos señalen las verdades ajenas si el límite de nuestras competencias llega hasta donde nuestra verdad termina&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;nada importa si no nos sincronizamos para habitar el mismo tiempo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;tomás y el marciano nunca llegaron a entenderse&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"crónicas marcianas", ray bradbury. booket, méxico, 2008&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8760607030580216285?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8760607030580216285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8760607030580216285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8760607030580216285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8760607030580216285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/08/tocar-el-tiempo-de-marte-no-23.html' title='tocar el tiempo de marte (no. 23)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SLBJXpT5oFI/AAAAAAAAAK8/AOg-uUr9Nf0/s72-c/marte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6863429228968718718</id><published>2008-08-07T05:45:00.000-07:00</published><updated>2008-08-07T07:17:46.414-07:00</updated><title type='text'>una obstinada historia (no. 22)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SJsDGkFxgTI/AAAAAAAAAKU/4WCxW0oXJm8/s1600-h/ichiro+tsuruta.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231778803422953778" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SJsDGkFxgTI/AAAAAAAAAKU/4WCxW0oXJm8/s400/ichiro+tsuruta.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;me gusta la gente obstinada&lt;br /&gt;me gusta la gente obstinada cuando cuenta historias&lt;br /&gt;me gusta más cuando las escribe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hace tiempo que escribo porque hay una sola cosa, solamente una, que quiero decir. me gustaría seguir escribiendo, sea como sea, hasta que me canse de repetirla. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;este libro es el principio de esta historia obstinada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;así describe Banana Yoshimoto (su "verdadero" nombre es Maoko) su escritura&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y no hacen falta más razones&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el principio de su historia obstinada se guarda bajo el título de &lt;em&gt;Kitchen&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en ella encuentro también ese neutro desencanto de la literatura japonesa que no deja de sorprenderme y que va envolviendo los detalles más sugerentes de una historia sencilla con la suavidad de la tristeza&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con lo incomprensible de la soledad&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la felicidad es vivir sintiendo, lo menos posible, que el hombre, en realidad, está solo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;dice Mikage Sakurai&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la joven huérfana desde cuya voz fluyen, como retratos pequeños, la muerte de la abuela, la mudanza a la casa de los Tanabe, las conversaciones con Yuichi y la extraña fascinación que Mikage siente por las cocinas&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿por qué amo tanto las cosas de la cocina? es extraño. las quiero como un anhelo lejano grabado en la memoria de la mente. cuando estoy aquí, todo regresa al punto de partida y hay algo que vuelve a mí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero sobre todo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sus intentos por ir construyendo una imagen de la muerte y de la soledad (que ante ella se erigen con una semejanza inexplicable) matizada con los destellos que de pronto surgen entre sus sueños, desde los utensilios de la cocina, en el perfume impregnado de las personas ausentes, en el verdor arrogante de las plantas, en lo que queda cuando parece que todo se ha ido&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la habitación estaba tan silenciosa que no se sentía el tiempo que marcaban los segundos. reinaba una atmósfera inmóvil que me hacía sentir culpable de que sólo yo viviera y me moviese. una habitación siempre es así después de que alguien haya muerto. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;ni la vida ni la muerte están para ser explicadas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Mikage lo sabe y encuentra en la comida japonesa un sentido exquisito con el cual delinear esa imagen suya tan desvanecida por lo irremediable &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;así conocí las cosas agradables y ya no pude volver atrás. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;quiero seguir sintiendo a toda costa que algún día he de morir. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de otro modo no sentiría que estoy viviendo. por eso, mi vida es así.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;citas tomadas de &lt;em&gt;kitchen&lt;/em&gt; de banana yoshimoto, tusquets editores, 1994&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen de ichiro tsuruta&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6863429228968718718?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6863429228968718718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6863429228968718718' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6863429228968718718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6863429228968718718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/08/una-obstinada-historia-no-22.html' title='una obstinada historia (no. 22)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SJsDGkFxgTI/AAAAAAAAAKU/4WCxW0oXJm8/s72-c/ichiro+tsuruta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4495326577715731081</id><published>2008-07-27T15:35:00.000-07:00</published><updated>2008-08-07T05:42:47.285-07:00</updated><title type='text'>las dudas y el secreto: "higiene del asesino" (no. 21)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SI0N89YpqEI/AAAAAAAAAKE/GVUPWgIGML8/s1600-h/Hombre+contemplando.+tamayo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5227850083368282178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SI0N89YpqEI/AAAAAAAAAKE/GVUPWgIGML8/s400/Hombre+contemplando.+tamayo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a lo largo de poco menos de doscientas páginas me encuentro con el cuello tenso&lt;br /&gt;&lt;div&gt;los ojos muy abiertos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;devorando diálogo tras diálogo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las últimas hojas parecen disolverse entre mis dedos sin poder llegar a lo definitivo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el bibliotecario me ha repetido más de una vez que están a punto de cerrar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la lluvia torrencial se estrella contra los amplios ventanales del segundo piso &lt;/div&gt;&lt;div&gt;como queriendo averiguar también qué sucede al final...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;salgo de la biblioteca sin hacerle tanto caso a la lluvia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en mi cabeza se agolpan imágenes imprecisas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero todas latiendo bajo el mismo título:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;"higiene del asesino"&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;higiene del asesino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de Amélie Nothomb&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;son imágenes saturadas &lt;/div&gt;&lt;div&gt;de una violencia intelectual&lt;/div&gt;&lt;div&gt;todo se tiñe de una brutalidad cada vez menos sutil&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recuerdo las palabras &lt;/div&gt;&lt;div&gt;frases pronunciadas por el premio nobel de literatura Prétextat Tach:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;octogenario&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;obeso&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;misógino&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;solitario&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;obeso&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;violento discursivo&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;brillante&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;soberbio&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;obeso&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;confinado a una silla de ruedas&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(debido a su obesidad)&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;prepotente&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;megalómano&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;inteligente&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;misántropo&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;obeso&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;todo en mi mente son preguntas y respuestas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las preguntas de los cinco reporteros seleccionados para entrevistar al gran escritor &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pronto a morir a causa de un cáncer extraño&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagino a los reporteros&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;estúpidos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;impertinentes&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;ingenuos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;audaces&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;indiscretos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;presuntuosos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;estúpidos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;desfilando ante el premio nobel&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con su inepta juventud a cuestas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;recuerdo las respuestas de Tach&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;lanzadas a su objetivo con un filo voraz&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con un humor irresistible&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la lluvia me golpea &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como las frases del viejo obeso debieron haber golpeado a los reporteros&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de forma limpia&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;limpísima &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con todo el poder de las palabras precisas y justas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-la proporción es aniquiladora-&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;pienso otra vez en el título de la novela&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;higiene&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;del&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;asesino&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;y la cabeza se me llena de violencia real&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;entonces llamada Guerra del Golfo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de violencia intelectual&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;traducida en la parafernalia literaria de etiquetas y categorías&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en los círculos seudointeletuales donde cada cual se disputa un lugar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;a cuesta de cualquier cosa&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en la lectura torpe&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;donde al cerrar el libro nada se ha comprendido&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y todo se ha olvidado&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pienso en la &lt;em&gt;buena fe&lt;/em&gt; y en la &lt;em&gt;mala fe&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de las que tanto hablaba Tach inspirado en sus diálogos (¿imaginarios?) con Céline&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;intento asimilar esa generosidad extrema&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ese envenenamiento de las palabras/del alma/del espíritu &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en beneficio del prójimo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;considero por un momento la idea del asesinato: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;evitarle &lt;em&gt;al otro/la otra&lt;/em&gt; toda una vida de abyección&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;todos somos asesinos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sobre todo los escritores&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;especialmente los premio nobel&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;asesinamos a los demás&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;todos los días&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;los olvidamos/nos son indiferentes&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;el olvido es un mar gigantesco &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;en el que sólo navega un gran buque que es la memoria&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;y de él arrojamos cualquier nombre&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;cada día:&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;insistía el viejo escritor obeso, quizás ya muy exasperado&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;pero no es sólo el olvido&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;al menos en Prétextat Tach&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;una exquisita misantropía &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en contraste y complemento con su obesidad&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y detrás de ambos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el peculiar y a veces terrible secreto que todos tenemos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;o inventamos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;después de &lt;em&gt;la higiene del asesino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sigo caminando bajo una lluvia que empieza a ceder&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero dentro de mí, la tormenta de dudas se desata:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿dónde estoy parada entre la &lt;em&gt;buena&lt;/em&gt; y la &lt;em&gt;mala fe&lt;/em&gt;?¿cuántos nombres se suman a mi lista de olvidados?¿qué tanto de lo que leo, lo leo sin leer?¿cuál es mi secreto (inventado o no)?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;"la higiene del asesino" es la primera novela de amélie nothomb, publicada en francés en 1992 y traducida al español en 1996&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "hombre contemplando" de rufino tamayo&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4495326577715731081?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4495326577715731081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4495326577715731081' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4495326577715731081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4495326577715731081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/07/las-dudas-y-el-secreto-higiene-del.html' title='las dudas y el secreto: &quot;higiene del asesino&quot; (no. 21)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SI0N89YpqEI/AAAAAAAAAKE/GVUPWgIGML8/s72-c/Hombre+contemplando.+tamayo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-5590143708052194027</id><published>2008-07-24T14:07:00.000-07:00</published><updated>2008-07-24T15:19:59.106-07:00</updated><title type='text'>sobre "la imposibilidad de hacer arte superior" (no. 20)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SIj-ukiiuuI/AAAAAAAAAJ8/tr0Z40JoGy8/s1600-h/suicidio.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226707443599456994" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SIj-ukiiuuI/AAAAAAAAAJ8/tr0Z40JoGy8/s400/suicidio.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;alcancé, creo, la plenitud del empleo de la razón. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y es por eso que me voy a matar.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a modo de un libro de memorias&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desordenadas, dispersas, con pocas fechas y muchos vacíos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tal cual es la memoria en sí&lt;/div&gt;&lt;div&gt;se va desdoblando &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la educación del estoico. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el único manuscrito del barón de Teive&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;/heterónimo de Fernando Pessoa/&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la decisión del suicidio está tomada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en una gaveta, el barón deja una serie de escritos/notas/aforismos/frases/párrafos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;textos regidos bajo el signo de la vacuidad/vanidad&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;descendió sobre nosotros la más profunda y la&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;más mortal de las sequías de los siglos -la del&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;conocimiento íntimo de la vacuidad de todos los&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;esfuerzos y de la vanidad de todos los propósitos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con esta afirmación inicial &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el barón de Teive se escribe a sí mismo en la página&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no para dar cuenta de su vida&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sino para explicar por qué nunca logró escribir las obras que no escribió&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;alcancé la saciedad de la nada, la plenitud de ninguna cosa [...] &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nada puede ya transformar mi vida. si... si... sí, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;pero se es siempre una cosa que no aconteció, y si no aconteció, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿para qué suponer lo que sería si fuese?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y esta incapacidad &lt;/div&gt;&lt;div&gt;asumida absolutamente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;manifiesta en aspectos ulteriores a la escritura&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es la que tiñe las palabras sus palabras con la brutal arrogancia de quien sabe que su mayor orgullo es no tener más nada que perder&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;pongo fin a una vida que me pareció poder contener todas las grandezas, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y no vi contener sino la incapacidad de quererlas. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;si tuve certezas, siempre recuerdo que todos los locos las tuvieron mayores.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tengo todas las condiciones para ser feliz, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salvo la felicidad.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;son pocas las anécdotas/muchas las reflexiones&lt;/div&gt;&lt;div&gt;a través de las cuales se configura el pensamiento de un hombre tan resuelto como el barón de Teive&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pensamiento asumido como superior&lt;/div&gt;&lt;div&gt;superioridad como causa de su muerte&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;desde que existe inteligencia, &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;toda la vida es imposible.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el sueño, cuando demasiado vívido o familiar, se vuelve &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;una nueva realidad; tiraniza como ella; deja de ser refugio &lt;/em&gt;[...] &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;repudié el sueño como un vicio de colegial o de loco. pero &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;repudié también la realidad o antes, ella me repudió, no sé &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;por qué -por incompetencia, o por desaliento, o por incomprensión. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no serví para ninguno de los dos modos de gozar &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;-ni para el placer de lo real, ni para el placer de lo supuesto.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;desdeñando hasta el más mínimo hálito de cualquier cosa que no sea razón&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el barón llena su vida breve de una vacuidad plena&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de una esperanza sin esperas &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no es el dolor moral el que me lleva a matarme; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es la vacuidad moral en que el dolor se asienta.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como nada hice de mi vida, no tengo de qué acordarme &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;con nostalgia &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; nunca tuve nostalgias. no hay época &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;de &lt;/em&gt;&lt;em&gt;mi vida que no recuerde con sinsabor. en todas &lt;/em&gt;&lt;em&gt;fui &lt;/em&gt;&lt;em&gt;el&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mismo -el que perdió el juego o desmereció de la poca &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;victoria. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;tuve sí, esperanzas, porque todo es tener &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;esperanzas o es muerte. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;para llegar al punto donde su orgullo cae tan bajo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que se erige en el punto más alto de su pensamiento&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mi orgullo, sin embargo, nunca soportó que yo me &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;permitiese menos de lo que mi inteligencia podía hacer &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;sólo toma parte en la vida real del mundo quien &lt;/em&gt;&lt;em&gt;tiene &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;más voluntad que inteligencia, o más impulsividad que razón.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y el barón de Teive no se admite como un romántico&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ni como ser humano&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ni como esos hombres que hacen de propia tragedia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;impulso de la tragedia universal: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;tales actitudes no tienen cabida en una inteligencia como la suya&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin embargo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vuelve la contradicción a hacerse en su alma&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuánto no bajaría yo frente a mí, y, en justicia, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;delante de todo y de todos, si dijese ahora &lt;/em&gt;&lt;em&gt;que &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la primavera es triste, que las flores sufren, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;que &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;los ríos gimen tristezas, que en la propia &lt;/em&gt;&lt;em&gt;canción &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;de los campesinos hay angustia y ansia, ¿por qué? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;-¡porque álvaro coelho de athayde, décimocuarto &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;barón de &lt;/em&gt;&lt;em&gt;teive &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;descubrió con pena que no puede escribir los libros que quiere!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;hay pena, pero al igual que la muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es una pena asumida&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;circunscribo a mí la tragedia que es mía. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la sufro, pero la sufro cara a cara, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;sin &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;metafísica ni sociología. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;me confieso vencido por la vida, aunque no me confieso abatido por ella.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y una derrota siempre victoriosa&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;confesándome vencido, me instituyo vencedor. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;citas tomadas de "la educación del estoico", fernando pessoa, emecé, 2002.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5590143708052194027?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5590143708052194027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5590143708052194027' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5590143708052194027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5590143708052194027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/07/sobre-la-imposibilidad-de-hacer-arte.html' title='sobre &quot;la imposibilidad de hacer arte superior&quot; (no. 20)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SIj-ukiiuuI/AAAAAAAAAJ8/tr0Z40JoGy8/s72-c/suicidio.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2042458171032972598</id><published>2008-07-16T09:57:00.000-07:00</published><updated>2008-07-16T11:13:16.042-07:00</updated><title type='text'>principio del deseo: "bajo un manto de estrellas" (no. 19)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SH45UkrW2MI/AAAAAAAAAJs/4odkbKVEpjM/s1600-h/lempicka_adanyeva.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5223675643402049730" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SH45UkrW2MI/AAAAAAAAAJs/4odkbKVEpjM/s400/lempicka_adanyeva.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;en esta casa todo es legítimo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;empezando por nuestros deseos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;principio del deseo: cómo empezamos a desear&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;deseamos lo que vemos todos los días, sin más&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;sin menos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en manuel puig el deseo se reformula a razón de otra constante:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la legitimidad del deseo volcado en los sentidos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en la memoria del cuerpo/de la piel&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la memoria del tacto/de las sensaciones&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la memoria del eterno deseo/de la siempre espera&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dueña de casa: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en esta luz dorada, de las cuatro de la tarde, la que no deja olvidar. estábamos aquí mismo esperando&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;en "bajo un manto de estrellas"/pieza en dos actos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los personajes carecen de nombres propios &lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque ellos no importan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo único que importa son sus deseos y el pasado: un accidente, la muerte&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;son el dueño y la dueña de la casa, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;esperando la llegada de la sirvienta que acaban de contratar, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;esperando el cumplimiento de un secreto íntimo que sólo ellos conocen&lt;/div&gt;&lt;div&gt;esperando la llegada de su hija que ha salido al campo, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;la hija adoptiva/adoptada, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;enamorada/enamoradiza que se pierde a la mitad de sus delirios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en el laberinto de un solo deseo que dé sentido a su vida:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hija:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;[...] era la primera vez que yo lo veía, pero tuve la sensación exacta de que ya antes lo había encontrado, y perdido, y que era eso lo que me había agitado siempre la existencia, como un mar encrespado por la luna&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;deseamos lo que no tenemos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la pérdida de la no-posesión nos estremece en lo cotidiano&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sorprendentemente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en las cosas sencillas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la memoria de la hija, es una cosa sencilla que viene a detonar las alucinaciones familiares tan a flor de piel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tan ansiosas por surgir y plantarse en medio de la elegante sala de la casa de campo estilo post-art-nouveau y pre-art-déco &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ella confiesa como si fuera algo vivido a plena conciencia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hija: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;[...] en la oscuridad cerré los ojos y vi un lago, de un líquido azul claro que siempre había querido... ¿beber? ¿o flotar en él? un azul brillante, con ribetes más brillantes todavía. o era una piedra preciosa la que veía, una enorme agua marina, dentro de la cual yo nadaba. entonces él, que estaba perdido, cambió de voz, de pronto parecía contento, y me dijo que lo siguiera, porque había otro lugar mejor todavía, y no me lo podía imaginar. yo conocía el mundo entero, que era esa piedra preciosa, pero él me dijo que me estaba olvidando de algo, de los paisajes que había dentro de mí, montañas oscuras de odios, selvas de dolor donde se infiltran rayos de luz, como dudas, y otra vez el lago, pero ahora está dentro de mí, y tiene que ser otro quien se sumerja, dentro de mí, para apreciar la frescura del agua.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el novio la ha dejado para comprometerse con otra chica&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y ella recuerda aquel primer encuentro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde ya sabía que lo había perdido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero la sublime confesión se ve interrumpida por la llegada &lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿inesperada?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de el y la visitante&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pareja vestida extrañamente con un atuendo de los años 20's&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y en cuyas figuras habrían de ser reencarnados los deseos de cada miembro de la familia:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en la dueña de la casa, la espera eterna del amante evasivo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dueña de casa:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;[...] mi miedo mayor ahora es que el infierno sea eso, esperarte eternamente sin que llegues jamás...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el abandono de su único amor verdadero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una añoranza por recuperar, al menos, la ilusión de que algo en ella continuaba vivo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque sólo fuera la sensación más mímina de estar todavía viva &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;dueña de casa: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...] siempre me dio miedo esta hora, la muerte del día. porque no es cierto que el sol siempre vuelve a despuntar, las cosas algún día mueren.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...] &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;era la primera vez que yo te veía, pero tuve la sensación de que ya antes te había encontrado, y perdido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los recuerdos de la dueña de casa y su hija adoptiva&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empiezan a mezclarse en el juego perverso y dulce de los recuerdos entrañables&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque no importa quién ha amado sino la sensación de haberlo hecho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sensación compartida y volátil&lt;/div&gt;&lt;div&gt;arraigada a la imaginación/idealización del objeto añorado&lt;/div&gt;&lt;div&gt;resbaladizo/engañoso/inasible&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;como nuestros deseos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;el visitante: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;[...] porque... la verdad -por esta vez- pude haber escapado a tu imaginación.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;y ese escaparse es recordar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es dejarse vencer por lo que nos empeñamos en creer que es verdadero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y en olvidar aquello que pudiera opacar la ilusión de la que somos esclavos a voluntad&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hija: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no... al entrar tú por esa puerta me olvidé de muchas cosas. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lo que era entes bello para mí, dejó de serlo, si no está de algún modo ligado a ti.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;los personajes cambian&lt;/div&gt;&lt;div&gt;son asesinados&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desaparecen&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nada importa&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque siempre regresan representando otro papel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;con otra ropa, pero con el mismo poder del deseo impreso en la mirada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;con el único objetivo de reactivar la memoria corporal del otro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del que vive en la medida en que desea e idealiza&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;médico: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;eso me temía, a mí siempre me imaginan mejor de lo que soy.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las cosas nunca vuelven a ser las mismas una vez que las hemos querido devorar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;siempre hay un querer-más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aunque nunca se haya tenido nada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;siempre permanece, después de todo, la espera&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dueño de casa: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;un ama de casa, con un secreto íntimo, siempre esperando que se repitiese el milagro. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la espera y la legitimidad de nuestros deseos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;citas tomadas de: "bajo un manto de estrellas" de manuel puig, seix barral, 1983.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;imagen: "adán y eva" de tamara de lempicka.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2042458171032972598?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2042458171032972598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2042458171032972598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2042458171032972598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2042458171032972598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/07/principio-del-deseo-bajo-un-manto-de.html' title='principio del deseo: &quot;bajo un manto de estrellas&quot; (no. 19)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_-CSQt8V_QLA/SH45UkrW2MI/AAAAAAAAAJs/4odkbKVEpjM/s72-c/lempicka_adanyeva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-5667728168674022223</id><published>2008-06-29T16:55:00.000-07:00</published><updated>2008-06-29T18:21:04.528-07:00</updated><title type='text'>terceras orillas (no. 18)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SGgyQSVP4vI/AAAAAAAAAJc/ofEGIw3HJ6Y/s1600-h/Azul.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217475423688975090" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SGgyQSVP4vI/AAAAAAAAAJc/ofEGIw3HJ6Y/s400/Azul.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;los tiempos cambiaban en la lenta prisa del tiempo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;joao guimaraes rosa &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(1908-1967)&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;salir de puebla por la oriental&lt;br /&gt;es hundirse en frecuentes surcos&lt;br /&gt;alguna vez ríos&lt;br /&gt;y amplios pastizales custodiados por montañas nebulosas&lt;br /&gt;recordaba en mi camino la existencia de "la tercera orilla" de joao guimaraes rosa&lt;br /&gt;y ahora que me aproximo a ella&lt;br /&gt;encuentro un poco de la nostalgia y la incertidumbre&lt;br /&gt;volcadas sobre una mesa de "la profética"&lt;br /&gt;entre risas y tazas de café&lt;br /&gt;en medio de ese recuerdo, pues, &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;para xóchitl y juana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hablaba de ríos secos&lt;br /&gt;como de una hermenéutica del silencio&lt;br /&gt;porque en ellos permanecen la forma/las piedras/ un algo del fluir seco de cada río en ausencia&lt;br /&gt;el de guimaraes es en cambio un río amplio &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nuestra casa, en ese tiempo, estaba aún más cercana al río, cosa de menos de cuarto de legua: el río por ahí se extendía grande, hondo, callado siempre. ancho, de no poder verse la otra orilla&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;pero en el que se sumerge una gran ausencia irreparable&lt;br /&gt;inexplicable&lt;br /&gt;ese gran río anfitrión de saudades&lt;br /&gt;hospendando al hombre sencillamente resuelto y resignado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nuestro padre no regresó. no iba a ninguna parte. sólo ejercitaba la invención de permanecer en aquellos espacios del río, de medio a medio, siempre en la canoa, para no salir de ella nunca más.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;para los que permanecen en esta orilla del río&lt;br /&gt;la mudanza que el padre hace desde su casa a la canoa&lt;br /&gt;al río&lt;br /&gt;es motivo de discusiones y tristezas familiares&lt;br /&gt;de elucubraciones&lt;br /&gt;porque uno siempre quiere explicarse todas las cosas&lt;br /&gt;como si de eso se tratara la vida&lt;br /&gt;de una simple explicación lógica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;todo lo cual no valió de nada. nuestro padre pasaba a lo largo, entrevisto o desleído, cruzando en la canoa, sin dejar que se acercase nadie a la mano o a la voz &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nuestro padre desaparecía por el otro lado, aproaba la canoa en el brezal de leguas que hay por entre juncos y matorrales, y él solo conocía, a palmos, su oscuridad &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no bajaba en ninguna de las orillas, ni en las islas y los bajíos del río, nunca más pisó suelo o pasto&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;quizás las dos orillas del río&lt;br /&gt;sean eso un &lt;em&gt;yo &lt;/em&gt;y&lt;em&gt; &lt;/em&gt;un &lt;em&gt;los otros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;de frente&lt;br /&gt;en silencio&lt;br /&gt;intercambiando cómplices intuiciones de lo que el encuentro a la mitad del río podría llegar a ser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y jamás habló palabra con persona alguna. nosotros, tampoco, hablamos más de él. sólo pensábamos. no, nuestro padre no podía borrársenos, y si, por un rato, uno hacía como que olvidaba, era apenas para despertarse de nuevo, de repente, con la memoria, al provocarse otros sobresaltos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;así&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;los tiempos cambiaban en la lenta prisa del tiempo&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;y aunque se insista en el recuerdo&lt;br /&gt;hay quienes prefieren olvidar&lt;br /&gt;y quienes se resignan a la maldición del tener-siempre-presente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;pero yo sabía que él ahora se había vuelto greñudo, barbón, con uñas grandes, enfermo y flaco, negro por el sol y por los pelos, con aspecto de bicho, casi desnudo, aunque disponía de piezas de ropa que de cuando en cuando se le proporcionaban&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;por mucho que el tiempo nos recorra con su &lt;em&gt;lenta prisa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la duda y la memoria nos enturbian los descansos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es necesario saber&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que uno no debe saber algunas cosas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y sin embargo insistir en averiguarlas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y, resuelto, indagué, me dijeron lo que se decía: nuestro padre, alguna vez, había revelado la explicación al hombre que le preparó la canoa. pero, ahora, ese hombre ya había muerto, nadie que supiese, que hiciese memoria de nada. sólo las falsas habladurías, sin sentido, como ocurrió, en el comienzo, con las primeras crecientes del río, con lluvias que no escampaban, todos temieron el fin del mundo, decían que nuestro padre había sido elegido como noé, y que, por lo tanto, con la canoa se había anticipado&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;quizás el hombre reside en esa tercera orilla del río&lt;br /&gt;en ese más allá inexplicable&lt;br /&gt;mistíco-mito-milenario&lt;br /&gt;en ese co-incidir: caer humano en la divinidad más pura&lt;br /&gt;la carente de nombres&lt;br /&gt;caer en ella como en un amplio río&lt;br /&gt;y salir con la resolución de intuir al menos una gota mínima&lt;br /&gt;de lo prístino/innombrable&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;soy hombre de tristes palabras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;soy el que no fue, el que va a callar. sé que ahora es tarde, y temo concluir mi vida en la mezquindad del mundo. pero entonces, al menos que, en el capítulo de la muerte, me agarren y me depositen también en una simple canoa, en el agua, que no cesa, de extendidas orillas: y yo, río abajo, río afuera, río adentro -el río&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;fragmentos tomados de "la tercera orilla del río" de joao guimaraes rosa&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen "sin título" de arathy fernández mendiburu&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5667728168674022223?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5667728168674022223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5667728168674022223' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5667728168674022223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5667728168674022223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/06/terceras-orillas-no-18.html' title='terceras orillas (no. 18)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SGgyQSVP4vI/AAAAAAAAAJc/ofEGIw3HJ6Y/s72-c/Azul.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8265956552953528434</id><published>2008-06-11T16:05:00.000-07:00</published><updated>2008-06-11T17:45:50.914-07:00</updated><title type='text'>salomé/salomé (no. 17)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SFBwPqsP6fI/AAAAAAAAAHw/sTuTpVz2fZ8/s1600-h/salome+aubrey+beardsley.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210788183327894002" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SFBwPqsP6fI/AAAAAAAAAHw/sTuTpVz2fZ8/s400/salome+aubrey+beardsley.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;una de las versiones más poéticas de salomé&lt;br /&gt;la re-encuentro a finales del siglo xix bajo el nombre de oscar wilde&lt;br /&gt;n-h-ombre tan brillante como desafortunado&lt;br /&gt;encuentro también un sentido de lo terriblermoso recubriendo los asuntos pronunciados con sus palabras&lt;br /&gt;con su elegancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;salomé.dramanenunacto&lt;br /&gt;publicada en 1894 (a mi gusto, su mejor obra de teatro)&lt;br /&gt;presenta a un personaje, ya tan desprestigiado&lt;br /&gt;cargado de símbolos y sueños&lt;br /&gt;inmerso en una contemplación de la hermosura/su reflejo&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salomé: ¡qué bonito es ver la luna! es como una flor de plata, fría y casta. sí, como la belleza de una virgen que ha permanecido pura.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;entre pajes y guardias&lt;br /&gt;bajo la luna, siempre la luna&lt;br /&gt;salomé escucha la voz firme del profeta&lt;br /&gt;lanzando sus visiones desde una mazmorra&lt;br /&gt;salomé mira de frente la figura del profeta&lt;br /&gt;que ha sido traido ante su presencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salomé: sus ojos son lo más terrible de todo. ¡son como las cuevas negras donde moran los dragones! son como lagos negros, en los que riela errátil la luna.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;ese mirar será la negación-la obsesión-la condena de quien mira sin ser ad-mirada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;jochanaan: ¿quién es esta mujer, que me mira? no quiero tener sus ojos sobre mí. ¿por qué me mira así con sus ojos dorados bajo los resplandecientes párpados? no sé quién es ella. no quiero saber quién es. hacedla irse. no quiero hablar con ella.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;salomé parece enloquecer ante la visión del profeta&lt;br /&gt;pero sólo ha caído en las contradicciones/absurdos arrebatos&lt;br /&gt;del amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salomé: ¡jochanaan! ¡estoy enamorada de tu cuerpo! ¡jochanaan! tu cuerpo es blanco como los lirios en un campo no tocado por la hoz. tu cuerpo es blanco como la nieve en las montañas de judea. las rosas en el jardín de la reina de arabia no son tan blancas como tu cuerpo. ni las rosas en el jardín de la reina, ni los pies del alba en las hojas, ni el seno de la luna sobre el mar, nada en el mundo es tan blanco como tu cuerpo. déjame tocarlo, tu cuerpo &lt;/em&gt;[...]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salomé: estoy enamorada de tu pelo, jochanaan. tu pelo es como uvas, como racimos de uvas negras en las vides de edom. tu pelo es como los cedros, los grandes cedros del líbano, que brindan sombra a los leones y ladrones. las largas noches negras, cuando la luna se oculta, cuando las estrellas tiemblan, no son tan negras como tu pelo. el silencio del bosque... nada en el mundo es tan negro como tu pelo. déjame tocarlo, tu pelo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;la vehemencia de esta salomé parece agotarse ante el rechazo del profeta&lt;br /&gt;ante la devoción divina que enceguece los ojos de jochanaan&lt;br /&gt;pero ella mira ilimitadamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;salomé: no amo tu pelo. (con gran pasión) anhelo tu boca, jochanaan. anhelo tu boca, jochanaan. tu boca es como una cinta escarlata en una torre de marfil. es como una granada, partida por un cuchillo de plata. las granadas que florecen en los jardines de tiro, más ardientes que rosas, no son tan rojas. las rojas fanfarrias de las trompetas, que anuncian el llegar de los reyes y ante las que tiembla el enemigo, no son tan rojas como tu roja boca. tu boca es más roja que los pies de los hombres que pisan las uvas en el lagar. es más roja que las patas de las palomas que viven en los templos. tu boca es como una rama de coral en el crepúsculo del mar, como la púrpura en las minas de moab, la púrpura de los reyes... (fuera de sí) nada en el mundo es tan rojo como tu boca. déjame besarla, tu boca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la historia sigue&lt;br /&gt;herodes promete&lt;br /&gt;salomé baila&lt;br /&gt;siete velos ondean frente a otra mirada&lt;br /&gt;ojos de herodes&lt;br /&gt;salomé baila&lt;br /&gt;salomé exige el cumplimiento de una promesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;un gigantesco brazo negro, el brazo del verdugo, se extiende fuera de la cisterna,&lt;br /&gt;sosteniendo en una bandeja de plata la cabeza de jochanaan; salomé la coge.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el cumplimiento de un deseo llega en bandeja de plata&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con gotas de sangre color bocañorada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con un cierto olor a venganza&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que vuelve a ser pasión irremediable&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡ah! no quisiste dejarme besar tu boca, jochanaan, bien, la besaré ahora! quiero morderla dentro con mis dientes, como se muerde una fruta madura. sí, quiero besarla ahora, tu boca, jochanaan &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; ¿pero por qué no me miras, jochanaan? tus ojos, que eran tan terribles, tan llenos de furia y desprecio, están ahora cerrados. ¿por qué están cerrados? ¡abre tus ojos, levanta tus párpados, jochanaan!¿por qué no me miras? ¿tienes miedo de mí, jochanaan, que no quieres mirarme? y tu boca no dice una palabra, jochanaan, este áspid escarlata que escupía su veneno contra mí. es extraño, ¿no? ¿cómo es que este áspid rojo ya no se mueve? tú hablabas palabras malas contra mí, contra mí, salomé, la hija de herodías, princesa de judea. ¡pues bien! yo vivo aún, pero tú estás muerto, y tu cabeza, tu cabeza me pertenece. puedo hacer con ella lo que yo quiera. puedo arrojarla a los perros y a los pájaros del aire. lo que los perros dejen, los pájaros del aire deben devorarlo... ¡ah! ¡ah! jochanaan, jochanaan, eras hermoso. tu cuerpo era una columna de marfil sobre pies de plata. era un jardín lleno de palomas en el brillo de lirios de plata. nada en elmundo era tan blanco como tu cuerpo. nada en el mundo era tan negro como tu pelo. en todo el mundo nada era tan rojo como tu boca. tu voz era un incensario, y cuando yo te miraba, oía música misteriosa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el misterio de la luna&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;reflejo del amor y de la muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(salomé está sumida en la visión de la cabeza de jochanaan)&lt;br /&gt;¡oh! ¿por qué no me has mirado, jochanaan? pusiste sobre tus ojos la venda de uno que quería ver a su dios. ¡bien! tú has visto a tu dios, jochanaan, pero a mí, a mí, a mí, nunca me has visto. ¡si me hubieras visto, me habrías amado! tengo sed de tu belleza. tengo hambre de tu cuerpo. ni vino ni manzanas pueden calmar mi deseo... ¿qué debo hacer ahora, jochanaan? ni las corrientes ni las grandes aguas pueden apagar este desear abrasador... ¡oh! ¿por qué no me miraste? si me hubieras mirado, me habrías amado. lo sé bien, me habrías amado. y el misterio del amor es mayor que el misterio de la muerte...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "salomé" de aubrey beardsley (1872-1898)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8265956552953528434?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8265956552953528434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8265956552953528434' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8265956552953528434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8265956552953528434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/06/salomsalom-no-17.html' title='salomé/salomé (no. 17)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SFBwPqsP6fI/AAAAAAAAAHw/sTuTpVz2fZ8/s72-c/salome+aubrey+beardsley.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3478378050855650946</id><published>2008-05-30T09:26:00.000-07:00</published><updated>2008-05-30T10:51:05.418-07:00</updated><title type='text'>dos rayos de luna (no. 16)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SEA9lX3dSnI/AAAAAAAAAHo/ga2kl95JWew/s1600-h/cazadora+de+astros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206228881511369330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SEA9lX3dSnI/AAAAAAAAAHo/ga2kl95JWew/s400/cazadora+de+astros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;no sé cuándo fue la última vez que miré un rayo de luna&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;quizás fue en el mar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en boca del río&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero ahora no estoy segura de que esa noche hubiera luna&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;desde hace algunos meses he seguido los escritos de laura méndez de cuenca&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;escritora decimonónica más conocida por su relación amorosa con el poeta famosamente suicida&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;manuel acuña&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que por sus poemas cuentos crónicas artículos novela&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;me ha llamado la atención un cuento en particular:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"un rayo de luna" &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;(-como el de bécquer- pensé)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como el de aquel loco romántico que pasa sus tardes&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sus noches &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con los sentidos abiertos sumergiéndose en la naturaleza como intentando develar sus secretos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en las nubes, en el aire, en el fondo de los bosques, en las grietas de las peñas, imaginaba percibir formas o escuchar sonidos misteriosos, formas de seres sobrenaturales, palabras ininteligibles que no podía comprender.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como el de aquel locoromántico&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que se enamora de una mujer hermosa que, al igual que él, deambula por los bosques&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y que ha sido iluminada por un rayo de luna&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para que él la descubriera en medio de la noche&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la media noche tocaba a su punto. la luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo, cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del duero, manrique exhaló un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo. en el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca, que flotó un momento y desapareció en la oscuridad. la orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el mismo instante en que el loco soñador de quimeras o imposibles penetraba en los jardines.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como buen romántico&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;al final llega el desencanto el engaño el reencuentro con las apariencias y con la verdad&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;aquella cosa blanca, ligera, flotante, había vuelto a brillar ante sus ojos, pero había brillado a sus pies un instante, no más que un instante. era un rayo de luna, un rayo de luna que penetraba a intervalos por entre la verde bóveda de los árboles cuando el viento movía sus ramas. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el loco romántico advierte que todo ha sido una ilusión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un rayo de luna en el sentido más despectivo:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una nada&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;una mentira ridícula que viene a ponerle nombre a todo lo que para él ha dejado de tener sentido en la vida&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡el amor!... el amor es un rayo de luna -murmuraba el joven.&lt;br /&gt;-¡la gloria!... la gloria es un rayo de luna. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"un rayo de luna"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;gustavo adolfo bécquer &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(1836-1870)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero el de laura méndez era otra cosa&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;diferente y no&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;era un diálogo con bécquer&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como una respuesta quizás&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;compartir un re-encuentro&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no era una noche tibia de primavera, de esas impregnadas de perfume de flores tropicales, de cielo dulcemente gris de color de perla con nubes encarrujadas en el horizonte, cuando el misterioso rayo de luna llenó mi alma de emoción hasta entonces nunca sentida; bien segura estoy de que las mordentes ráfagas de octubre habían despojado de sus hojas a los recios árboles, sin preocuparse de la suerte de los pobrecitos gorriones que entre hojas y capullos sabían fabricarse nidos de arquitectura tan perfecta como la de los palacios góticos y los castillos señoriales de la edad media.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;aquí no hay paseos nocturnos por el bosque&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero sí la contemplación de la naturaleza &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con sus misterios fantásticos y la imaginación abierta de quien la mira&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la población de la ciudad fantástica era también de lo más extraño: hombres muy altos, mujeres blancas y deformes. una llevaba unidas a la espalda abiertas alas de halcón; otra se cubría la cabeza con descomunal casco romano. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aquí la luna no se finge objeto de deseo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sino que lo ilumina &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;lo insinúa en sus rasgos más sugerentes&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de súbito, gruesos nubarrones plomizos que se empujaban unos a otros, arremolinándose hacia el occidente, dejaron en tinieblas el objeto de mi atención: la ciudad fingida en el volcán muerto. Entonces, un rayo de luna, un indiscreto rayo de luna que se enderezó hacia el bosque, dejóme ver ¡lo que nunca viera!: un airoso busto, una mano morena y nerviosa recorriendo los trastes de la guitarra y unos ojos negros como la sombra de los árboles, que me miraron abrasándome, y que yo siento me miran todavía.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;lo insinúa&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y luego lo desaparece a la vista de la espectadora&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para dar lugar a una impresión todavía más entrañable &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y triste&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;[...] el airecillo sutil, que seguía jugueteando entre las hojas, trajo a mi oído un preludio de guitarra, un acorde y, luego, los dulces ecos de una voz deleitosa y robusta, que entonaba una canción del país:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;te vas y en la mar te meces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;sobre las ondas de blanca espuma&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que dora el sol; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;mañana niña, estaremos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;separados muy lejos,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;tristes tú y yo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;"un rayo de luna"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;laura méndez de cuenca&lt;br /&gt;(1853-1928)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/becquer/rimyley/rayode.htm"&gt;un rayo de luna&lt;/a&gt;, gustavo adolfo bécquer&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;un rayo de luna, laura méndez de cuenca: méndez de cuenca, laura. "impresiones de una mujer a solas". antología general. selecc. y estudio preliminarpablo mora [...] méxico: fce, fundación para las letras mexicanas, unam, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "cazadora de astros", remedios varo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3478378050855650946?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3478378050855650946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3478378050855650946' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3478378050855650946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3478378050855650946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/05/dos-rayos-de-luna-no-16.html' title='dos rayos de luna (no. 16)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SEA9lX3dSnI/AAAAAAAAAHo/ga2kl95JWew/s72-c/cazadora+de+astros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3988853949346683672</id><published>2008-05-24T18:23:00.000-07:00</published><updated>2008-05-27T08:32:21.464-07:00</updated><title type='text'>de vuelta al idilio (no. 15)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SDwoB9A1cNI/AAAAAAAAAHg/pF1hC72HdMw/s1600-h/mano+del+desierto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205079283356496082" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SDwoB9A1cNI/AAAAAAAAAHg/pF1hC72HdMw/s400/mano+del+desierto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;recuerdo que hace muchos años -casi quince- el "idilio salvaje" era el poema que siempre me saltaba de una antología que no sé quién había llevado a casa&lt;br /&gt;en la portada habían hojas secas&lt;br /&gt;pero no con con la nostalgia que se le ha atribuido tan torpemente al otoño&lt;br /&gt;era más bien una hojarasca pequeñamente alegre&lt;br /&gt;como para no pisarla&lt;br /&gt;pensaba que el "idilio salvaje" era demasiado largo/demasiado complejo/no entiendo nada&lt;br /&gt;además, el nombre de othón me parecía lejano&lt;br /&gt;como que no era un nombre de hombre&lt;br /&gt;sino de una cosa&lt;br /&gt;de una cosa lejan(a)jena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ahora&lt;br /&gt;mi reencuentro con ellos (con othón y con el idilio) resulta avasallador&lt;br /&gt;indescriptible como el desierto en que se ahogan ese "yo" y sus palabras:&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;                                                          I&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿Por qué a mi helada soledad viniste&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;cubierta con el último celaje&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de un crepúsculo gris?... Mira el paisaje,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;árido y triste, inmensamente triste.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Si vienes del dolor y en él nutriste&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;tu corazón, bien vengas al salvaje&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;desierto, donde apenas un miraje&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de lo que fue mi juventud existe.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Mas si acaso no vienes de tan lejos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y en tu alma del placer aún quedan los dejos,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;puedes tornar a tu revuelto mundo.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Si no, ven a lavar tu ciprio manto&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;en el mar amarguísimo y profundo&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de un triste amor o de un inmenso llanto.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;V&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¡Qué enferma y dolorida lontananza!&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¡Qué inexorable y hosca la llanura!&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Flota en todo el paisaje tal pavura&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;como si fuera un campo de matanza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Y la sombra que avanza, avanza, avanza,&lt;br /&gt;parece, con su trágica envoltura,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;el alma ingente, plena de amargura,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de los que han de morir sin esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Y allí estamos nosotros, oprimidos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;por la angustia de todas las pasiones,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;bajo el peso de todos los olvidos.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;En un cielo de plomo el sol ya muerto,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y en nuestros desgarrados corazones&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¡el desierto, el desierto... y el desierto!&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¡Es mi adiós!... Allá vas, bruna y austera,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;por las planicies que el bochorno escalda,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;al verberar tu ardiente cabellera,&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;como una maldición, sobre tu espalda.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;En mis desolaciones ¿qué me espera?...&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-ya apenas veo tu arrastrante falda-&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una deshojazón de primavera&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y una eterna nostalgia de esmeralda.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;El terremoto humano ha destruido&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;mi corazón, y todo en él expira.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¡Mal hayan el recuerdo y el olvido!&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Aún te columbro y ya olvidé tu frente:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Sólo, ¡ay!, tu espalda miro, cual se mira&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;lo que huye y se aleja eternamente.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;manuel josé othón (1858-1906)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "la mano del desierto" de mario irrázabal, ubicada al sur de antofagasta&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3988853949346683672?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3988853949346683672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3988853949346683672' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3988853949346683672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3988853949346683672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/05/de-vuelta-al-idilio-no-15.html' title='de vuelta al idilio (no. 15)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SDwoB9A1cNI/AAAAAAAAAHg/pF1hC72HdMw/s72-c/mano+del+desierto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6558602864389901109</id><published>2008-05-12T22:37:00.000-07:00</published><updated>2008-05-12T23:56:06.618-07:00</updated><title type='text'>en torno a un tema erótico (no. 14)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SCk4CWdBsJI/AAAAAAAAAHQ/_IBr7JMB7JU/s1600-h/lovers+in+the+moonlight.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199748857814167698" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SCk4CWdBsJI/AAAAAAAAAHQ/_IBr7JMB7JU/s320/lovers+in+the+moonlight.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;te llevo en el corazón,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;nimbada de mi sofisma.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;julio herrera y reissig&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;tertulia lunática&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;herrera y reissig hablaba de la &lt;em&gt;negra flor&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;de la &lt;em&gt;lepra azul del idealismo&lt;/em&gt; con su erotismo cancerígeno-canceroso&lt;br /&gt;que como un monstruo invasor del adentro&lt;br /&gt;iba carcomiendo el corazón con su gangrena parasitaria&lt;br /&gt;en 1910 muere herrera y reissig&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;(poeta uruguayo quien por cierto desde muy niño padeció una afección del corazón) &lt;/div&gt;y nace concha urquiza, para quien el erotismo retomó los cauces místicos&lt;br /&gt;las profundidades del amor divino/divinizado en su imposibilidad&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;te llevo en el corazón,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;nimbada de mi sofisma&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;son las palabras que anteceden los &lt;em&gt;cinco sonetos en torno a un tema erótico&lt;/em&gt; de concha urquiza y que trasforman el &lt;em&gt;siniestro aneurisma &lt;/em&gt;de herrera y reissig en la quietud violenta de un amor terrible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuando la sangre el corazón satura&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;de sólo tu sabor -término medio&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en loco silogismo de amargura-,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;inaccesible al implacable asedio,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como trozo de plomo en agua obscura&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;húndese el alma en silencioso tedio.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;amor ya no ideal&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sino perfecto en cuanto irrealizable&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;forjado en la fantasía&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en la obsesión de las figuras recreadas &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;revividas en la memoria más punzante, la de los sentidos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;multiplica en erótico miraje&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la ciudad mi dolor y tu presencia,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y afluye la obsesión a la conciencia&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en fatigado, turbador oleaje.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuando aun la piedra exánime te nombra,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en vano retrocede mi suspiro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;desandando el camino de tu sombra;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en vano te defiendo mi retiro:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;roto estás en el polvo que lo alfombra&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y en el aire de plomo que respiro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;memoria que también carcome&lt;br /&gt;devoradora parasitaria de lo que por dentro nos sostiene&lt;br /&gt;de lo que por dentro nos condena y salva&lt;br /&gt;pesadilla ambivalente en medio del soñar que nos hace dioses&lt;br /&gt;y no del pensar que nos asemeja a mendigos&lt;br /&gt;(según recordaba hölderlin)&lt;br /&gt;donde la duda brota finalmente&lt;br /&gt;-en el centro del corazón- como una &lt;em&gt;negra flor&lt;/em&gt; de erotismo&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;V&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;te he engendrado en mi lumbre y mi universo,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en tu forma plural he proyectado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la queja vaga y el afán disperso.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dudando está el espíritu sitiado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;si eres mi sangre disculpada en verso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;o mi dolor en carne figurado.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;cinco poemas en torno a un tema erótico&lt;/em&gt;: tomados de &lt;em&gt;el corazón preso&lt;/em&gt; de concha urquiza publicado por conaculta en 1990 en la tercera serie de lecturas mexicanas&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6558602864389901109?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6558602864389901109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6558602864389901109' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6558602864389901109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6558602864389901109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/05/en-torno-un-tema-ertico-no-14.html' title='en torno a un tema erótico (no. 14)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SCk4CWdBsJI/AAAAAAAAAHQ/_IBr7JMB7JU/s72-c/lovers+in+the+moonlight.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6380610743666102044</id><published>2008-05-01T08:59:00.000-07:00</published><updated>2008-05-01T11:47:48.288-07:00</updated><title type='text'>máscara de esperas (no. 13)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBoPibuRzdI/AAAAAAAAAHI/Dzv0njOhzYc/s1600-h/mascara+noh.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195482204357119442" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBoPibuRzdI/AAAAAAAAAHI/Dzv0njOhzYc/s320/mascara+noh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la historia es sencilla: hanako y yoshida se reeencuentran, identifican los abanicos que mucho antes habían intercambiado y recuperan su amor&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;yukio mishima vuelve a la historia de hanako &lt;em&gt;la mujer del abanico&lt;/em&gt;, pero ahora la recuerda triste, en una eterna espera&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en espera del amor y la llegada de yoshio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;jitsuko: "triste amor de una loca. es la estación x de la línea inogashira... en un asiento de la sala de espera de la estación x puede verse todos los días, con sol o con lluvia, a una loca hermosa que lleva un abanico en la mano [...]"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hanako sabe que vive para esperar mientras el resto de los rostros humanos desfilan ante ella&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como llevando máscaras vacías&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;como recreando la muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;la muerte que es esperar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hanako: yo nací para esperar, ¿no es cierto? &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; mi cuerpo está lleno de esperas. a las flores del atardecer les llegan las tinieblas de la noche; a las flores de la aurora les llegan siempre las mañanas; pero yo espero; sí, espero, y mi cuerpo está lleno de hojas de pino que me lastiman. los hombres, ¿no viven esperando y haciendo esperar? (señala su cuerpo con el dedo) ¿este es mi cuerpo? ¿soy una ventana que no se cierra? &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; ¿se pude vivir sin dormir? ¿soy una muñeca que no duerme?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el sueño no anula la espera&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la prolonga&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el desencanto vertido por mishima suspende el tiempo &lt;/div&gt;&lt;div&gt;y por momentos un dejo de esperanza pareciera asomar a través de la ventana del cuerpo de hanako &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hanako: así pareceré una pequeña isla que está durmiendo &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;[...] &lt;em&gt;en esa isla la luna sale de día y el sol ilumina en la noche, y de nada sirve el reloj. yo también desde hoy tiraré el reloj.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;jitsuko (desalentada): ¿por qué?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hanako: así ya nunca más saldrá el tren.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin embargo, la fatalidad termina imperando&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en toda posible alegría subyace el juego de la fortuna&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el juego de la mirada -con su sordera y sus atragantos-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y el peor de todos: el juego de la memoria&lt;/div&gt;&lt;div&gt;yoshio regresa &lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero él también es una máscara sin vida reclamando el amor de la loca del abanico,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quien lo despide sin reconocerlo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hanako -cualquiera- moriría si dejara de esperar&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hanako (jugando nuevamente con el abanico): &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hay que esperar... esperando, esperando... y así termina el día.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;jitsuko: tú esperas... yo no espero nada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;[...]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hanako: yo espero... así el día de hoy también termina...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;jitsuko (relampagueándole los ojos): ¡oh, maravillosa vida!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;telón&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;todas las citas fueron tomadas de "la mujer del abanico" en "la mujer del abanico y seis piezas del teatro noh moderno", versiones de yukio mishima, buenos aires: la mandrágora, 1959&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6380610743666102044?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6380610743666102044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6380610743666102044' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6380610743666102044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6380610743666102044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/05/mscara-de-esperas-no-13.html' title='máscara de esperas (no. 13)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBoPibuRzdI/AAAAAAAAAHI/Dzv0njOhzYc/s72-c/mascara+noh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-1233683608561423701</id><published>2008-04-28T10:37:00.000-07:00</published><updated>2008-04-28T11:33:26.598-07:00</updated><title type='text'>ciudad de palabras (no.12)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBYW-buRzbI/AAAAAAAAAG4/nKUR9nKhfNE/s1600-h/ciudad.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194364482068008370" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBYW-buRzbI/AAAAAAAAAG4/nKUR9nKhfNE/s320/ciudad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la memoria es una gran bendición peter. lo mejor después de la muerte&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;ciudad de cristal&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;paul auster (1985)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la cita es pronunciada por un hombre roto con memoria de cristal&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;hombre incapaz de recordar al hombre que tiene en frente y con el que ha dialogado esa misma mañana&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;peter stillman deambula por las calles de la ciudad de nueva york &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;recogiendo trozos de cosas inservibles&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ejemplos de inutilidad y desperdicio humano&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;su búsqueda, sin embargo, es compleja&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;pero incapaz de sobrevivir&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;su verdadera búsqueda reside en las palabras&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la mayoría de la gente no presta atención a esas cosas. creen que las palabras son como piedras, como grandes objetos inamovibles sin vida, como mónadas que nunca cambian.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-las piedras cambian. el viento y el agua pueden desgastarlas. pueden erosionarse. pueden machacarse, pueden convertirse en pedazos, en grava, en polvo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;las palabras que dan nombre y significan se deshacen y retuercen desde las primeras líneas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;daniel quinn es william wilson es max work es paul auster es peter stillman&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es nadie &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;otro hombr-escindido &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;otra cosa-caos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;porque nuestras palabras ya no se corresponden con el mundo. cuando las cosas estaban enteras nos sentíamos seguros de que nuestras palabras podían expresarlas. pero poco a poco estas cosas se han partido, se han hecho pedazos, han caído en el caos. y sin embargo nuestras palabras siguen siendo las mismas. no se han adaptado a la nueva realidad. de ahí que cada vez que intentamos hablar de lo que vemos, hablemos falsamente, distorsionando la cosa misma que tratamos de representar. esto ha hecho que todo sea confusión y desorden.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;un hombre huevo más en la ciudad de nueva york&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en cualquier sitio&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;emprendiendo la aventura detectivesca &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(todos somos búsqueda)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;donde la pérdida es tan contundente como nulo es el hallazgo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;porque todos los hombres son huevos, en cierto modo. existimos, pero aún no hemos alcanzado la forma que es nuestro destino. somos puro potencial, un ejemplo de lo por venir[...] humpty dumpty también es un ser caído. se cae del muro y nadie puede volver a juntar los pedazos [...] pero eso es lo que debemos esforzarnos en conseguir&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aunque la empresa es infructuosa&lt;em&gt; &lt;/em&gt;las huellas siguen latentes ante los ojos de quien busca &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(stillman-auster-quinn-work-wilson: sólo son nombres)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;e insiste en ella &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;perdiéndose en el eterno laberinto de cristal&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-frágil, transparente, engañoso-&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;laberinto del decir&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de palabras y de memoria&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;humpty dumpty bosqueja el futuro de las esperanzas humanas y da la pista para nuestra salvación: convertirnos en los amos de las palabras que decimos, hacer que el lenguaje responda nuestras necesidades.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ocultar las ruinas de la torre de babel&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y recordar eternamente&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;todas las citas fueron tomadas de "ciudad de cristal" de paul auster, anagrama. esta novela es la que abre "la trilogía de nueva york", conformada también por "fantasmas" y "la habitación cerrada"&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imagen: "ciudad y niebla" de raquel saéz fliquete&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-1233683608561423701?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/1233683608561423701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=1233683608561423701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1233683608561423701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/1233683608561423701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/04/ciudad-de-palabras-no12.html' title='ciudad de palabras (no.12)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SBYW-buRzbI/AAAAAAAAAG4/nKUR9nKhfNE/s72-c/ciudad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8760009452267624461</id><published>2008-04-16T17:38:00.000-07:00</published><updated>2008-04-16T13:25:17.277-07:00</updated><title type='text'>beloff recuerda (no. 11)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SAZfRG4Kp0I/AAAAAAAAAGw/fAr2HqSnTJU/s1600-h/beloff.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189940368099682114" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SAZfRG4Kp0I/AAAAAAAAAGw/fAr2HqSnTJU/s320/beloff.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;escribo por escribir, simplemente para recordar, sin ningún plan preconcebido&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;a los 85 años angelina beloff aún recordaba su infancia en el norte de rusia, presenciando desde su ventana aquellas noches blancas tan entrañablemente evocadas por dostoievski, luego vendría la familia, los viajes, las primeras aproximaciones a la pintura y entre ellas, el irremediable encuentro con diego rivera&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en aquella época diego no estaba tan gordo como años después. maría y él hablaban en español y yo no entendía una palabra de ese idioma. (1909, brujas)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;retomo las memorias de beloff* luego de la reconstrucción/reciclaje que poniatowska hace de aquella historia entre angelina y diego en &lt;em&gt;querido diego, te abraza quiela&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;los personajes son distintos casi en su totalidad, sin embargo en ambas reconstrucciones de la misma historia permanecen rastros de lo que fueron esos diez años juntos como amantes y como artistas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;diego decía "uvas con queso saben a beso", pero yo no estaba conforme con aquella dieta &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt;en aquella época vivíamos felices, trabajando y paseando [...] hablábamos de pintura, de sus problemas y sus dificultades, y discutíamos de otros muchos temas más, que a su vez, traín a colación otros problemas... (verano de 1913, toledo)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;lo de-más es retomado por angelina con la simpleza de la distancia y el tiempo, pero con la ternura de lo entrañable&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;yo disfrutaba todas esas relaciones interesantes y mi amistad con la gente solía durar más que la de diego. creo que él se interesaba en la gente mientras sabía que podía nutrir su espíritu con la relación, pero perdía todo interés cuando sentía que aquella fuente se había agotado. (1913, parís)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;y la pesantez de lo terrible&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la guerra continuaba y se dejaban sentir algunas restricciones, pero todavía no muy severas. algunos de los pintores conocidos nuestros habían sido movilizados [...] cuando llegaban de permiso, no tenían ganas de hablar de la guerra. habían estado demasiado cerca de la muerte [...] (1915-16, españa)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;mi hijo murió en octubre de 1917, cuando tenía un año cuatro meses (1917, parís)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;aquella noche no pudimos dormir por el estruendo de los cañones y el espectáculo que nos ofrecía aquel cielo rojo atravesado por luces fugaces. (1917-18, parís)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;luego de la guerra, los viajes, las exposiciones y la separación -tan inevitable como necesaria- y el camino pendiente por recorrer rumbo a méxico&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;yo empezaba a acostumbrarme a mi trabajo, y como la gente me veía como una novedad y además era "primera mujer de diego rivera", me invitaban a todas partes. (1932, méxico)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;y bajo este título permanecería en méxico desarrollando su obra pictórica, dando clases y sobreviviendo siempre en silencio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;muchas veces encontraba a diego en méxico; no le reproché nada pero siempre me burlaba un poco de él -ésa era mi venganza. ahora lo siento, pero la vida de diego en méxico era ajena a la mía; él siempre estaba rodeado de gente que le alababan, mujeres que codiciaban llevar su apellido y yo luchaba trabajando y pintando (hacia 1964, méxico)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;*todos los fragmentos son tomados de las &lt;em&gt;memorias&lt;/em&gt; de angelina beloff, publicadas en el 2000 por la unam&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;*imagen: retrato de angelina beloff, (1909) por diego rivera&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8760009452267624461?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8760009452267624461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8760009452267624461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8760009452267624461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8760009452267624461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/03/beloff-recuerda-no-10.html' title='beloff recuerda (no. 11)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/SAZfRG4Kp0I/AAAAAAAAAGw/fAr2HqSnTJU/s72-c/beloff.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-20518198582290754</id><published>2008-04-08T12:00:00.000-07:00</published><updated>2008-04-08T13:44:55.534-07:00</updated><title type='text'>manual del ave de mal agüero (no. 10)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R_vS6mgs3EI/AAAAAAAAAGo/QXlt_ottwYk/s1600-h/el+paseo+chagall.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186971300059208770" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R_vS6mgs3EI/AAAAAAAAAGo/QXlt_ottwYk/s400/el+paseo+chagall.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R_vRlmgs3DI/AAAAAAAAAGg/6GWpTCvoOSQ/s1600-h/el+paseo+chagall.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la poesía sin esperanza no vale la pena&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;dice josé díaz cervera&lt;/div&gt;yo no sé que cosas valen la pena sin -algo de- poesía&lt;br /&gt;tampoco sé si la esperanza es posible sin poesía&lt;br /&gt;sencillamente retomo algunas palabras de aquel diálogo entre josé y rubén reyes ramírez y que introduce tanto a la persona de josé como a su ejercicio poético, concretamente a los poemas que conforman el &lt;em&gt;manual del fingidor*&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aquí fingir es dejar fluir&lt;br /&gt;convivencia/correspondencia de voces que surgen cantando desde el interior&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;voces contradictorias de lo que se ha apagado&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de lo que renace en las sensaciones de la memoria&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el poeta es un ave de mal agüero que se cruza en nuestro camino para hacernos olvidar que nuestra existencia está impregnada de olvido&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;de ahí la insistencia de la poesía latente en cada recuerdo&lt;br /&gt;de ahí los abismos que nos sobrevuelan&lt;br /&gt;en el &lt;em&gt;manual del fingidor&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt; habla la soledad, habla también la sordidez, la inocencia, habla la parte más grotesca que todos cargamos como un pequeño o gran lastre; pero también habla el placer, habla el gozo, habla la armonía&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;todas éstas, voces que se van conjugando en distintos estadios&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en calles con ceguera de semilla subcutánea&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que apenas va naciendo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hay éter y medusas donde debiera estar tu nombre,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que es un grano de sal sobre mis ojos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(semillas)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en la lluvia que cae para no morir&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero que en muchas formas, mata&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;yo no puedo, Señora, decirte si el deseo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;es la fracción de nombre que todos compartimos;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no sé si el verano decidió dejar toda su lluvia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en una esquina, más tengo la sospecha que en tu pie desnudo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;habita un agua carnívora y violenta.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(capítulo I. lluvia ácida)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;en el silencio&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y si me llaman beso, me quedaré callado.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(capítulo II. cantar de tema fallido)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;y en la burbuja que nos atrapa de un momento a otro&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como fraguando la noción del tiempo,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;todo pasa en la calle y nada pasa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como pasa el amor tras el opaco&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;vitral de la demencia y el deseo [...]&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(capítulo III. nudos)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;como para fingir un des/encanto&lt;br /&gt;un deseo de escuchar hacia otro lado,&lt;br /&gt;en cualquier otra esquina, las voces de las cosas&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;todo es provisional cuando un hombre se para en una esquina&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;a mirar los ojos turbios de los autos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(capítulo IV. elegía casi grotesca)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;así, sencillo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;como un dolor mirándose al espejo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(elegía. capítulo V. un uterino asombro sin orillas)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;no lo olvido: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;soy un incendio de espuma sin destino.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(capítulo VI. epístola)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;*todas las citas son tomadas de: díaz cervera, josé, &lt;em&gt;manual del fingidor&lt;/em&gt;, recop. rubén reyes ramírez, uady, méxico, 1997&lt;br /&gt;*imagen: "el paseo", marc chagall&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-20518198582290754?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/20518198582290754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=20518198582290754' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/20518198582290754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/20518198582290754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/04/manual-del-ave-de-mal-agero-no-10.html' title='manual del ave de mal agüero (no. 10)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R_vS6mgs3EI/AAAAAAAAAGo/QXlt_ottwYk/s72-c/el+paseo+chagall.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-2827494241303704496</id><published>2008-03-24T00:24:00.000-07:00</published><updated>2008-03-24T02:24:30.107-07:00</updated><title type='text'>deseo de mar (no. 9)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R-dxYWgs3CI/AAAAAAAAAGY/jIIM9kDWNDo/s1600-h/Mar+2.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5181234559486581794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R-dxYWgs3CI/AAAAAAAAAGY/jIIM9kDWNDo/s320/Mar+2.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;la ternura es una flor que me distingue&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;en instantes memorables&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;de los que no existe el recuerdo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿cuándo conocí el mar?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;crónica 2*&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;apenas hoy aprendí que la música del mar es el suspiro último de las olas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;su armonía nace de esas muertes&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;cementerio de olas es el mar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;frente a él re-tomo-conozco los versos del &lt;em&gt;primer libro de crónicas,&lt;/em&gt; en cuya segunda parte (&lt;em&gt;visión de asas&lt;/em&gt;) víctor manuel cárdenas tiende un soplo de vida &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-extraña y nueva- &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;a los diversos estadios del ser enfrentado a los misterios marinos de la infancia&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;los reencuentros filiales&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la hipnótica contemplación de lo erótico&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la ancestral/terrible conciencia del mar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;cuando digo mar&lt;br /&gt;no sé si es tu cara&lt;br /&gt;o tu espalda.&lt;br /&gt;(&lt;/em&gt;crónica 5&lt;em&gt;)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el mar &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;yo podría repetir su nombre por siempre&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;vierte su aliento sobre el cuerpo en semilla&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que habrá de brotar -como fuente de luz- &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;na-&lt;em&gt;s&lt;/em&gt;er&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;en que también regresaremos a comprobar que "la infancia es una escalera"&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;lo escribió mi padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;con voz&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de quien se sujeta&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a la muerte.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;pregunté: "¿sube o baja?"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;abrió los ojos y murió&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como quien da vuelta a una página.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(&lt;/em&gt;crónica 3&lt;em&gt;)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;a las preguntas tempranas vienen las otras preguntas&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con algo del desencanto de lo que se asoma a su ocaso&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hace tiempo que arde en mí&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;un silencio que rueda&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y los pasos de una estación&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;robada por la lluvia&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;¿qué es lo que perdí?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(&lt;/em&gt;crónica 7&lt;em&gt;)&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;pero también viene el cuerpo:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;mar contenido en fabulosa red de manos infinitas&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;juego mortal de malabares &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-quizás la red del otro espere abajo-&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;juego en estas playas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;gozo del aire&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;me baño de hermosura y salud&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;morena&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;corro embriagada de bienestar:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el mar me hechiza.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;crónica 7&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;luego del cuerpo, el descanso&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y a pesar de él, la invencible búsqueda&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(yo te sigo buscando, mar, y salgo de mi infancia&lt;br /&gt;para buscar tu casa)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(crónica 5)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el final es siempre el mismo: inicio y perpetuación&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;hoy, arena, contemplo el mar&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;y todo empieza.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;(&lt;/em&gt;final&lt;em&gt;)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;yo también he vuelto al mar.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;*todos los poemas han sido tomados del "primer libro de crónicas" de víctor manuel cárdenas publicado por la editorial katún en 1983&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-2827494241303704496?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/2827494241303704496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=2827494241303704496' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2827494241303704496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/2827494241303704496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/03/deseo-de-mar-no-9.html' title='deseo de mar (no. 9)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R-dxYWgs3CI/AAAAAAAAAGY/jIIM9kDWNDo/s72-c/Mar+2.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-9162129035118800686</id><published>2008-03-07T12:11:00.000-08:00</published><updated>2008-03-08T16:47:56.104-08:00</updated><title type='text'>el poema el cuento la canción (no. 8)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R9MkoIEc8MI/AAAAAAAAAF4/PSsMVZ7HU_g/s1600-h/lluvia.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175520668558356674" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R9MkoIEc8MI/AAAAAAAAAF4/PSsMVZ7HU_g/s320/lluvia.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;para lulú: &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;todo esto es su culpa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;de alguna manera todo regresa y vuelve a ser&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desde hace varios días llevo un verso en la memoria &lt;/div&gt;&lt;div&gt;como un sueño persiguiéndome &lt;/div&gt;&lt;div&gt;con su terca aliteración &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;vendrán lluvias suaves&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;primero fue sólo un nombre&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;luego fue cuento&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;luego poema&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;por último una canción:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;la misma lluvia siempre reciclada &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;el cuento&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;hoy es cuatro de agosto de dos mil veintiséis&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no habrá que esperar demasiado (¿cuánto es de-más-iado?)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para llegar al día del fin de los días tan agudamente propuesto por bradbury-ray en &lt;em&gt;las crónicas marcianas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ese cuatro de agosto se desenvuelve cálida/casiantiguamente &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como un campo de batalla milenario&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;olvidado apenas ayer&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;este cuatro de agosto es servil a su cotidianidad&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;es íntimo en su rutina&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;único por definitivo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y atravesado por unos sencillos versos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de sara teasdale (1888-1933):&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;&lt;strong&gt;el poema&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;vendrán lluvias suaves y olores de la tierra,&lt;br /&gt;y golondrinas que girarán con brillante sonido;&lt;br /&gt;y ranas que cantarán de noche en los estanques&lt;br /&gt;y ciruelos de tembloroso blanco,&lt;br /&gt;y petirrojos que vestirán plumas de fuego&lt;br /&gt;y silbarán en los alambres de las cercas;&lt;br /&gt;y nadie sabrá nada de la guerra,&lt;br /&gt;a nadie le interesará que haya terminado.&lt;br /&gt;a nadie le importará, ni a los pájaros ni a los árboles,&lt;br /&gt;si la humanidad se destruye totalmente;&lt;br /&gt;y la misma primavera, al despertarse al alba&lt;br /&gt;apenas sabrá que hemos desaparecido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;quizás ese día&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;cuatro-de-agosto-con-lluvias-suaves-del-dosmilveintiséis&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;nació alrededor de 1920 en nueva york&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;tal vez fue sólo la imagen de un futuro divorcio&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de un pequeño mal cada vez menos pequeño&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de un certero suicidio con el que teasdale se asume primavera&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;la canción&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;hoy tan popular que ha llegado a saturar a más de una/o&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;yo la disfruto a ratos&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sobre todo estos últimos días en que he silenciado los ruidos del mundo&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-9162129035118800686?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/9162129035118800686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=9162129035118800686' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/9162129035118800686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/9162129035118800686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/03/el-poema-el-cuento-la-cancin-no-8.html' title='el poema el cuento la canción (no. 8)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R9MkoIEc8MI/AAAAAAAAAF4/PSsMVZ7HU_g/s72-c/lluvia.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7621513135304126948</id><published>2008-03-04T13:02:00.000-08:00</published><updated>2008-03-07T07:23:51.729-08:00</updated><title type='text'>compañeros de viaje (no. 7)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.alexmilla.net/fotografias_weblog/%5BOctubre_2005%5D/%5B08-10-2005%5D/sputnik_mi_amor.jpg" border="0" /&gt;&lt;em&gt;¿Por qué tenemos que quedarnos tan solos? Pensé. ¿Qué necesidad hay?... ¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando?... Las estrellas visibles permanecían inmóviles, cada una en su lugar, como clavadas en el cielo. Cerré los ojos, agucé el oído y pensé en los descendientes del Sputnik que cruzaban el firmamento teniendo como único vínculo la gravedad de la tierra. Unos solitarios pedazos de metal en la negrura del espacio infinito que de repente se encontraban, se cruzaban y se separaban para siempre. Sin una palabra, sin una promesa.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;sputnik, mi amor&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;h. murakami&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la ironía da lugar a las imágenes más sugerentes&lt;/div&gt;(poe -edgarallan- habla de lo sugerente como de una corriente subterránea de sentido)&lt;br /&gt;la imagen y el sentido del sputnik&lt;br /&gt;el sputnik de &lt;a href="http://www.murakami.ch/main_2.html"&gt;haruki murakami&lt;/a&gt; para quien la ironía reside en nombrar "compañero de viaje" a un trozo de metal condenado a flotar en el espacio indeternimadamente y en el que encuentra la tristesublime condición de incomunicabilidad humana&lt;br /&gt;decir sin -poder- decirlo todo&lt;br /&gt;distancia que a veces se suple con una mirada&lt;br /&gt;con &lt;em&gt;una palabra una promesa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;distancia irreductible en el largo laberinto de la pérdida&lt;br /&gt;donde la impresión de mirarmos hechos trozos metálicos&lt;br /&gt;nos impide dejar de flotar&lt;br /&gt;para siempre&lt;br /&gt;con la vaga esperanza de volver a &lt;em&gt;co-incidir&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero también propone el otro camino&lt;br /&gt;el de la escisión:&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;algo se detiene una cosa se rompe &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una muerte nos trunca algo deja de ser &lt;em&gt;siendo &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;el amor empieza a ser arrasando con todo&lt;/div&gt;y entonces nos dividimos:&lt;br /&gt;perdemos la voz la vista el hambre las ansias (de)&lt;br /&gt;nuestro cabello se torna completamente blanco de un día a otro&lt;br /&gt;pareciera que habitamos en el -en-sueño de la noche del deseo&lt;br /&gt;en la noche de nuestro infierno&lt;br /&gt;y continuamos transitando por este espacio negro&lt;br /&gt;siendo apenas una mitad/la parte de una parte de lo que pensábamos ser&lt;br /&gt;mientras que la otra permanece atascada en ese limbo sin nombres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;otras veces, las menos,&lt;br /&gt;nos perdemos para siempre (como en el caso de sumire, la &lt;em&gt;heroína&lt;/em&gt;quenoestal en la novela de murakami)&lt;br /&gt;desaparecemos como el humo&lt;br /&gt;sin dejar ni el más mínimo rastro&lt;br /&gt;sin notas de adiós ni cuentas&lt;br /&gt;sin suspiros&lt;br /&gt;nos elevamos en un instante&lt;br /&gt;atravesando/rompiendo&lt;br /&gt;las paredes que nos aislan en este lado de insuficiencia&lt;br /&gt;para habitar ese otro lado de una forma absoluta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo sólo recuerdo a sumire&lt;br /&gt;a quien en cierto modo admiro por haberlo logrado&lt;br /&gt;mientras -adquiero el atrevimiento- permanezco de este lado&lt;br /&gt;esperando encontrar otros trozos de metal&lt;br /&gt;con quienes seguir esa corriente subterránea de sentido que reside en asumirnos como "compañeros de viaje"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7621513135304126948?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7621513135304126948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7621513135304126948' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7621513135304126948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7621513135304126948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/03/compaeros-de-viaje-no-7.html' title='compañeros de viaje (no. 7)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-5386403399798672822</id><published>2008-02-25T21:54:00.000-08:00</published><updated>2008-02-25T23:42:21.291-08:00</updated><title type='text'>cantos de la petenera (no.6)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R8PBOb0nMnI/AAAAAAAAAFY/4w-oA4sLgR0/s1600-h/sirena+matisse.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R8PAl70nMmI/AAAAAAAAAFQ/JG8G-tyJHj8/s1600-h/sirena+chagall.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5171188555097518690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R8PAl70nMmI/AAAAAAAAAFQ/JG8G-tyJHj8/s320/sirena+chagall.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R8O_mL0nMlI/AAAAAAAAAFI/sfFD7ZG1rGs/s1600-h/sirena+john+william+waterhouse.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;dicen que el agua salada&lt;br /&gt;tiene varias seducciones&lt;br /&gt;la cosa está comprobada&lt;br /&gt;que mantiene a tiburones&lt;br /&gt;y a la sirena encantada&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;así era mi recuerdo:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;una sirena encantada tocando una guitarrita debajo de las palmeras&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ahora escucho diversos deseos encarnados en la mítica figura del misterio&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;alebrijemujerpescado&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;cantora/enloquecedora&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la sirena de la mar&lt;br /&gt;se dice que es muy bonita&lt;br /&gt;yo la quisiera encontrar&lt;br /&gt;y besarle su boquita&lt;br /&gt;pero como es animal&lt;br /&gt;no se puede naditita&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;finalmente el animal &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;imposible&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;deseo tan sublime como el mar &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el mar envolventeabsoluto &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y a veces ella apenas la pequeña juguetona&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;gran guardadora de secretos&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;estando yo recostado&lt;br /&gt;en lo fresco de la arena&lt;br /&gt;oí la voz de un pescado&lt;br /&gt;que le dijo a la sirena&lt;br /&gt;que trabajos he pasado&lt;br /&gt;por amar a esa morena&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;su cuerpo de sortilegio es también canción&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;encantamiento y desgracia por la palabra &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;que no debe nombrarse&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-nunca ser escuchada- &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;ojalá que yo pudiera&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cuando menos entonar&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;como entonanan las sirenas&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;desde las olas del mar&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;su voz es la eterna espera &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;de todo aquello que nos han dicho no debemos mirar de frente&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;quizás por eso es que compartimos con ella&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-con las versiones que cada quien tenga de sus sirenas/sus imposibles-&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;el fin trágico de la muerte -muerte del deseo-&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;muerte eterna&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y la tristeza en la condena a nuestro propio canto mudo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;esclavas de nuestra voz que no se escucha &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;la sirena se embarcó&lt;br /&gt;en un buque de madera&lt;br /&gt;como el aire le faltó&lt;br /&gt;no pudo salir a tierra&lt;br /&gt;a medio mar se quedó&lt;br /&gt;cantando la petenera&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;ahí donde nunca llegaremos se encaminan los cantores &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aunque saben que no habrán de llegar&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;embarcados en sus violines plañideros&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;petenera, petenera,&lt;br /&gt;petenera del horizonte&lt;br /&gt;triste canto y triste lloro, ¡ay mi vida!&lt;br /&gt;como un pájaro en el monte&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la sirena la petenera la soledad&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;en su cortejo silente/ &lt;/em&gt;&lt;em&gt;pasa el funeral del día&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;un canto en la mar se llena/ de tristeza y agonía&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se oye la melancolía/ que llevas dentro sirena&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;se escucha también la pena/ que invade al alma mía&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;pero a veces se escucha también el otro canto&lt;br /&gt;el del viajesueñodeseo&lt;/p&gt;&lt;p&gt;el del mar y las nubes donde sí se escucha nuestra canción&lt;/p&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;seis años y un mes anduve&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de marinero en el mar&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por una razón que tuve&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;que tú te ibas a embarcar&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en una preciosa nube&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de las que bajan al mar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;*versiones de "la petenera" tomadas del trío chicontepec, el trío xoxocapa, el trío cantores de la huasteca y son candela&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;*sirena: marc chagall&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-5386403399798672822?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/5386403399798672822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=5386403399798672822' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5386403399798672822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/5386403399798672822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/cantos-de-la-petenera-no6.html' title='cantos de la petenera (no.6)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R8PAl70nMmI/AAAAAAAAAFQ/JG8G-tyJHj8/s72-c/sirena+chagall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7734869450402142598</id><published>2008-02-21T16:40:00.000-08:00</published><updated>2008-02-21T17:52:07.990-08:00</updated><title type='text'>el libro lleno (no. 5)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R74n6L0nMjI/AAAAAAAAAE4/WhVNBoNZJhY/s1600-h/libro+lleno.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169613302827266610" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R74n6L0nMjI/AAAAAAAAAE4/WhVNBoNZJhY/s320/libro+lleno.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;para raúl&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a quien vive en silencio,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;dedico estas páginas,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;silenciosamente&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;dice como en un susurro Josefina Vicens antes de empezar a llenar de deseos clausurados &lt;em&gt;El libro vacío&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;deseos que a su vez inauguran las ansias remotas &lt;/div&gt;&lt;div&gt;(de escribir hablar inventar significar) de quien se enfrenta a sus páginas &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;sin antecedentes ni caminos antes trazados&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recuerdo que también me vi en &lt;em&gt;el libro vacío&lt;/em&gt; como en el fondo de un vaso sin fondo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde todo se deforma interminablemente&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;pero al mismo tiempo quise ser dueña de infinitas cosas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el niño, como el hombre, no posee más que aquello que inventa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;firmándolas con mi nombre &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;muy grande y muy mío&lt;/div&gt;&lt;div&gt;así como el de josé garcía que no llegó a ser nunca ni grande ni propio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás porque se empeñó en &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no usar la voz íntima, sino el gran rumor&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;el gran rumor tan vacío como sus páginas diarias&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como sus horas de nostalgia (ausenciadolorlejanía)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuando&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en realidad lloraba por los dos más agrios dolores del hombre: el amor y el adiós&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;sin el consuelo de escribir una sola línea&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una palabra &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que diga el amor que desdiga el adiós con mis ojos de extraña&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un nombre &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que aunque sea desde lejos nos identifique con quien se refleja en la página&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;(a pesar de que el pretexto para escribir&lt;br /&gt;sea escribir el porqué no se escribe)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¿por qué no puede brindarse a cualquiera, en su momento único, la frescura de una palabra, de un abrazo, de una pregunta?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿porque en más de un sentido estamos condenados también a vivir/estar/morir silenciosamente&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;y el impulso se me queda dentro, quieto, silencioso, sin atreverse a vivir, que es como morir antes de la hora&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;a haber vivido siempre antes de tiempo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;o demasiado tarde&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;mucho después de la hora?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7734869450402142598?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7734869450402142598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7734869450402142598' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7734869450402142598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7734869450402142598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/el-libro-lleno-no-5.html' title='el libro lleno (no. 5)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R74n6L0nMjI/AAAAAAAAAE4/WhVNBoNZJhY/s72-c/libro+lleno.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7605736182627693634</id><published>2008-02-20T12:16:00.000-08:00</published><updated>2008-02-20T14:03:33.636-08:00</updated><title type='text'>la vida la muerte los árboles (no. 4)</title><content type='html'>&lt;a href="http://quizahoy.com/file/2007/05/casa-de-arbol.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://quizahoy.com/file/2007/05/casa-de-arbol.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¡adiós, adiós piedra mía! &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;ignoraba que las cosas pudieran ocupar tanto lugar en nuestro afecto &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(la amortajada)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;así se despedía la amortajada de camino al camposanto&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;se despedía -se despide- de piedras y árboles&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;sobre todo de los árboles &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;con sus figuras soberbias sombrías &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;tristes como un recuerdo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;tan sólo con un recuerdo se puede soportar una larga vida de tedio &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(la última niebla)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;dice María Luisa Bombal en medio de la creciente última niebla&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la niebla que en sus historias reverdece y se erige &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;tan infinitamente como los árboles &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;recinto eterno del sueño&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y del recuerdo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;las casas no debieran ser nunca más altas que los árboles &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(la amortajada)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;del hogar extraño extranjero voraz&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y de la muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la muerte que como un árbol igualmente crece &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;ya ves, la muerte es también un acto de vida &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(la amortajada)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;acto de vida silente&lt;br /&gt;sueño verdadero repetido cada noche&lt;br /&gt;cada tarde perdida en sueños y nieblas de deseo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;puede que la verdadera felicidad esté en la convicción de que se ha perdido irremediablemente la felicidad. Entonces empezamos a movernos por la vida sin esperanzas ni miedos, capaces de gozar por fin todos los pequeños goces, que son los más perdurables &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;(el árbol)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;deseo de pequeñeces perdurables&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;árboles niebla piedras&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;invadiendo el sitio de nuestros afectos &lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7605736182627693634?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7605736182627693634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7605736182627693634' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7605736182627693634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7605736182627693634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/la-vida-la-muerte-los-rboles-no-4.html' title='la vida la muerte los árboles (no. 4)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3379567927074929356</id><published>2008-02-13T16:25:00.000-08:00</published><updated>2008-02-14T08:58:21.985-08:00</updated><title type='text'>completemento a los retratos del deseo (no.3)</title><content type='html'>quizás uno de esos retratos sin mi rostro porque &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;lo que se atesora en ellos no se encuentra en los hombres vivos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;dice Nava Semel en &lt;em&gt;Una mujer de El Fayyum &lt;/em&gt;(cuento que encontré ayer por casualidad/sintaxis metafísica en &lt;em&gt;Once escritoras israelíes&lt;/em&gt;)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;se encuentra -no sé- en estar volviendo todo el tiempo hacia la muerte&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como aquel hombre -el de Semel- que insistía en encontrar/se con la mirada de una mujer&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;parecida a las de estas imágenes&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;con los ojos de vida verdadera &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;o muerte verdadera&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;confrontando su retrato funerario con la muerte misma de las cosas&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;el destino de los objetos inanimados es malo, tendrán una segunda muerte&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;asegura Semel&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(segunda muerte ¿dispuesta para insistir en reciclar nuestros deseos puestos en ellos?)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;los retratos son mitad objeto inanimado mitad sujeto retratado&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;son el alebrije vivo de quien se aproxima a la muerte&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;también esto es una línea de tiempo tenue que se dibuja y se rompe&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;esto&lt;/em&gt; equivale a un retrato&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;a la niñez trasladada al recuerdo de un otro&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;niñez lanzada hacia otro cuerpo con memoria&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;por eso el hombre que busca sin sosiego a la mujer de El Fayyum busca a una mujer muerta&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no es una mujer defectuosa, a no ser que supongas que también en la eternidad existe defecto&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la memoria milenaria que susurra desde la mirada de los hombres y mujeres de El Fayyum&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;tal vez, en otro lugar, incluso los muertos se perdonan unos a otros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;nos perdona el olvido&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;y el polvo sobre los rostros&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;tal vez también Semel creyó caer en esos ojos&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a lo mejor en las caras que se mueven aparecerá mi retrato fayyumí. No pido la caridad de las criaturas. Sea, sé que no volveré a ser como antes. Pero quizá hallaré cierta dulzura en los hombres, aunque no sea más que una pequeña dulzura &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3379567927074929356?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3379567927074929356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3379567927074929356' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3379567927074929356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3379567927074929356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/completemento-los-retratos-del-deseo.html' title='completemento a los retratos del deseo (no.3)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-7849357115416345034</id><published>2008-02-12T17:55:00.000-08:00</published><updated>2008-02-12T20:30:41.365-08:00</updated><title type='text'>gran burbuja por Carballido</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.excentricaonline.com/libros/images/uploads/carballido.jpg" border="0" /&gt;Rock del triste&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Puede el hombre volver mano violenta&lt;br /&gt;contra su propio bien, y este recinto&lt;br /&gt;verá que sin provecho se arrepienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como aquel que desprecia un mundo hermoso,&lt;br /&gt;juega despilfarrando facultades,&lt;br /&gt;llora cuando debiera estar gozoso.&lt;br /&gt;(Infierno, Canto XI, en Algunos cantos del infierno)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;aquí también se llueve su muerte, mientras seguramente él se divierte en otro sitio&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;jugando &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no entiendo como hay gente que vive sin escribir&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a mí me divierte mucho&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;no imagino otra forma de vivir que no sea escribiendo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;dijo un día (debió ser una mañana de enero del año pasado, en Mérida) entre palabras y risas breves detrás de su mirada de niño mentiroso&lt;br /&gt;de niño con memoria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Liuba:&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; Nostalgia. Nostalgia. Nostalgia. Qué hermoso t&lt;/em&gt;&lt;em&gt;ener nostalgia de lugares, tener aún nostalgia de alguna calle, de algún paisaje. Yo la tengo de mí, de algunas caras que fueron mías, muy anteriores a ésta, y no sé dónde quedaron. De cosas que no ocurrieron. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(Acapulco, los lunes)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;hace un par de años tuve también la impresión de ser testigo-dueñalejana de un espectáculo así -de nostalgia- &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;mi memoria me susurra que ahí estaban Rulo y Lula y Jorge&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;todos niños&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aprendí entonces a soportar un poco más los lunes de cada sitio y cada día&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;los lunes de cada siglo y de cada hora &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;como una cometa&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;El hombre: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Hay gente que ve nacer los siglos y gente que los ve acabar. Yo nací con el siglo recién empezado y no lo veré acabar. Es como los cometas: hay gente que nace entre dos cometas y nunca puede ver uno.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Ana: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Yo vi un cometa enorme, que cubría medio cielo... Me acuerdo tan claramente...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;El hombre:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;También hay gente que nace entre dos épocas y ven al mundo enfermarse y languidecer. Les toca ver el fin de todo sin que nada principie. Eso es muy triste.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Ana: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Bueno, no sé muy bien de cuándo a cuándo va una época.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;El hombre: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Nunca se sabe. Se averigua después, mucho después. Y entonces la época se cuenta desde la muerte de alguien, desde que algo se dijo, desde que apareció algún libro &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(El día que se soltaron los leones)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;qué nombre tendrán todas las cosas encontradas bajo la lluvia de hoy&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Sergio: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;El dinero no es una cosa concreta, no es el papel o la moneda que tienes entre los dedos. El dinero es una convención, un símbolo para tener cosas, objetos, deseos realizados. Si acumulas dinero, en realidad estás acumulando deseos, como tu papá. Y el tiempo pasa, los deseos se marchitan, se vuelven feos, inoportunos, ¿entiendes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(Felicidad) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;quizás de ahí la necesidad de reciclarlos tomando el vacío-burbuja-gran paréntesis para jugar el juego de la nostalgia y la memoria &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la obra de teatro y la escenita en la que cada quien se pierde o permanece &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Myra: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Nunca había estado en un cementerio junto al mar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Alvin: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Yo nunca había estado en un cementerio, period. Es extraña idea si lo piensas, ¿no? Una tierra que sirve para poner muertos acostados uno junto a otro...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Myra: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;es mejor que nos quemen. Cenizas... y al mar [...]&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Acalpuco, los lunes)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;el mar que también existe en el eco de la lluvia y en la huella de cada paso hacia el reciclaje de los deseos locos&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Voces: &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-atrás de cada paso hay una esquina.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-cada paso es un rumbo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-la libertad es un gesto loco.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-la elección es un gesto loco.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-la libertad toma la forma del gesto con que la escogemos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-y también hay la gracia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-el circo gratis.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-el día y la noche.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-las olas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-los rayos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-el día de fiesta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-el arco iris y el eco.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-la vida diaria.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;(Yo también hablo de la rosa)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;yo también hablo y lluevo de Carballido&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-7849357115416345034?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/7849357115416345034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=7849357115416345034' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7849357115416345034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/7849357115416345034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/gran-burbuja-por-carballido.html' title='gran burbuja por Carballido'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3922322229872660224</id><published>2008-02-10T09:31:00.000-08:00</published><updated>2008-02-13T17:05:05.503-08:00</updated><title type='text'>retratos del deseo (no.3)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R69RDlkuecI/AAAAAAAAADo/MsXx5zAqwxE/s1600-h/roma2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R69PsFkuebI/AAAAAAAAADg/PGqGYtr9d3A/s1600-h/ojos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165434916446304690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R69PsFkuebI/AAAAAAAAADg/PGqGYtr9d3A/s400/ojos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;-¿o es al revés: caer en esos ojos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;es volver a la vida verdadera?,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;piedra de sol&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Octavio Paz&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;la vida verdadera &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;vida inmortal de la que hablaba Malraux respecto de aquellos retratos&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de aquellos ojos que hacen caer y caer como en un desierto palpitante&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;en los ojos de los retratos de El Fayum resplandece la llama de la vida inmortal&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;desierto vital el de la muerte egipcia que se hacía retratar y envolver en su propia imagen para re-conocerse&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;volver a conocer el rostro &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;identificarse por la mirada&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;para reencarnar con el carácter divino a través de la figura de Osiris sin desvincularse del mundo de quienes se dicen vivos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;un retrato-lazo que une y mantiene el deseo vivo de quienes mueren y continúan en el círculo sin fin&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;mi retrato no sería mi rostro &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;mucho menos mi mirada &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;sería una cima de nada al borde de un camino &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una luz impaciente envuelta en un puño &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;quizás uno de esos retratos sin mi rostro&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3922322229872660224?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3922322229872660224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3922322229872660224' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3922322229872660224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3922322229872660224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/retratos-del-deseo.html' title='retratos del deseo (no.3)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R69PsFkuebI/AAAAAAAAADg/PGqGYtr9d3A/s72-c/ojos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-6447246765102765020</id><published>2008-02-05T21:51:00.000-08:00</published><updated>2008-02-10T13:07:45.449-08:00</updated><title type='text'>deseo del buque reciclado (no. 2)</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.histarmar.com.ar/Naufragios/FotosMiguelGaldeano/8%20Estrecho%20de%20Magallanes/Mataura.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.histarmar.com.ar/Naufragios/FotosMiguelGaldeano/8%20Estrecho%20de%20Magallanes/Mataura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://www.milenio.com/MediaCenter/Fotos/2006/Diciembre/29/FranciscoTario-2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;La decrepitud de un barco es el espectáculo más monstruoso que pueda darse&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;dice Tario en &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.osiazul.com/seccion/tario4.html"&gt;La noche del buque naúfrago&lt;/a&gt; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;imagino también las otras decrepitudes: la de los siglos la del cuerpo la de las cosas &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la de las cosas me perturba más que nada, sobre todo cuando es el reflejo de lo que han dejado de mirar a fuerza de estar irremediablemente adheridas a un alguien y ese reflejo es el del alguien&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;recuerdo burbujas negras brotando de las paredes blancas de un cuarto sencillo, la pintura caía cada día con la tristeza del precipio&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;pero sólo llegaba al suelo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;no recuerdo ningún buque -nunca he estado en un buque nunca he sido un buque- pero sí recuerdo las burbujas negras el óxido de tantas cosas innombrables la piel de polvo sobre los juguetes rotos muñecas tuertas &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la decrepitud en todo lo que ha dejado de mirar también es un espectáculo monstruoso cuando esa ceguera nos pertenece -aun en las cosas mínimas-&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;la consigna es alejarse de los muelles para no quedar varados&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;pienso en reciclar los objetos con nuevas miradas pero no sé muy bien cómo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;el buque sí lo supo y entonces cuenta que encontró&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;otro mundo más noble, infinitamente más bello, salió a mi encuentro. Un mundo húmedo, susurrante y pleno. Un mundo de fosforescencias extrañas, de monstruos casi divinos, de sombras gráciles que se deslizan sin ningún ruido, de mujeres azules y hombres con escamas rojas, de copas cargadas de sal. Un mundo de floraciones perpetuas; de miradas inalterables; de paz y regocijo continuos. Cuando caí al fondo escuché el canto triunfal de todos los buques muertos. Y me eché a dormir así, un poco fatigado, otro poco orgulloso, pensando con angustia en esos muelles infames donde los barcos decrépitos se retuercen vencidos, cobardes, enfermos…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-6447246765102765020?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/6447246765102765020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=6447246765102765020' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6447246765102765020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/6447246765102765020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/deseo-del-buque-reciclado-no-2.html' title='deseo del buque reciclado (no. 2)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-8957416288345204936</id><published>2008-02-01T16:22:00.000-08:00</published><updated>2008-02-13T17:13:25.316-08:00</updated><title type='text'>cierre del primer deseo reciclado (Hokusai)</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.familyresource.com/blog/wp-content/uploads/2006/04/hokusai1Big.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.familyresource.com/blog/wp-content/uploads/2006/04/hokusai1Big.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En &lt;em&gt;Estampa y paisaje&lt;/em&gt;, último de los nueve textos que conforman &lt;em&gt;Ensayos japoneses&lt;/em&gt;, Manuel Maples Arce dice en torno a la obra de Hokusai que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;acaso ningún artista japonés haya expresado con tan intensa emoción y con tanta amplitud el carácter y la atmósfera de un paisaje en el que perduran las huellas de una formidable convulsión, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;(la belleza será convulsiva o no será, recuerda Bretón)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;con sus montañas, cañadas, corrientes de agua y rocas en cuyos flancos enraízan pujantes pinares. Las fuerzas elementales hacen sentir su potencia exaltada e imprimen a la obra del pintor una transmutación vital . Uno siente al contemplar estas estampas maestras una poderosa impresión &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;para quienes miran las cosas tal y como son, las palabras y las imágenes que exudan vitalidad son las que tienden hilos hacia algo más: nos llaman o nos toman para despertar del paréntesis y abrirnos paso a la nueva oportunidad&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;escribir (para Cixous para Maples Arce)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;para quién...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-8957416288345204936?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/8957416288345204936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=8957416288345204936' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8957416288345204936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/8957416288345204936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/02/cierre-del-primer-deseo-reciclado.html' title='cierre del primer deseo reciclado (Hokusai)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-4467936363835752287</id><published>2008-01-30T14:14:00.001-08:00</published><updated>2008-01-30T14:25:08.299-08:00</updated><title type='text'>algunas líneas vivas del viejo loco por el dibujo (reciclaje del deseo No. 1)</title><content type='html'>El dragón de humo escapando del Monte Fuji&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Qw-eA-I/AAAAAAAAACw/zfz_RUtlYaM/s1600-h/el+dragÃ³n+de+humo+escapando+del+monte+fuji.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161397040363471842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Qw-eA-I/AAAAAAAAACw/zfz_RUtlYaM/s400/el+drag%C3%B3n+de+humo+escapando+del+monte+fuji.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; La gran ola de Kanagawa&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Rg-eA_I/AAAAAAAAAC4/cfhKSTkmNOA/s1600-h/la+gran+ola+de+Kanagawa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161397053248373746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Rg-eA_I/AAAAAAAAAC4/cfhKSTkmNOA/s400/la+gran+ola+de+Kanagawa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Treinta y seis vistas del Monte Fuji&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Rw-eBAI/AAAAAAAAADA/4NdxoupUn1g/s1600-h/treinta+y+seis+vistas+del+monte+fuji.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161397057543341058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Rw-eBAI/AAAAAAAAADA/4NdxoupUn1g/s400/treinta+y+seis+vistas+del+monte+fuji.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Los tres blancos&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3SA-eBBI/AAAAAAAAADI/gzFiOzJbGq8/s1600-h/the+three+whites.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161397061838308370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3SA-eBBI/AAAAAAAAADI/gzFiOzJbGq8/s400/the+three+whites.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Versión temprana de la gran ola...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3SA-eBCI/AAAAAAAAADQ/_VpXV0BAEkg/s1600-h/versiÃ³n+temprana+de+la+gran+ola.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161397061838308386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3SA-eBCI/AAAAAAAAADQ/_VpXV0BAEkg/s400/versi%C3%B3n+temprana+de+la+gran+ola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; no llegó a los ciento diez años pero, de alguna manera, casi todo en sus imágenes parece estar vivo y de él (del viejo loco por el dibujo), Cixous recicló su deseo irrefrenable por la escritura, sabiendo que al igual que en la pintura, en la poesía no hay temas, sólo dudas sólo misterios sólo preguntas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-4467936363835752287?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/4467936363835752287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=4467936363835752287' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4467936363835752287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/4467936363835752287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/01/algunas-lneas-vivas-del-viejo-loco-por.html' title='algunas líneas vivas del viejo loco por el dibujo (reciclaje del deseo No. 1)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R6D3Qw-eA-I/AAAAAAAAACw/zfz_RUtlYaM/s72-c/el+drag%C3%B3n+de+humo+escapando+del+monte+fuji.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-161243778911019056</id><published>2008-01-30T13:51:00.000-08:00</published><updated>2008-01-30T14:13:49.434-08:00</updated><title type='text'>reciclaje[s] del deseo (intro)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a los ochenta años, aún habré hecho más progresos; a los noventa penetraré en el misterio de las cosas; a los cien habré alcanzado sin duda alguna un grado de maravilla, y cuando tenga ciento diez años, en mi pintura, ya sea un punto, ya sea una línea, todo estará vivo &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; el viejo loco por el dibujo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Katsushika Hokusai (1760-1849)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;aquí el espacio es breve y la pretensión es amplia: galería de posibles reciclajes del deseo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;después de la pérdida, la burbuja, después de la burbuja la nueva oportunidad, oportunidad que puede transformarse en cualquier cosa, en una cosa que vuelva a ser deseo para ser perdido truncado rasgado cumplido realizado y entonces, tal vez -nuevamente la pérdida-, pierda todo su poder&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;todo estará vivo entonces&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;cuando el deseo llegue a ese grado de vitalidad esencial&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Cixous, al hablar de la escritura -como acto de escribir-, también hablaba de la necesidad de no mentir&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;es difícil no mentir cuando se escribe. e incluso quizás la necesidad de escribir para mentir menos, para rascar las escamas, las palabras demasiado ricas &lt;/em&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;es apasionante. es terrible. la vida es terrible. terriblemente bella, terriblemente cruel. todo es maravillosamente terrible, para quien mira las cosas tal como son.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;no mentir es pintar el deseo tal y como es &lt;em&gt;siendo&lt;/em&gt;.                                                             (¿cómo es?)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;yo parto del deseo, primero de mirar, luego de apasionarme aterrarme maravillarme &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;luego debo robarle un trocito a mi memoria y falsificar aquí la experiencia&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-161243778911019056?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/161243778911019056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=161243778911019056' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/161243778911019056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/161243778911019056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/01/reciclajes-del-deseo-intro.html' title='reciclaje[s] del deseo (intro)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2860310502452823264.post-3340558393418647000</id><published>2008-01-29T14:51:00.000-08:00</published><updated>2008-01-29T16:23:22.621-08:00</updated><title type='text'>tiempo muerto (intro)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R5-0aQ-eA7I/AAAAAAAAACc/llW25LTBpRY/s1600-h/Letrero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161042061316457394" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R5-0aQ-eA7I/AAAAAAAAACc/llW25LTBpRY/s200/Letrero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Siempre pensamos que lo más importante para poder actuar es conocer las piezas y las reglas del juego, pero ¿es que las piezas son realmente piezas?, ¿o las reglas, reglas?, ¿no será que el principio es tan solo un luminoso desorden afectivo con su estela de sombras y marcas?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Humberto Chávez&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Retomo las dudas de Chávez para plantear las propias e intentar explicar el &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt; y sus reciclajes del deseo. ¿De dónde tomar un principio cuando mis esquemas me dictan un orden específico? Cito los tres puntos esenciales en el &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una pérdida&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una burbuja&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;una nueva oportunidad&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La pérdida&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;un deseo truncado, la obstrucción de lo planeado, las cosas se rompen sin haber terminado de ser siendo, la muerte, una muerte, el morir de lo que está siendo&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;la muerte implica pesadez, pesantez &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;todo juego, por rudimentario o inocente que sea, es una actividad del espíritu que recrea las cosas del mundo con ánimo de despojarlas de su pesantez y contingencia&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;lo dice Buxó y él habla de un juego, yo hablo de algo así como un juego, como el juego que es reconfigurar las imágenes de la realidad con la vocación para perderse y desvanecer las fronteras entre lo que es un juego y lo que no lo es&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;otra vez al &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt; y a la pérdida, que en este caso resulta difícil tomar como un juego porque implica ausencia, dolor, frustración, ruptura de las posibilidades de un deseo largamente imaginado. eso, pérdida, vacío&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;son esos incontables momentos, que nos afectan con duelos de toda clase &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; todo lo que hace que el curso de la vida se interrumpa.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Hélène Cixous&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La burbuja (de &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;el vacío da lugar a un paréntesis en el devenir lineal del tiempo en que ha ocurrido la gran interrupción, la pérdida. quizá el tiempo se suspenda en un espacio muy propio, íntimo hasta lo irreconocible. ahí se suspende todo, el todo se vuelve expectante ante la ruptura. una cápsula, un paréntesis, una suspensión, un vacío&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La nueva oportunidad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;a la pesantez de la pérdida y a la ligereza de la burbuja sigue el goce infinito de una plenitud en la que las coordenadas espacio temporales se confunden y los límites individuales son abolidos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;otra vez Chávez&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;la nueva oportunidad está en re-&lt;em&gt;significar &lt;/em&gt;(como en la noción de juego de Buxó) los &lt;em&gt;signos &lt;/em&gt;de la realidad y volverlos a ser-hacer-siendo. reciclar, generar vida de las manifestaciones del &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt;, otra vez reciclar el deseo y complementarlo con la memoria hacia el futuro, memoria sin recuerdos sólo posible en el plano de lo sensorial: recordar las sensaciones que habrán de revivir a la par con el &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;me gusta tanto la palabra recuerdo. Es una palabra verde, jugosa. Mana sin cesar hilitos de agua fría &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; hay que recordar, pero recordar antes &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; Sí, hay que recordar hacia mañana.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Lorca en su &lt;a href="http://bivir.uacj.mx/LibrosElectronicosLibres/Autores/FedericoGarciaLorca/Asi%20que%20pasen%205%20aÃ±os.pdf"&gt;Leyenda del Tiempo&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2860310502452823264-3340558393418647000?l=reciclajedeldeseo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/feeds/3340558393418647000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2860310502452823264&amp;postID=3340558393418647000' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3340558393418647000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2860310502452823264/posts/default/3340558393418647000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reciclajedeldeseo.blogspot.com/2008/01/tiempo-muerto-intro.html' title='tiempo muerto (intro)'/><author><name>karla marrufo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00946255198654846906</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='19' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/TIr1lOTGfQI/AAAAAAAAAS4/oyiTxY42Xvc/S220/Copia+de+P8280024.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-CSQt8V_QLA/R5-0aQ-eA7I/AAAAAAAAACc/llW25LTBpRY/s72-c/Letrero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
